sábado 25 de junio de 2022 - Edición Nº1298

Entrevistas | 12 abr 2022

🇦🇷 para recuperar Malvinas 🇦🇷

🗣️ "El diálogo no alcanza, hay que consolidar la posición argentina en el Atlántico Sur" (3/4)

Pal´Sur conversó con el Dr. César Augusto Lerena, experto en Atlántico Sur, Malvinas y Pesca, sobre las diferencias entre la gestión de Fernández y la de Macri; y su opinión acerca de las tres leyes sancionadas durante este gobierno que refieren a la ampliación de la plataforma continental, la creación del Consejo Nacional de Malvinas y la que aumenta las multas a los que pesquen ilegalmente. El soft power británico durante 40 años de desmalvinización.


Por:
Luciano R. Moreno Calderón (UMA)
↓VIDEO AL FINAL↓

- ¿Cuál es la diferencia entre la Gestión de Alberto Fernández y la de Mauricio Macri en relación con la Cuestión Malvinas?

 

En términos generales no hubo grandes cambios en estos últimos 40 años. No solamente en el gobierno de Macri que fue donde se profundizó la desmalvinización. Por ejemplo, en el gobierno de Menem, se habilitaron las investigaciones conjuntas de los recursos pesqueros entre el Reino Unido y Argentina, lo cual le abrió la puerta a los británicos a una información confidencial, como lo es conocer el recurso argentino para luego tener una importante información de la disponibilidad de los recursos que le permitían a los británicos otorgar licencias para pescar ilegalmente en Malvinas a buques extranjeros.

 

Aparte de violar la ley que establece que los recursos y el conocimiento de las investigaciones tienen que estar siempre informadas en primer lugar en el Estado Nacional. En los barcos que hacían los relevamientos de investigación viajaban investigadores británicos; de tal manera, que estaban en conocimiento en tiempo real de la información. Eso durante el gobierno de Kirchner y Fernández de Kirchner se suspendió, y luego Macri los activó de nuevo, y el gobierno actual volvió a suspenderlo. Suspendió las investigaciones, pero no la Comisión Conjunta de Pesca (británica-argentina), que no solo debe ser suspendida sino derogada, para dejar sin efecto y dar por terminados esos acuerdos de investigación, que se desprenden de los Acuerdos de Madrid.

 

Otra cuestión es la política de seducción que Argentina lleva adelante sin solución de continuidad en los últimos 40 años.

 

Argentina ha tenido un comportamiento limitado, aunque necesario, de reclamar el diálogo con los británicos invocando la Resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas del año 1965, que invita al diálogo para resolver esta disputa. Y ha sido una continuidad que Argentina invite al Reino Unido al diálogo, y también ha sido una continuidad que el Reino Unido no contestara ninguna de esas invitaciones a dialogar acerca la soberanía argentina sobre Malvinas.

 

Quizás esto se plantea inconducente porque habría que pensar: si nos sentásemos a dialogar, la Argentina ya ha probado jurídica, geográfica e históricamente sus derechos, con suficientes elementos favorables para la Argentina. Entonces, insistir en una negociación sería interminable y prácticamente inconducente: aunque este es un mecanismo que Argentina debe seguir ejercitándolo para mantener vivo el espíritu del reclamo en los foros internacionales. Y en esto hay que tener presente que, si bien es cierto que Argentina consiguió que numerosos países apoyen el "diálogo por la soberanía", habría que ver si todos esos países puestos a reconocer la soberanía argentina dicen "si, la soberanía es Argentina". Hay que entender que lo promueven algunos países es la convocatoria al diálogo, no la soberanía argentina: que es bastante diferente.

 

Está muy bien el llamado al diálogo; está muy bien que los países apoyen cada vez más, pero todo esto no resolvió el reclamo. Y a ello los gobiernos argentinos le agregan lo que yo llamo la “cooperación unilateral”. Argentina tuvo etapas donde a las Islas les proveyó servicios de gas, correo, vuelos, etc. y no tuvo ningún beneficio de ello. Más bien solo sirvió para consolidar la posición británica. Soy totalmente contrario a la cooperación unilateral.

 

Ahora veamos. Sacando el llamado al diálogo, el apoyo de los países a la intención de sentarse a dialogar y a discutir la soberanía, y sacando esta cooperación unilateral (la seducción), Argentina no hizo prácticamente nada y sigue sin hacerlo; y parte del problema es que se enfoca en una cuestión netamente jurídica, cuando se deberían utilizar otras herramientas además de las que brindan los antecedentes y el Derecho Internacional Público, para consolidar su posición en el Atlántico Sur.

