jueves 29 de octubre de 2020 - Edición Nº694

Patagonia | 22 jul 2020

El Frente de Todos y la dicotomía de ser oficialismo y oposición a la vez

Tanto en Chubut como en Tierra del Fuego AIAS, los gobiernos provinciales se referencian en Alberto Fernández y los diputados nacionales integran un mismo bloque. Pero en sus territorios, la historia es completamente opuesta. Cómo es el armado en cada uno de los casos. 


Por:
Laura Funes

El Frente de Todos es un espacio político heterogéneo, donde conviven distintos partidos políticos, en su mayoría de origen peronista. En principio, fue armado en la provincia de Buenos Aires y pensado en Nación como estrategia electoral para vencer a Mauricio Macri en las urnas.


Como antesala, Cristina Kirchner había dado forma a Unidad Ciudadana, pero no resultó suficiente para doblegar el favoritismo que había entonces por Cambiemos, que venció a la lista de la vicepresidenta por algunos votos. 


Por eso, y frente a la necesidad de ampliar el espacio y garantizar una victoria más contundente, el kirchnerismo decidió hacer las paces con su pasado y sumar a distintos partidos con los que supo estar enfrentado. En este afán de ensanchar las bases y con elecciones desdobladas en todo el territorio nacional, el Frente de Todos quedó implicado en una serie de contradicciones internas que dejaron a muchos dirigentes y funcionarios políticos en una dicotomía: ser oficialistas y opositores a la vez.


En la Patagonia, este caso se da claramente en las provincias de Chubut y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, donde la unidad política que se mantiene a nivel nacional y en el Congreso no se refleja en los territorios.


Por caso, en el distrito que comanda el peronista Mariano Arcioni aseguran a que es muy difícil “bajar” el Frente de Todos a las provincias que no fueron parte del armado de la alianza. Es decir, todas (o casi todas) excepto Buenos Aires. 


Como ya publicó Pal’Sur en distintas ocasiones, Arcioni logró llamativamente la reelección como Gobernador de Chubut en junio de 2019. Lo hizo bajo el sello Chubut al Frente, una especie de metamorfosis política de Chubut Somos Todos, fundada por el ex mandatario Mario Das Neves.


En estas elecciones, el Frente de Todos (que apenas había confirmado la fórmula presidencial hacía un mes) llevó como candidato a Carlos Linares. Con la reelección en el bolsillo, ahora Arcioni debía elegir su candidato presidencial, cuya elección primaria sería en agosto. Hasta ese momento, su preferido era Sergio Massa quien, finalmente, terminó cerrando con Todos y el binomio Fernández – Fernández. Pese a esto, Arcioni tenía intenciones de presentar su propia lista a diputados nacionales, pero decidió bajarla dos semanas antes de ir a las urnas.

En Tierra del Fuego, el escenario es similar, aunque un tanto más complejo. En las elecciones provinciales, Rosana Bertone peleó la reelección como la candidata de “Unidad Fueguina”, una alianza partidaria que funcionó como un símil de Todos, ya que compartía boleta con los camporistas Walter Vuoto como intendente de Ushuaia y Martín Pérez como jefe comunal de Río Grande.


En la vereda de enfrente se paró Gustavo Melella del FORJA, partido conocido como radical K. En Tierra del Fuego, a diferencia de Chubut, Bertone no logró la reelección pero sí ganaron Vuoto y Pérez. 


Llegado el momento de las PASO nacionales, ambos espacios apoyaron la candidatura presidencial de Alberto Fernández pero, en la categoría de diputados nacionales, sólo “Unidad Fueguina” fue pegada a la nómina presidencial del Frente de Todos, acompañada por la boleta de senadores nacionales liderada por el también camporista Matías Rodríguez.


Es decir que, si bien el Gobernador fueguino es ahora considerado oficialista, dentro de los límites internos de la isla, Todos es oposición. 

 

Cómo es el reparto legislativo


En la Cámara de Diputados de la Nación, el bloque del Frente de Todos cuenta con 119 integrantes, de los cuales tres son de Chubut y tres de Tierra del Fuego.
Por la provincia austral, en 2019 ingresaron la ex gobernadora Rosana Bertone (quien tras la derrota provincial lideró la boleta) y la melellista Mabel Caparrós, mientras que Carolina Yutrovic asumió en diciembre del año pasado para completar el mandato de Martín Pérez, electo intendente de Río Grande.


Al igual que Caparrós, Yutrovich responde al actual mandatario de Tierra del Fuego, Gustavo Melella. Es decir, Bertone y Caparrós compitieron entre sí, pero hoy comparten el bloque a nivel nacional


En la Legislatura provincial, en tanto, si bien hay un bloque llamado Frente de Todos, no es precisamente oficialista al gobierno fueguino. Allí, la alianza quedó constituida en tres partes bien diferenciadas.


Por un lado el bloque FORJA, con cuatro legisladores que responden directamente al Gobernador Melella. Por el otro, el Partido Verde, con tres voluntades y que trabaja de manera directa con el intendente ushuaiense, Walter Vuoto (quien busca pelear la Gobernación en 2023); y el bautizado Frente de Todos – PJ, que con cuatro legisladores alberga al justicialismo bertonista y es uno de los principales opositores al oficialismo melellista. 


En Chubut, la situación es bastante similar. En las elecciones pasadas, ingresaron a la Cámara de Diputados de la Nación el camporista Santiago Igon y la pejotista Estela Hernández. En tanto, Rosa Muñoz, de origen massista y cercana al gobernador Mariano Arcioni tiene mandato hasta 2021. 


A pesar de haber logrado la reelección en la Provincia, el poder político de Arcioni viene en picada desde entonces. La profunda crisis económica y social, a la que aún no le han encontrado solución, afectó de manera directa la performance del partido gobernante Chubut Somos Todos en los comicios de 2019. Si bien el Frente de Todos y Chubut Somos Todos se enfrentaron en las urnas a nivel provincial, actualmente integran el mismo bloque en la Cámara baja nacional.

 

En territorio chubutense, no obstante, el escenario es completamente distinto. En la Legislatura, las alianzas funcionan en dos bloques bien diferenciados. Chubut al Frente tiene 16 diputados, mientras que el Frente de Todos cuenta con 8, la mitad. 


Dentro de la propia banca oficialista hay nueve diputados que en las últimas semanas amenazaron con pegar el portazo. Por ahora, funcionan como interbloque para poder actuar con libertad ante las iniciativas que envía el Ejecutivo a la Legislatura. Por ejemplo, la reestructuración de la deuda, proyecto al que algunos de estos legisladores ya manifestaron su oposición.


En tanto, en el Frente de Todos también coexisten distintas vertientes. Aquellos más afines al kirchnerismo y quienes se referencian en el Partido Justicialista más ortodoxo. Es que, a fin de cuentas, la alianza que llevó como fórmula a Fernández – Fernández es eso: la conjunción de distintos espacios afines al peronismo que tenían como objetivo común sacar a Mauricio Macri del poder. 


 

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
MÁS NOTICIAS