miércoles 30 de septiembre de 2020 - Edición Nº665

Entrevistas | 12 sep 2020

Frida Armas Pfirter

"Cuando hablamos de espacios marítimos, lo que nos importa mucho son los recursos"


Por:
Luciano R. Moreno Calderón

Hace poco más de un mes, el Congreso de la Nación sancionó la Ley que formaliza la extensión de la plataforma continental argentina e incorpora más de 1,7 millones de kilómetros cuadrados de lecho y subsuelo marinos al territorio nacional.

 

Las nueva norma modifica la ley de Espacios Marítimos, luego de que la Organización de las Naciones Unidas aceptara la ampliación, tras una extensa investigación desarrollada por la Comisión Nacional de Límite Exterior de la Plataforma Continental Argentina (COPLA), creada en 1997 y coordinada desde entonces por Frida Armas Pfirter.

 

Abogada recibida en la UCA de Rosario y doctora en Derecho por la UBA, dialogó con Pal’Sur acerca del proyecto que fue recientemente convertido en Ley y, por supuesto, su importancia en la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas. 

 

-¿Cómo se vincula la COPLA con la Ley que se ha dictado?

 

-Esta política de Estado se desarrolló en Argentina por más de 20 años. Todo esto surge en realidad hace mucho antes, cuando en 1982 se adoptó la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), que es un tratado internacional, que está vigente, que también se conoce como la Constitución de los Océanos y es el que determina los derechos que tienen los estados sobre los distintos espacios marítimos. 

 

Entre esos derechos, uno de los espacios marítimos, es lo que se llama plataforma continental que era hasta las 200 millas marinas si el Estado demostraba que había una prolongación natural debajo de su territorio bajo el mar.

 

Los Estados tienen que demostrar que su territorio continental, su formación continental, se extiende bajo el mar. Estamos hablando de tareas muy difíciles, porque la Argentina ha demostrado que, en algunos lugares, llega hasta los 5.500 o 6 mil metros de profundidad y a una distancia de más de 300 kilómetros de la costa. 

 

Esta Convención también dispone un órgano de expertos, que funciona en la sede de las Naciones Unidas, que es quien analiza cuando el Estado dice “este es mi límite de plataforma continental” eso sea real y científicamente cierto. Los Estados, por su parte, tienen que hacer todas las tareas científicas, las campañas con buques, barimetría y sísmicas, que es la forma de estudiar el suelo del mar bajo semejante profundidad y con las inclemencias del tiempo. 

 

En 1997, Argentina creó esta Comisión para hacer esta tarea, hacer la investigación bajo el mar, presidida por la Cancillería, integrada por el Servicio de Hidrografía Naval y el Ministerio de Economía. Desde ese entonces, hicimos todas las tareas preparatorias. En el 97´, me convocaron para hacer las tareas preparatorias y en 1998 fui nombrada la coordinadora general de todo el equipo que hizo esas tareas. Lo lindo es que todo este trabajo, fue interdisciplinario. Este límite no podía ser ni el Premio Nobel de Derecho, ni el de Geología, ni de Oceanografía. Fue un trabajo de equipo. 

 

-¿Qué importancia tiene para los argentinos y la soberanía esta ampliación del límite exterior de la plataforma continental, que gracias al trabajo de la COPLA han podido comprobar y hoy es Ley?

 

-Es importantísimo desde muchos puntos de vista. Por una parte, porque Argentina tiene ahora definido hasta dónde llega su plataforma continental, lo que implica que hasta dónde la Argentina tiene derechos de soberanía sobre los recursos. Eso es lo importante. Cuando hablamos de espacios marítimos, lo que nos importa mucho, más allá del mar territorial, son los recursos. 

 

¿Qué recursos hay en la plataforma continental? Por supuesto, hidrocarburos, pero también tenemos minerales que recién se están descubriendo, porque la minería marina va más despacio que la terrestre, lógicamente. Hay nódulos polimetálicos, sulfuro, costras de manganeso, gases hidratados, muchos de los cuales aún se están analizando y viendo cómo es la posibilidad de extracción. También hay especies de plataforma, que son recursos vivos que están en constante contacto con el lecho del subsuelo, por ejemplo los mejillones, las vieiras, las centollas, los corales. 

 

La Argentina tiene zonas muy ricas de vieiras, que la mayoría se exporta, centollas también. Este trabajo, ha permitido decir “hasta acá es plataforma de la Argentina” porque lo que no es de la Argentina es de toda la humanidad y forma parte de “La Zona”, que la administra un organismo internacional, la Autoridad Internacional de Fondos Marinos. Por eso era muy importante que la Argentina pudiera demarcar su plataforma para que la autoridad tuviera el límite más allá del cual no pueda otorgar licencias. 

 

-Esto es una forma también de ejercer soberanía como se vincula con reglamentar lo que es la pesca ilegal.

 

-Exactamente. Lo que tenemos que tener en cuenta es que hasta las 200 millas, Argentina tiene derecho de soberanía sobre las aguas y sobre el lecho del subsuelo. Puede regular la pesca. Ahora está en consideración del Congreso un proyecto que agrava las penas para la pesca ilegal

 

Pero en la plataforma, más allá de las 200 millas, los derechos de soberanía son solo sobre el lecho del subsuelo. Por ejemplo, el calamar no es una especie de plataforma. En las aguas sobre la plataforma mas allá de las 200 millas se pude pescar porque es alta mar. Allí, Argentina tiene que negociar para que no se deprede. Sí se pueden tomar medidas de prevención de los corales de agua fría más allá de 200 millas. Argentina puede adoptar medidas que regulen las artes de pesca que puedan dañar el lecho del subsuelo.

