sábado 25 de junio de 2022 - Edición Nº1298

Entrevistas | 22 feb 2022

🇦🇷 Día de la Antártida Argentina 🇦🇷

"La soberanía no se comparte ni delega, se ejerce"


Por:
Luciano R. Moreno Calderón (UMA)

En el marco de una nueva celebración del Día de la Antártida Argentina -Ley 20.827/1974-* Pal’Sur dialogó con el Dr. Mariano Memolli, ex director nacional del Antártico, quien analizó la importancia económica, política y geoestratégica del continente blanco, la necesidad de federalizar la cuestión antártica* y la nueva diplomacia científica dentro del Tratado Antártico.  

 

 

¿Qué se conmemora y por qué es importante que los argentinos lo celebremos?

 

Lo que nosotros conmemoramos son los 118 años de presencia ininterrumpida de Argentina en la Antártida. Tuve el honor, cuando asumí como director nacional del Antártico, de celebrar los primeros 100 años de Argentina en la Antártida y se hizo un evento muy grande porque es el único país en el mundo que puede decir que tiene una presencia ininterrumpida en la Antártida de 118 años. Recién 40 años después, dentro de lo que fue el Proceso Tavarin*, los británicos quisieron comenzar a transitar el mismo trayecto de Argentina, de hecho lo hicieron, pero Argentina ya tenía 40 años de una trayectoria indiscutible en la Antártida.

 

Hay que aclarar que Argentina ya venía con presencia en la Antártida. Empezó fehacientemente en 1818 cuando las Provincias Unidas del Río de la Plata le da una licencia al foquero Juan Pedro de Aguirre para cazar en la Antártida focas de dos pelos. Era una cuestión comercial, hoy totalmente prohibida, pero así empezaba argentina en la Antártida. Hay datos que empezamos en 1818. Ahora, la presencia ininterrumpida es en la Base Orcadas, el izamiento del pabellón nacional es el 22 de febrero de 1904. De ahí, a hoy, estamos presentes todos los años y todos los días en la Antártida argentina.

 

Es algo que no tiene ningún país en el mundo y que a los argentinos se nos debe llenar el pecho de orgullo cuando hablamos de la Antártida argentina. Esa porción de territorio que nos corresponde de hecho y de derecho. No hay discusión. Hay muchos países, sobre todo los colonialistas, que lo ponen en tela de juicio, pero si hay algo que los argentinos tenemos en claro: es que esto es parte de nuestra provincia Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur y parte de nuestra Argentina bicontinental.

 

-De 1818 a la actualidad, ha ido mutando la importancia de la Antártida. ¿Cuál es la importancia geopolítica que tiene hoy?

 

Mutó, literalmente. No era lo mismo en 1904, en una época heroica donde era la pelea contra el territorio y el clima. Después vino la época de la ocupación, que comienza desde que se crea la Comisión Nacional del Antártico en 1938. A partir de 1945, Perón le da un impulso enorme a todo lo que es la Antártida y crea en 1951 el Instituto Antártico después de haber instalado numerosas bases y refugios a lo largo de todo el sector antártico argentino. Como estaba finalizando la Segunda Guerra Mundial, los países empiezan a valorar este territorio y especialmente Churchill comienza a querer recuperar lo que Argentina había avanzado, desde un concepto más colonialista. En 1961 entra en vigencia el Tratado Antártico que, en su artículo 4, pone a la soberanía en el freezer. Argentina venía muy fuerte hasta 1955 con su presencia soberana en la Antártida. Ahí hubo deslices, hubo matices, pero nunca se dejó de ejercer los derechos de Argentina sobre la Antártida.

 

Hoy, de nuevo, está sobre el tapete la cuestión antártica, más el cambio climático global. Se está descongelando la Antártida y comienzan a verse nuevas rutas. Es necesario tener sectores en la Antártida para geoposicionar satélites científicos, de comunicaciones, espías, militares, lo que nos guste. Es necesario corregir las órbitas desde el sur.

 

La otra cuestión es la bioprospección, la utilización de los recursos genéticos de las bacterias y de los recursos vivos del continente con un fin comercial. Hay mucho de eso. China dijo que le interesaba la bioprospección. Estamos hablando de nuevos fármacos, de nuevos agentes para la lucha contra el cáncer, de transgénicos que se pueden cultivar en frío y en ningún otro lugar se podría. Se abre una puerta muy grande para la puerta comercial de la genética antártica.

 

El otro punto es la pesca que hoy soluciona muchos problemas de comida. Sabemos que no se reparte equitativamente y es más comercial que solidaria. El turismo mueve millones de dólares, es de alto nivel adquisitivo. Y después la ocupación del territorio, la geopolítica en sí misma que a veces la acompaña la actividad económica, la geo-economía. Hay cada vez tensiones más grandes entre los países que tienen la mayor potencia militar como son EEUU, que formaron AUKUS*, por otra parte la Federación Rusa y por otra parte China. Hay una presión sobre el tratado antártico que es cada vez mayor. 

 

-¿A la Argentina que le conviene hacer?

 

Federalizar la cuestión antártica. Estoy absolutamente de acuerdo en sumar a la provincia de Tierra del Fuego a la política no solo de la Antártida, sino también de Malvinas y que la Cancillería descentralice esa área y transfiera enorme parte de esa cuestión a la provincia. Y no sólo Ushuaia que es la capital política, pero no dejo de ver con mucho agrado que se haga un puerto en Río Grande, porque el crecimiento y el potencial logístico que tiene es enorme, no solamente para la Argentina sino para terceros países y es un puerto que está directamente sobre el Atlántico Sur.