 

- ¿Qué te parecen las tres leyes que sancionó el  Gobierno Nacional que son: (1) la Ley Nº27.757 ampliatoria de la demarcación de la plataforma continental argentina (2) la  Ley Nº27.564 que aumentó  las multas a la pesca ilegal y (3) la Ley Nº 27.558 que crea el "Consejo Nacional de Asuntos relativos a las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes"?.

 

Son diferentes las leyes y podrían tener efectos diferentes. Empezando por la Ley que establece la ampliación de la plataforma continental, para entender esta ley hay que comprender que lo que dice la Convención de las Naciones Unidas sobre Derecho del Mar, sobre los territorios marítimos y la plataforma continental de los Estados en general y el nuestro en particular.

 

El territorio marítimo argentino se divide en una zona que se denomina Mar territorial que se mide desde la costa o las líneas de base hasta las 12 millas y que es de jurisdicción provincial; la Zona Contigua que va de la milla 12 a la 24; y después tenemos la Zona Económica Exclusiva, que es la que va hasta las 200 millas marinas. Pasando las 200 millas, es Alta Mar.

 

La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) estableció que aquellos estados que considerasen que tenían derechos sobre la plataforma continental, más allá de las 200 millas tenían que hacer una presentación ante una Comisión Técnicas que funcionaba en el ámbito de la ONU. Argentina la hizo y posiblemente ese ejercicio -de hacer esa presentación-, fue una verdadera Política de Estado, porque transitó todos los gobiernos desde 1996 en el gobierno de Menem hasta el de Macri en 2016, y donde Argentina reclamaba de plataforma continental 1.782.000 km2.

 

¿Ahora qué pasó? Cuando Argentina presenta el territorio reivindicado ante la Comisión, el Reino Unido también presenta su reclamo, y el suyo es coincidente con el nuestro en más de 1.400.000 km2. Es decir, que la Comisión no los trata porque entienden que están en disputa. Entonces, en realidad lo que la Comisión Técnica Ad Hoc recomendó son solo unos 351.000 km2. Entonces cuando se habla de que Argentina incorporó 1.782.000 km2 es falso. se recomendaron unos 351 mil km2 y más de 1.400.000 están en disputa con el Reino Unido.

 

La Segunda, la Ley de aumento a las Sanciones a la pesca ilegal, que se basa en la Ley Federal de Pesca Nº2 4.922, lo que hace es aumentar las sanciones a la pesca ilegal -irregular, sin permiso, sin habilitación, etc. y además con buen criterio establece una fórmula móvil para mantener viva esas sanciones y que no se desactualicen.

 

Desde que se sancionó la ley no se sancionó un solo buque. Perdón. Solo se aplicó en unos buques argentinos que pescaban en área de Chubut. Pero los buques extranjeros que se roban 250.000 toneladas todos los años de Malvinas y no recibieron aún ni un apercibimiento. O sea, el Estado Argentino -más precisamente el gobierno-, pareciera no reconocer como territorio argentino las Islas Malvinas. Las autoridades de aplicación producen además una discriminación, y tanto el Subsecretario de Pesca y por cuestiones políticas al secretario de Malvinas, debieran estar muy interesados en que se sancionen esas empresas, para ver si eso puede o no incidir en la presencia de esos buques en Malvinas. Lo cierto es que, a hoy, no se aplicó ninguna sanción a esos buques extranjeros que están en territorio argentino: de lo contrario sería desconocer que las Malvinas son argentinas. Y de hecho es eso es lo que está ocurriendo porque desde la sanción de la Ley Nº24.922 que es del año 1998, deberían haberse aplicado sanciones.

 

- ¿No hay una causa contra ArgenNova o PescaNova?

 

Es por otras razones. Es por otra ley que establece que los buques que pescan con habilitación argentina en aguas argentinas no pueden pescar en Malvinas y viceversa.

 

Es otra ley, pero que tampoco tengo antecedentes de que se haya sancionado a alguna empresa, sí sé inició algún que otro sumario. Esa es una cuestión más puntual que precisamente debería ser tenida muy en cuenta, pero refiere a algunas empresas que tienen barcos y/o sociedades vinculadas a la pesca con licencias ilegales en Malvinas, lo hagan también en el territorio continental argentino. Este es un tema que se tiene que resolver.

 

- Esto se tiene que resolver, porque el año que viene, creo, se renuevan muchas licencias.

 

Exactamente. Pero no olvidemos que hay empresas que pescan ilegalmente en el territorio argentino de Malvinas, y esas empresas nunca recibieron ninguna sanción, y desde el 98 -que se sancionó esa ley- jamás se las sancionó. Incluso habría que hacer un análisis si los sucesivos funcionarios no incurrieron en el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público. Eso es verdaderamente grave.

