martes 21 de septiembre de 2021 - Edición Nº1021

Entrevistas | 23 jul 2021

soberanía sanitaria argentina

Vacuna argentina, cada vez más cerca: "El año que viene la probaríamos en individuos"


Por:
Luciano R. Moreno Calderón

En un contexto mundial, donde la pandemia arrecia, las noticias de una nueva vacuna alegran a todos aquellos que entienden la gravedad de lo que afronta nuestra civilización. En este caso, alegra y enorgullece particularmente a los argentinos, ya que existe una vacuna que está exitosamente forjando la Universidad Nacional de La Plata y que permitirá no sólo su íntegra producción con componentes argentinos, sino que también podrá ser envasada en nuestro territorio para prontamente ser inoculada por argentinos, al pueblo argentino.

 

En este sentido, Pal'Sur dialogó con el bioquímico e investigador del CONICET, Guillermo Docena, quien está al frente de uno de los cuatro proyectos para desarrollar vacunas nacionales para prevenir la infección por SARS-CoV-2. "Hoy estamos en fase pre-clínica. Ya tenemos la vacuna diseñada, la hemos probado y estamos estudiando en ratones para ver cómo funciona", señaló el doctor en Ciencias Exactas.

 

- ¿La vacuna que ustedes están desarrollando, se realizaría íntegramente con tecnología nacional?

 

Si, en principio eso es posible. De hecho. Hemos formado un consorcio que involucra desde la producción de los componentes (que es todo local) hasta el envasado y generar una vacuna en un vial o en una jeringa. Hay dos empresas biotecnológicas argentinas que han dado el acuerdo para formar parte del grupo.

 

- ¿Cuánto falta que llegue aplicarse esa vacuna?

   

Es una pregunta un tanto difícil, porque uno no quiere crear falsas expectativas y producir vacunas lleva tiempo, pero nosotros pensamos que el año que viene estaríamos en condiciones de empezar a probarla en individuos, en personas voluntarias. Este año es casi imposible, pero el año que viene tenemos esperanzas que podamos hacerlo, si sigue todo tal cual como uno lo tiene previsto. 

 

- Esta vacuna argentina, ¿qué características tendría?

 

Hay cuatro tipo de vacunas; esta es de las que se llaman vacunas a sub unidades, es distinta a las otras que tenemos en nuestro país, que son las de vectores virales, como son las de  Sputnik  y AstraZeneca y las de virus completo muerto como la de Sinopharm. Esta, lo que emplea, es una partecita del virus (una proteína) y un adyuvante (que es el otro componente que tienen todas las vacunas), y que ambos están siendo producidos en Universidades Nacionales. El Adyuvante lo producimos en la Universidad de La Plata, mientras que la proteína del virus se produce en la Universidad de Buenos Aires. Por lo tanto es una vacuna con una plataforma distinta, que tiene algunas características de las vacunas clásicas que han mostrado en las últimas décadas que son eficientes y seguras.

 

- Si no hubiera existido la pandemia, ¿usted cree que hubiera habido un desarrollo tan rápido de una vacuna?       

 

Es cierto que con la pandemia, las instituciones gubernamentales que financian ciencia en nuestro país han fijado como objetivo apoyar este tipo de proyectos. La semana pasada nos presentamos a una convocatoria de proyectos del Ministerio de Ciencia y Técnica para generar vacunas, y esperamos ser adjudicados, ya que ese dinero ayudaría mucho. Así y todo, aunque uno tenga el dinero, no puede acelerar ciertos tiempos. Desarrollar vacunas lleva muchos años, pero nosotros esperamos que con el apoyo institucional y los resultados que nos acompañen, el año que viene, tener una vacuna por lo menos para poder empezar probarla en los ensayos clínicos de Fase 1 en humanos, en personas.

 

- ¿Los efectos adversos que se están viendo en otras vacunas, como ser el caso de trombosis, puede presentarse en la plataforma que ustedes están usando para crear la vacuna?  

 

Pensamos que no hay ninguna chance de que esto ocurra con nuestra vacuna. De hecho la vacuna AstraZeneca no se sabe cómo es que produce los trombos y además la frecuencia con que los produce es bajísima -de un vacunado en un millón-, lo cual es similar a lo que sucede con cualquier vacuna, por lo cual uno tampoco puede decir que AstraZeneca genera trombos porque hay millones y millones de vacunados a los que no les produce nada. Con la nuestra no existe ningún indicio que pueda llegar a suceder algo de eso. 

