martes 13 de abril de 2021 - Edición Nº860

Entrevistas | 4 abr 2021

héctor cincotta

“La poesía, ligada al pensamiento nacional, es un amor que se va cimentando en forma diaria”

Con motivo de celebrarse un nuevo aniversario de su natalicio, Pal’Sur dialogó con Héctor Cincotta, poeta y crítico literario argentino, galardonado con el Premio Nacional de Literatura de Argentina en 1993.


Por:
Luciano R. Moreno Calderón

Entre sus obras se destacan “La antigüedad de las nubes” (1972), “El testimonio de los días” (1975) y “Esta esplendente nada del poniente” (1996), muchas de las cuales fueron traducidas al italiano, francés, inglés, alemán, búlgaro, turco, chino, ruso y portugués.

 

-¿Cómo influye la literatura en la construcción del pensamiento nacional y del pensamiento en general?

 

Para mí la literatura es la vida. Y yo siempre hago la distinción entre literatura y poesía, que son dos cosas distintas: la literatura es todo (la novela, el teatro, el ensayo, la poesía), en cambio la poesía es única; no está en ningún lado y está en todos. Para mí la poesía es esencial de manera tal que la poesía es como el amor: no se puede vivir sin amor y sin poesía. Y ligada al pensamiento nacional es un amor que se va cimentando en forma diaria.

 

-¿Estamos insertos en un tiempo en donde no se le presta tanta atención a la literatura y la poesía?

 

Hay que retrotraerse a lo que dijo Juan Ramón Giménez: “La poesía es para una inmensa minoría”. No sé si se le presta menos atención.

 

Una vez, en 1978, fui a dar unas conferencias a Chile, y estuve en la Universidad de Concepción, y hablé sobre Lugones y Borges y me pidieron que hable un poco sobre mí, entonces hablé sobre mí, y lo titulé “los pasos de un escritor”, y cité dos poemas que sabía de memoria, uno de los cuales me corrigió Themis Speroni, que yo le escribí a mi padre, al que le escribí muchísimo, casi toda mi obra. Uno de los sonetos que recité fue “Soneto del Amor Acontecido”, y al final de la charla un señor se acercó y me dijo -“Usted sabe, yo amaba a mi padre y todo lo que usted habló y escribió sobre él es todo lo yo pensé sobre mi padre, pero usted lo dijo y yo no, ¿por qué?”. Porque usted no es poeta y yo sí, y el poema ya no es más mío sino suyo, incluso puede poner usted su nombre en él”-. Luego le pregunté cual era su rol y en la universidad y me dijo “yo corto el pasto”.

 

-¿Cree que el sufrimiento y determinados acontecimientos fuertes forjan la poesía?

 

No sé si forjan la poesía, pero sí forjan al autor. Por ejemplo, recuerdo que cuando murió mi padre fue una cosa terrible y escribí ese soneto que entiendo que a nivel personal va a ser insuperable, después cuando vino la guerra de las Malvinas escribí una baguala. O cuando murió mi madre. El sufrimiento moldea bastante al escritor y tiene una gran relación con la vida del hombre.

 

-¿El sufrimiento vendría a ser como un alimento?

 

Si, es un alimento desgraciado.

 

-¿Cómo es el proceso creativo de componer una poesía?

 

Puedo responder sobre mí. A mí me llama mucho la atención una palabra. Me tiene dando vueltas, y le escribo. El otro día descubrí que el aromo era el árbol más querido de Virgilio, y yo escribí cuatro poemas que se llaman “El aromo”, y una vez comentándole a mi madre “viste que lindo que es el aromo”, ella me dice “y pero el aromo con esa flor amarilla…”, y sin saberlo cuando me dijo “esa flor amarilla” me marcó en todos los poemas en que digo “y esas flores amarillas”, y sin embargo ella no se dio cuenta de lo que dijo. Uno escribe y a veces no se da uno cuenta de todo lo que dice, pero hay otro que recibe eso y cree que es esencial.

 

Hace muchos años me pasé toda una mañana con Mercedes Sosa en su casa, y me preguntó sobre una baguala, “una canción en Humahuaca”. Me dice “dame esta ´canción en Humahuaca´, que me encanta el título”. Le di la canción y ella comenzó a cantar despacito, improvisando, y después dijo vamos de nuevo y comenzó a cantar, yo me quedé asombrado cuando cantó esa canción y le dije “Mercedes la música es superior a poesía”. Me pregunta por qué digo eso y le contestó “porque vos la engrandeciste”, y me responde: “no te das cuenta todo lo que dijiste en la Canción en Humahuca”.

 

Yo creo que es superior la música a la poesía porque además, vos para leer un poeta, lo ideal es leerlo en su idioma original, además con la poesía no hay que entender, sino que hay que gozar, si se entiende mejor. Pero con la música no necesitás saber otro idioma, solo tenés que estar conmovido. Las cosas dichas en el idioma original tienen otro sonido, y como te dije, a mi es la palabra lo que me llama. La poesía es música también.

 

Nietzsche dijo, “solo perdura lo que se escribe con sangre”; yo le agregaría: y con amor.

 

 

Por Luciano R. Moreno Calderón

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