 

-Porque es la misma biomasa...

 

-Claro, y además hay artes de pesca, por ejemplo para la merluza negra, que son las redes de arrastre y que rompen el lecho y subsuelo. Aunque la Argentina no tiene competencia para prohibir la pesca, sí puede sobre los modos de pesca que dañen el lecho del subsuelo.

 

-A partir de ahora, ¿qué impacto tiene la extensión de la plataforma en el conflicto por la recuperación del ejercicio pleno de soberanía sobre las Islas Malvinas? 

 

-Por supuesto, el conflicto estuvo en el centro de todo el trabajo que realizamos. El tema de la plataforma es más amplio en el sentido que Argentina hizo la demarcación de su plataforma en toda la parte continental, insular, y todo el sector antártico argentino. 

 

Entonces, cuando se dice que la Argentina demostró que su plataforma continental se extendía 1.750.000 kilómetros cuadrados, más allá de las 200 millas, es a todo lo largo del territorio continental, insular y antártico. Ahora bien, en la Convención de Derecho del Mar también estableció que el órgano internacional que analizaba las presentaciones no podía intervenir en las controversias entre estados. Cuando Argentina hizo la presentación completa, dijo que estaba esa zona en controversia. Había obligación de avisar. También dijo que la zona antártica argentina estaba comprendida en el artículo IV del Tratado Antártico que le da un estatus especial. La Comisión analizó la parte que no está en controversia: desde el límite con Uruguay, hasta la altura del Golfo San Jorge, que es donde empieza la curva de Malvinas y toda la parte al Sur de Tierra del Fuego. 

 

¿Por qué fue importante que Argentina hiciera así la presentación completa? Porque mostró la continuidad de toda su plataforma tanto la proveniente del continente y la continuidad con las Islas, la continuidad geomorfológica también. Este órgano de las Naciones Unidas recibió la presentación argentina y reconoció la existencia de la controversia, que el Reino Unido después objetó, y postergó el análisis de esa zona. Entonces, el análisis sobre esa zona, en conjunto con la zona antártica, están postergados justamente por la existencia de la controversia. 

 

Para la Argentina es muy importante, por el reconocimiento que hace la Comisión de la existencia de la controversia. También es importante porque ayuda a dimensionar lo que implica la usurpación británica de las Islas Malvinas. Cuando uno ve el mapa, ve que solamente no son las islas, sino toda la continuidad de los espacios marítimos argentinos. Realmente, creemos que esto ha sido importante, porque también ha ayudado a la Argentina a volver al mar. 

 

-Esto también se vincula con el proyecto Pampa Azul, que  propone investigar el Atlántico Sur...

 

-Por supuesto. En COPLA se decidió usar el mapa bicontinental antes de que estuviera la Ley. Lo armamos al principio del 2000 para hacer la presentación completa. Entre todos los organismos del Estado se tomó conciencia de que fuera así el mapa. Un poco lo mismo con Pampa Azul. Estábamos todos los organismos trabajando en conjunto, haciendo los estudios, aprovechando los datos que se iban recogiendo, y participando internacionalmente de muchos programas, para crear este proyecto, que luego fue aprobado y se le asignaron fondos. 

 

No miramos al mar porque somos un país bendecido con muchos recursos, pero a medida que va pasando el tiempo, nos vamos volviendo al mar. Todos se entusiasman cuando hablamos sobre estos temas, pero hay que trabajarla. 

 

-Con respecto a la controversia, había un rumor que decía que nosotros habíamos realizado una presentación de 26 mil fojas y que el Reino Unido, cuando hizo su presentación, le costaba hacerla porque cómo iba a decir que la continentalidad salía de las Islas sino que viene de Argentina y va hacia la parte insular que ellos usurpan. ¿Puede ser?

 

-Sí, de hecho, la presentación argentina fue de las más extensas. En Naciones Unidas nos dijeron que después de Australia, Argentina era la más extensa en el sentido que la hicimos más completa, comprobando cada uno de los pasos hasta llegar a la conclusión. La presentación pesaba 800 kilos. La verdad que fue muy abundante. Son 13 tomos, cada uno muy extenso. Después tenemos otros 13 tomos, más una base de datos, y 24 tomos de bibliografía. Hicimos la presentación en el orden 25; Por si parte el Reino Unido hizo cuatro presentaciones. La número 45 fue la referida a la plataforma proveniente de Malvinas, Geórgias y Sándwich. Fue realmente corta. La Comisión la miró y Argentina la objetó. Pero no formó una comisión para analizarla porque está objetada. En la carátula de la presentación del Reino Unido, se ven unos pingüinos, el continente y las Islas. En lugar de poner las islas solas, como están en la plataforma del continente, pusieron el continente americano y las islas. Pero es interesante ver el mapa de su presentación, en la que está la Argentina.

 

-O sea que el Reino Unido, a nivel gráfico, muestra que son parte de Argentina las Islas que ellos usurpan porque están dentro de la propia plataforma continental argentina.

 

-Si, de todas maneras hay que entender que aunque estén en la plataforma del continente americano, no es un título de soberanía. Muchos estados insulares están sobre un territorio continental en general. Pero lo que realmente demuestra es la ironía de la situación colonial.

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