martes 25 de febrero de 2020 - Edición Nº447

Opinión | 17 jul 2019

Luis Moreno

Nuestra economía y la Ley de Gravedad

Nuestra crisis estaba anunciada desde hace rato. Más el camino trazado no podía conducir a ningún otro lugar que en el que hoy estamos. Es decir, sin abrir juicio de valor, podría compararse a las leyes de la física.


Queridos amigos. Luego de una fugaz entrevista que me realizaron para una radio, me llegaron algunos mensajes de la audiencia sobre el inicio de mi intervención cuando yo decía que la realidad de la argentina era extremadamente aburrida. Por supuesto que aclare que eso no significaba quitarle la carga de angustia y dolor al cuadro crítico de la situación que atraviesa nuestro país, sino que el aburrimiento, al que hacía referencia, estaba en lo pueril y sencillo de su explicación.

 

Nuestra crisis, comenté, estaba anunciada desde hace rato. Más EL CAMINO trazado no podía conducir a ningún otro lugar que en el que hoy estamos. Es decir, sin abrir juicio de valor, podría compararse a las leyes de la física. Si alguien se tira desde un décimo piso, por más que lo incentiven a dar el salto y en el camino, con auriculares puestos, le vayan relatando que no le pasará nada, la LEY DE GRAVEDAD le mostrará, con todo su rigor, que no es posible salir indemne.

 

Todas las veces que los argentinos saltamos desde los décimos pisos, ya sea compulsivamente (gobiernos militares) o engañosamente (Menem / De la Rúa, Macri), los resultados han sido EXACTAMENTE LOS MISMOS. Es decir que para explicarlo no hay que hacer ni siquiera un mínimo esfuerzo intelectual, basta tener memoria (aquellos de más de 40) o Googlear al respecto.


En Tierra del Fuego la ley de gravedad también se explica en los hechos. Los modelos neoliberales impulsados por las administraciones señaladas tienen entre sus bases inamovibles la apertura de la economía. Ello nos posiciona en el PEOR DE LOS ESCENARIOS, toda vez que la actividad industrial de nuestra provincia, que involucra el 30 por ciento de nuestro producto bruto interno y que da trabajo al 40 por ciento del total de empleo privado, ante la imposibilidad de competir con terceros países con sus fuerzas laborales subsidiadas o mal pagas, cae por su propio peso, lo cual se corrobora en los altísimos índices de desocupación (13%) que se encuentra en el tope del ranking a nivel nacional.


Incluso los argumentos utilizados son aburridamente repetidos. El término RECONVERSIÓN es la palabra mágica por la cual se nos invita a los fueguinos a transitar un camino por el cual tendremos que ir dejando los jirones de nuestro aparato productivo, ello a cambio de nada. O mejor dicho. A cambio de acostumbrarnos a la postración de una Tierra del Fuego insular, con una actividad primarizada con escasa demanda de empleo.


 Por eso es que sostengo que la realidad de lo que nos pasa, en términos de explicación, es extremadamente aburrida, porque sobre sus causas y efectos ESTA TODO DICHO, ESCRITO Y PROBADO EMPÍRICAMENTE.
 

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