 

-Hay proyectos que nunca se hicieron…

 

Faltó contactar a las personas, se había hablado con ingenieros y hablaron de un puerto hundido por dentro de la línea de la costa y los valores son mucho más bajos que los que se pensaba cuando el muelle tenía que adentrarse demasiado aguas adentro. Ya se hizo en la provincia de Santa Cruz y dio excelentes resultados. Pero más allá de eso, es un punto importantísimo porque la provincia es un territorio insular y tiene que tener más de un puerto y sobre todo pensar en un puerto con proyecciones geopolíticas, geoestratégicas y geoeconómicas que le deje un rédito importante a la provincia.

 

-Además, volcado hacia el Atlántico.

 

Absolutamente, estoy convencido de esto. 

 

-Ahí está la geopolítica jugando también con respecto a la usurpación que sufrimos por parte de RU. Algunos dicen que ahora, que estamos en mejores relaciones con Rusia y China, una forma de tensar la situación sería analizar una cooperación más íntima o estable en temas antárticos haciendo foco en el puerto de Ushuaia. ¿Qué te parece?

 

En primer lugar, el apoyo internacional siempre es bueno. En el tratado Antártico, todos los países colaboran con todos. En el tema de la soberanía, creo que los argentinos tenemos la suficiente capacidad para sostener nosotros solos un puerto en la ciudad de Ushuaia y en la ciudad de Río Grande, y que los temas de la soberanía no se comparten, ni se delegan, sino que se ejercen. En estos momentos que nosotros tenemos un conflicto, ser muy fuertes en sostener nuestra soberanía con los medios nacionales, provinciales y municipales que sean necesarios, pero no me parece que los valores que estamos hablando, sea necesario fortalecer estas relaciones. Estas cosas nunca son gratis, siempre hay algo a cambio. Prefiero ser más conservador en cuanto a los conceptos que hacen a la soberanía nacional de los territorios en conflicto porque lo que quiero es que sean argentinos, no compartidos con este con Estados Unidos, Reino Unido, ni con Rusia, ni con China.

 

-La idea es no tener collar.

 

Absolutamente.

 

-¿Crees que el gobierno nacional actual va en ese sendero?

 

Creo que se perdieron muchos años, a veces las cuestiones no son fáciles pero en estos momentos, el gobierno nacional tiene que tomar el centro del ring y ser el que comande este traspaso. El Ministerio de Defensa tiene los recursos para hacerlo, tiene que participar activamente la provincia de Tierra del Fuego AeiAs porque son los dueños de la tierra, por decirlo de alguna forma, pero me gustaría un poco más de celeridad y sobre todo claridad. Si bien veo que se quiere pasar esto de la reconstrucción de Petrel, qué proyecto, en qué marco, cómo va a impactar al nivel del sistema de tratado antártico, a que paises le vamos a dar, quien lo maneja. Me gustarían mas definiciones.

 

¿Qué es la diplomacia científica y en qué estado estamos aplicándola?

 

Es el uso del conocimiento de un país aplicado a determinadas políticas. La política que nosotros tenemos no es una política de venta como tienen algunos países, que venden tecnología que obtienen a partir del desarrollo científico. Nosotros necesitamos una ciencia aplicada a la geopolítica, aplicada a los derechos que tenemos sobre la Antártida.

 

Cuando se firma el tratado antártico, la ciencia pasa a ser el sustento de la decisión política. No es una ciencia pura como se vende, es una ciencia que está aplicada a sostener los reclamos territoriales de países que son colonialistas. Nosotros no estamos de acuerdo, pero para eso, para la toma de decisión, Argentina tiene que tener gente en cada una de las disciplinas científicas, en cada uno de los foros científicos y cubriendo con científicos formados políticamente todas las áreas de la ciencia. En el gobierno de Macri eso fue muy para atrás, lo estamos mejorando hasta el cambio de gobierno y eso se frenó. Hay que volver a reconstruirlo. Es otra de las partes que hay que volver a hacer.

 

Esta cuestión que se piensa para la Provincia de unir el Instituto Antártico argentino que trabaje en forma solidaria con el CADIC y el INIDEP. Hagámoslo. Es un beneficio para la actividad antártica, para la provincia, la Nación y la región sudamericana. Al tener cuadros técnicos con desarrollo científico mejoramos nuestro posicionamiento a nivel político y diplomático. Traemos gente de otros países a trabajar a Argentina. Cuando empezamos el proyecto Pampa Azul*, el Reino Unido abre en Malvinas un Instituto para la conservación ambiental y busca científicos de todo el mundo para que vean lo que es trabajar en Malvinas -matando pingüinos, contaminando el Atlántico Sur con petróleo, dando licencias pesqueras que destruyen todo la fauna ictícola-. Sabemos que no se caracterizan por tener una política sustentable.

 

- Por eso hablabas de lo necesario que es un lugar físico para que los científicos puedan asentarse en Ushuaia o en Tierra del Fuego

 

Exactamente. Lo que falta es establecer qué proyecto científico vamos a tener dentro de este muy buen proyecto de mudar la actividad de Malvinas para tener un marco en donde los gobiernos no puedan sacar los pies del plato. Es central, y el país empieza en el sur.

 

Por Luciano R. Moreno Calderón*

Unión Malvinizadora Argentina

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