jueves 29 de octubre de 2020 - Edición Nº694

Soberanía | 9 jul 2020

9 DE JULIO DE 1816

Se destruyen los violentos vínculos, para ser una nación libre e independiente


Por:
Prof. Federico Mizrahi, Foro Patriótico y Popular

La revolución que instauró el primer gobierno patrio en Buenos Aires el 25 de Mayo de 1810, reflejaba en 1816 momentos desesperantes, ya que apenas dos años antes, en 1814, Fernando VII, había retornado al trono con la decidida convicción de castigar a las colonias rebeldes. Paralelamente en Sud América, los ejércitos realistas españoles, superiores en formación militar habían derrotado a los patriotas en Chile, en Venezuela y en Colombia, mantenían el Perú y avanzaban hacia el Noroeste argentino por el Alto Perú (hoy Bolivia), frenados solo por las heroicas guerrillas, como las dirigidas por Güemes en Salta y Jujuy, y Arias, Arenales, Warnes, Muñecas, Padilla, Juana Azurduy, los caciques Titicocha, Cáceres y Cumbay, y tantos otros en el Alto Perú.

 

Así, el 9 de julio de 1816, en el Congreso reunido en la ciudad de San Miguel del Tucumán, “los representantes de las Provincias Unidas en Sud América”, declararon “a la faz de la tierra, que es voluntad unánime e indubitable de estas provincias romper los vínculos violentos que las ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojadas e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando 7°, sus sucesores.

 

En estas circunstancias, parecía imposible para la revolución sobrevivir, pero la firme convicción de los patriotas de que el camino revolucionario podía triunfar, apelando a las reservas patrióticas del pueblo y armando sus ejércitos en particular a  esas masas explotadas y oprimidas, principalmente indígenas y mestizas, que se habían alzado contra el régimen colonial-feudal y que venían protagonizando heroicos combates, evidencio la necesidad de la independencia.

 

También en esta situación realmente compleja había quienes pensaban que era imposible independizarse de España, sin el apoyo de otra potencia europea. Por eso, el 19 de julio, en sesión secreta, los congresales debatieron y resolvieron agregar a la fórmula del juramento, a hacerse el 21 de julio: “y de toda otra dominación extranjera”. Con este agregado salieron al cruce de las intrigas de las distintas potencias que operaban aquí a través de sus “amigos” en la aristocracia terrateniente y comercial criolla, disputándose entre ellas el dominio de Latinoamérica en reemplazo de España. La firmeza de los verdaderos patriotas cerró paso a esas maniobras, permitiendo que se utilizara también esa disputa a favor de la lucha por la independencia.

 

Profesor Federico Mizrahi, Foro Patriótico y Popular

 

Regional Rosario, Santa Fe.

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