sábado 25 de junio de 2022 - Edición Nº1298

Análisis | 7 abr 2022

Jorge Alegrechy

🌞 Para una Argentina grande

Es urgente cambiar el estado en que se encuentra nuestro país debido a la alta densidad demográfica de las urbes, que causan problemas de distorsión geopolítica. Debemos usar los recursos para poblar el inmeso territorio argentino.


Por:
Jorge Alegrechy

 

La macrocefalia o el crecimiento antojadizo de la población es uno de los motivos que hay que estudiar, debatir y dar al país una infraestructura adecuada para el crecimiento y desarrollo de zonas ajenas a la Pampa Húmeda o “zona rica” de la Argentina y poder parar la inmigración interna hacia esta zona.

 

Gas, Petróleo, Minería y Recursos Hídricos son las claves de un crecimiento para impulsar el desarrollo social y la integración. No se puede prescindir de mantener una política nacional vinculada a la energía y a los recursos que se encuentran disponibles para apuntalarla. Es urgente cambiar el estado en que se encuentra nuestro país, la alta densidad demográfica de las urbes, causan problemas de distorsión geopolítica y otros. 

El subsuelo y el suelo con sus accidentes geográficos (vías naturales de comunicación, clima, orografía, etc.),  impone a un pueblo direcciones de crecimiento y su bio-cultura imprime un determinado modo o concepción de vida. 

 

En la Argentina el sistema de ríos navegables produjo en la desembocadura un gran centro demográfico que se agravó con las primeras líneas férreas que convergían en el mismo punto que los ríos, formando un abanico, cuyos nervios llevan a Buenos Aires y Santa Fe, las riquezas del interior. Además, en un radio de 400 km se encuentra una de las llanuras más fértiles del mundo y con un clima benigno, donde se encuentran las más grandes ciudades y la mayor población, casi el 65% del total nacional.

 

La creciente demanda -en cantidad y calidad- de recursos minerales no se detiene y muy pocos países tienen una oferta como Argentina, con commodites mineros como oro, plata, cobre, litio, etc. La minería es una industria con perfil federal, enclavada en la Argentina profunda donde impera el federalismo. La minería hace patria donde ningún otro sector puede decir presente, por razones de la naturaleza, la cual ha indicado que los minerales se encuentran enclavados en la Puna, la Alta Cordillera, la Meseta Patagónica, entre otras regiones. La explotación e industrialización de minerales permitirán en esas zonas la creación de fuentes de trabajo y el asentamiento de población. En la Puna, la explotación del litio y en las provincias de San Juan y Santa Cruz, con distintos minerales, son una realidad de lo mencionado.

 

No hay que olvidarse de minerales estratégicos como el carbón de Río Turbio, Santa Cruz, que alimentará la Central Térmica a Carbón, próxima a entrar en servicio, y el uranio existente  en minas  en Chubut y Mendoza, para la alimentación de las centrales nucleares que generan electricidad para el SADI (Sistema Argentino de Interconexión).  

 

Con la re estatización de YPF, nuestra petrolera de bandera, en 2012, se impulsó la exploración y explotación de hidrocarburos no convencionales en el Yacimiento de Vaca Muerta, en la Cuenca Neuquina, posicionada en segundo puesto en el ranking mundial de recursos de Shale Gas, después de China y ubicada en cuarto lugar en Shale Oil, luego de Rusia, Estados Unidos y China. Es una oportunidad para el autoabastecimiento autóctono, suplir importaciones, y para la exportación, que permitirá la entrada de divisas que tanto requiere la Argentina. También, la cantidad de puestos de trabajo creados permitió el asentamiento de población en las localidades vecinas al yacimiento de un potencial enorme y que es una realidad.

 

Además, la explotación de hidrocarburos en aguas profundas podrá generar exportaciones en el orden de los 25.000 millones de dólares y la creación de más de 20.000 empleos. Asimismo, la explotación off-shore en el Mar Argentino generará divisas para solventar el financiamiento de fuentes de energía renovables y “apalancar” la transición energética.

Si bien es cierto que el despoblamiento rural hacia centros urbanos es un fenómeno mundial, hay que revertir esa tendencia en nuestro país; se puede hacer por los enormes recursos naturales existentes. Solo se necesita disposición política para resolver la ecuación “territorio-población”.

 

El rico inventario de recursos hídricos, por su gran importancia en el tema,  lo veremos en otro escrito.

 

Jorge Alegrechy

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