 

Esta es la segunda ley. En síntesis, la ley es inocua y discriminatoria en los hechos, porque si voy a sancionar a los buques argentinos que pescan en el ZZEA o en el Mar Territorial Argentino, estoy discriminando de los buques extranjeros que pescan Malvinas

 

Y la tercera Ley es la que crea el Consejo Nacional de Malvinas. Esa Ley, desde lo formal, tiene algunos problemas. El primero, es que es un órgano ejecutivo asesor, no vinculante, que tiene como característica -rareza- ser presidido por el Presidente de la Nación, que es quien debiera recibir el asesoramiento; por lo tanto que el Presidente esté en el Consejo Asesor es un tanto raro. Pero sacando esto, yo estuve mirando los boletines oficiales y ninguno de los consejeros han sido designados, y tienen que serlo, al menos, por una designación de la Cancillería o un Decreto de Poder Ejecutivo, porque estando presidida por el Presidente de la Nación y siendo un dependencia de la Presidencia -no de la Cancillería- no encontré ningún un instrumento que los designara, y habría que ver si cualquier asesoramiento no tipifica un delito penal, por estar participando personas, en la elaboración de políticas estratégicas respecto a Malvinas, que no son miembros formalmente del Estado; no conforman formalmente ese Consejo.

 

También escuché, incluso del propio Secretario, que se habla de la "confidencialidad" de las resoluciones que se tomen en ese Consejo, y la plataforma "zoom" no es apta para eso. Incluso para eso también habría que dictar un decreto del Ejecutivo para que esto sea procedente. Otra rareza es que el Secretario de Malvinas pasa a ser un secretario de actas de este Consejo, sin estar envestido de alguna capacidad de resolución, ya que estando presidido por el Presidente, este último es quien tiene el poder decisión y acción.

 

La integración es otra de las cuestiones. Cuando la ley establece quiénes podrán ser los consejeros, tiene graves defectos. No se puede entender que un Consejo Nacional de Malvinas no esté integrado por un experto en Defensa.

 

- Ni siquiera está el Ministerio de Defensa en la conformación formal.

 

Exacto. No está integrado tampoco por especialistas en los intereses que atañen a la Cuestión en distintos temas. Porque Malvinas, como Cuestión, está conformada por diferentes factores: petroleros, pesqueros, comerciales, etc. Es decir: el grupo de "expertos" del Consejo está absolutamente limitado a la Academia y más específicamente a las cuestiones jurídico-académicas. Que está muy bien, pero esto requiere también de otros expertos. Expertos en negociación, e incluso, si se quiere, hasta en marketing. Hoy podemos ver la influencia de las redes, incluso en las guerras. Por lo tanto, desde mi perspectiva, desde este punto, es una integración totalmente fallida.

 

Por último, podemos hablar de la selección de las personas. Con buen criterio, el Consejo está conformado por diputados y senadores nacionales de las tres primeras fuerzas. Ahí podría decir que, si bien esa selección depende del Congreso, muchos de los elegidos no tienen ningún antecedente referido a Malvinas: no han presentado jamás una iniciativa relacionada con la causa. Pero bueno, eso puede ser también una cuestión inherente al Congreso a la hora de seleccionar los miembros.

 

Después, razonablemente, está representada la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e islas del Atlántico Sur por el Gobernador, ya que esa Provincia, es quien tiene como parte de su territorio el espacio usurpado. También los Veteranos de Guerra de la Gesta, y que, si bien según la ley debiera ser solo uno, hay dos. No sé las motivaciones, pero la ley dice uno y hay dos.

 

Por último, hay representantes que a mi juicio tienen condiciones absolutamente negativas para integrar un Consejo Nacional de Malvinas. Tal es, por ejemplo, el caso concreto del residente en Suiza, Marcelo Kohen*, que en 2018 propuso a los isleños un referéndum* luego de 30 años, para que decidieran si querían o no seguir siendo británicos. Eso va en contra de la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional, y además tampoco se entiende con qué atributos y por qué motivos viajó a las Islas para hacer esa propuesta que luego ratificó en el CARI* (Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales).  Entiendo que además de los expertos en Derecho Internacional Público que son necesarios, se requieren expertos en negociación: una cosa es la cuestión netamente jurídica y otra totalmente diferente la negociación, y para ello, hay otras disciplinas y otros expertos que manejarían con mucha más solvencia, con el apoyo que puedan hacer los juristas en su materia.