 

 - ¿Cual es su opinión con respecto a lo fue el manejo internacional de la pandemia?

 

En primera instancia me parece que se declaró la pandemia muy tarde: a dos meses de que se inició y cuando ya había invadido mas de cien países. Ese fue un error de la Organización Mundial de la Salud. Si bien es cierto que declarar una pandemia a nivel mundial no es algo sencillo, pero dos meses después de iniciados los contagios ya había información disponible como para, por lo menos, hacer un llamado de atención.

 

En segunda instancia, es un virus emergente, es nuevo. Durante todo este tiempo, y aún hoy hemos estado aprendiendo sobre sus características; con lo cual muchas de las medidas que se tomaron fueron sin tener información concreta y certera, por lo cual se fue aprendiendo y modificando las medidas con el transcurrir de la pandemia. Ahora lo que hay que resaltar es lo ocurrido con las vacunas, que es algo totalmente inédito en la historia de la medicina. Nunca, en ocho o nueve meses, se obtuvo una vacuna; todo esto se empieza a estudiar en enero del año pasado y en noviembre informan los primeros resultados de eficacia con unos resultados insospechadamente elevados. Y además lo que se hizo en cuanto a la vacunación: en seis o siete meses se dieron dosis para vacunar, al menos con una dosis, la mitad de la población del mundo. Aclaro que no fue así por un tema de distribución, pero se dieron 3500 millones de dosis y eso jamás se había producido en tan poco tiempo.

 

Hay algunas cosas positivas, y obviamente también unas muy negativas. Lo importante es el aprendizaje y sacar conclusiones. Porque seguramente se va a volver a producir otra pandemia.

 

- La pandemia fue un enorme estrés sanitario y económico a nivel mundial, y mostró la terrible desigualdad entre países con el acaparamiento de las vacunas. En este sentido, esto que ustedes están haciendo, ¿sirve para contrarrestar la actual situación y, eventualmente, una futura?

 

Esto pone a la luz la importancia de que un país tenga soberanía en decisiones sanitarias, como es la vacunación. Por ejemplo, nosotros hasta ahora hemos estado sufriendo todo este desbalance y estas medidas geopolíticas que solo favorecieron al hemisferio norte, quienes producen la mayoría de las vacunas o quienes hicieron las mayores inversiones. En este momento, como en el hemisferio norte llegaron a un nivel de saturación de vacunación, empiezan a ofrecer las vacunas a otros países, pero esto hubiera sido muy importante poder acelerarlo y tener en este momento mayor porcentaje de la población argentina vacunada con dos dosis.

 

Si uno produce su propia vacuna y tiene capacidad de distribución en función de solo condiciones locales, la ventaja es indudable.

 

- Lamentablemente se va a producir en un futuro alguna otra pandemia, entonces estaría bueno tener una industria interna apta para generar la tecnología que usted utiliza, y formar a personas como usted. Todo lo cual debe ser financiado para que la próxima pandemia nosotros no tengamos que depender de las decisiones políticas de otro país para poder vacunar a nuestro pueblo.

 

Es así. De hecho uno puede sacar conclusiones a partir de lo que se está haciendo con la vacuna de AstraZeneca y la de SPUTNIK-V, en las cuales hay dos empresas biotecnológicas que están montando o han montado plantas para la producción de la vacuna, plantas que antes de la pandemia no existían y no teníamos esa capacidad en Argentina. Por lo menos, esto va a dejar una inversión y una capacidad que la vamos a poder utilizar en situaciones similares.

 

La idea es que cuando las vacunas se produzcan en forma local, la prioridad será vacunar a nuestra población, pero también hay que pensar en los países de nuestra región, porque no sirve de nada tener una población vacunada y protegida cuando en el resto de los países vecinos están circulando los virus, por lo que tener una producción para abastecer a la región va a ser sumamente importante.

   

 

Entrevista de Luciano R. Moreno Calderón*

al Dr. Guillermo Docena

https://iifp.conicet.gov.ar/investigadores/guillermo-docena/

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