miércoles 24 de febrero de 2021 - Edición Nº812

Análisis | 27 ene 2021

LOS NÚMEROS HABLAN…

Pandemia, política y economía mundial en cifras

Horacio Micucci hace un análisis estadístico acerca de la escasez de vacunas en un momento crítico de la pandemia, y como esto vuelve a exhibir la desigualdad real de países.


Por:
Horacio Micucci

1.- LA VACUNA ES UN BIEN ESCASO

 

Las estadísticas confiables indican que, al día 26/01/2021, la existencia mundial de vacunas era de 69.159.151 (algo más de 69 millones). Este número de alcanzaría para vacunar sólo al 0,89% de los habitantes de mundo.

 

Lo anterior demuestra que es un bien escaso.

 

Además, las estadísticas de cada país demuestran que es también escaso para las potencias, que las acaparan.

 

EEUU tiene al 26/01/2021, 23.540.994 unidades de vacunas. Esos algo más de 23 millones sólo le alcanzan para vacunar al 7,11% de su población.

 

China tiene 15 millones de vacunas que le alcanzan para vacunar al 1,04% de su población.

 

Rusia tiene un millón de vacunas que alcanzan para el 0,69% de su población. El Reino Unido cuenta, hasta el día indicado, con algo más de 7 millones de vacunas que le alcanzan para el 10,8% de su población.

 

Francia tenía 1.092.958 vacunas para el 1,61% de su población; Alemania 1.921.689 para 2,21%; Italia 1.490.821 vacunas para el 2,47% y España 1.291.216 para el 2,76% de su población.

 

2.- IMPORTANCIA ESTRATÉGICA Y AGUDIZACIÓN DE LAS CONTRADICCIONES INTERIMPERIALISTAS

 

Ninguna potencia puede quedarse sin vacunas porque esto la debilitaría frente a sus competidoras. Esto explica la enorme disputa por hacerse de ellas y los reclamos de los países europeos a las empresas productoras por incumplimiento de contrato. La Unión Europea quiere impedir que las vacunas de laboratorios estadounidenses fabricadas allí, salgan de Europa.

 

En lo anterior no contamos que, también, van a faltar insumos como jeringas, agujas y viales para fraccionar las vacunas. Y que la producción de vacunas exige insumos como los reactores biotecnológicos para producir la materia prima biológica que, en líneas generales, monopoliza General Electric.

 

Los ingleses de ASTRA ZÉNECA quieren vincularse a los rusos porque su tecnología es similar y pueden producir en conjunto. Rusia tiene la tecnología, pero no tiene capacidad de fabricación y busca alianzas con Alemania para hacerlo. Por eso New York Time (vocero del grupo Biden) duda de la calidad de la vacuna inglesa, bombardeando alianzas que no le convienen. Y lo mismo con la Sputnik.

 

Lo anterior se llama: agudización de las contradicciones interimperialistas

 

3.- CONCENTRACIÓN DE LA TENENCIA DE VACUNAS EN POCOS PAÍSES Y DESIGUALDAD PARA EL MUNDO OPRIMIDO

 

Si sumamos los 23 millones de vacunas que tiene EEUU, los 15 millones de China, el millón de Rusia, y los más de 7 millones del Reino Unido, la cifra alcanza a 46.866.769 de vacunas (más de 46 millones). Esto significa que cuatro países tienen el 68% de la existencia de vacunas.

 

Si sumamos el stock de vacunas de: Francia (1.092.958), Alemania (1.921.958), Italia (1.490.821) y España (1.291.216) son 5.796.684 vacunas. Esto significa que esos cuatro países europeos tienen el 7,5% de las existencias de vacunas.

 

Si se suma ese 7,5% al 68% que tienen EEUU, China, Reino Unido y Rusia, se puede demostrar que 8 países tienen el 75,5% de la existencia en vacunas.

 

Lo anterior implica una tremenda desigualdad en el acceso a un insumo vital de salud. Y demuestra concentración monopólica y desigualdad entre los países…

 

No es un mundo de países iguales, racionales y respetuosos de los derechos de los demás. No hay igualdad global. Entramos a ese mundo por la puerta de servicio.

 

La vacuna se constituye, entonces, en un elemento de chantaje sobre los países oprimidos y dependientes.

 

Y aunque hoy tengamos el revolver en la barriga para conseguir las vacunas, queda en evidencia que, en este aspecto como en los demás, debemos pugnar por nuestra soberanía e independencia.

 

La producción nacional o en colaboración con los países dependiente como nosotros, en vacunas, como en otros insumos de salud, es parte de la Seguridad y Soberanía Sanitaria.

 

Y la Soberanía Sanitaria, Alimentaria, Industrial, Agrícola, Energética, etc. es parte de una Defensa Nacional Patriótica y Popular, Integral e Integrada de una Argentina Independiente de toda dominación extranjera, como dice el Acta de nuestra Independencia.

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