 

Después está en Gral. Balza, que está ahí y aún no se sabe en calidad de qué. Porque si es en calidad de Veterano de Guerra, ya serían tres, y no uno como estipula la ley. En calidad de académico tampoco, porque no es académico. Balza es un hombre que acompañó al gobierno de Menem, firmante de los Acuerdos de Madrid 1 y 2 (89´ y 90´) y durante su jefatura frente al Ejército no se opuso nunca a esos acuerdos que, en particular para el ejército, son muy lesivos. En los Acuerdos de Madrid al Ejército se lo ignora. Nunca en esos diez años lo escuché referirse en contra de los Acuerdos de Madrid.

 

La otra persona que integra el Consejo, Susana Ruiz Cerrutti, fue una de las autoras intelectuales de prácticamente todos los acuerdos firmados por la Argentina con el Reino Unido desde la época de Alfonsín a la fecha. Y en esto muchos entendemos que el Consejo Nacional de Malvinas tiene que ser diverso, y lo es con los diputados y senadores, pero la diversidad, de ninguna manera se puede entender como la incorporación de aquellos que sostienen posiciones contrarias a la Constitución Nacional, o que hayan respaldado o contribuido a concreción de algunos acuerdos con el Reino Unido, como los Acuerdos de Madrid o el más reciente de Foradori-Duncan.

 

Una de las cosas más contradictorias que yo veo, y que como fueguino me resulta difícil de entender, es que la provincia Tierra del Fuego AeIAS, que tiene su lugar en el Consejo, sigue sin presentar ningún tipo de queja, porque en la propuesta que presentó en  2018, Marcelo Kohen propone dividir la provincia para dársela a los kelpers, y que luego de 30 años, de darles muchas facilidades y derechos que hoy no tienen, e incluso lo hizo de que la legislatura provincial fueguina en 2017 -gracias a un pedido mío- dijera que no iban a permitir proyectos que proponga dividirla, y todavía el gobierno provincial fueguino no hizo un pedido formal de explicación en el Consejo para saber si el especialista sigue con esta propuesta de dividir la provincia para entregársela a los kelpers o se desdice de ese proyecto.

 

Eso tiene un hilo conductor, porque ya los referentes se habían opuesto al otorgamiento del premio a esta propuesta de tres investigadores platenses, y lo más notable es que ese premio fue otorgado por la Secretaría de Malvinas en 2015, que estaba en cabeza de Filmus. Yo entiendo, que en una negociación, pueden pasar distintas vertientes en relación a resolución final del diferendo; pero en cualquier caso no puede estar ausente Tierra del Fuego. Entonces no se entiende con qué atributos, facultades o intención hace Kohen esa propuesta.

 

Yo creo que esto se vincula también con lo que propone el Diputado Nacional Stefani, que solicita una banca en el Congreso de la Nación, que es donde están representadas y deliberan las provincias, por lo que indirectamente están bregando por una provincia aparte.

 

Todo esto puede ser materia de discusión, pero lo que no puede suceder, es que los fueguinos no tengan rol privilegiado en la materia de discusión. No puede ser que no participe la provincia, y menos que no tenga derecho de veto. Volviendo al Consejo Nacional de Malvinas, está muy bien que contenga miradas distintas, pero esas miradas no pueden apartarse de la Disposición Transitoria Primera de la Constitución, que lo dice todo, y es el principal escollo que tienen los británicos.

 

Y a propósito de esto, es notable cómo aquella desmalvinización que comenzó en la posguerra, con el ejército escondiendo a los combatientes, que continuó con Alfonsín y con distintas variantes siguió en todo este trayecto. Hoy nos encontramos con reuniones sociales de cofraternidad organizadas por la Embajada Británica, ante el silencio estrepitoso de la Secretaría de Malvinas. Fraternidad es la unión entre hermanos, y yo entiendo que no se puede hablar de fraternidad cuando los británicos ya nos quisieron invadir en 1806 y 1807.

 

A veces no se le da la magnitud que tiene Malvinas en la historia. Solamente Malvinas, Georgias Del Sur y Sándwich del sur son poco más 20.000 km2, y nosotros le damos la trascendencia a las invasiones inglesas de 1086 en que la que lo ingleses invadieron 40 manzanas de Buenos Aires, en 1807 ni siquiera pudieron, y en todos los textos se destaca ese hecho, pero no se recuerda que la reconquista de Buenos Aires estuvo comandada por Montevideo y la mayoría de los soldados eran españoles y criollos en menor número. En el caso de Malvinas, acá fueron los argentinos y por lo tanto es una gesta que hay que recordar.

 

Los ingleses, que buscan la confraternidad, durante estos 40 años han querido aquietar las aguas, y que nos olvidemos de 1806 y 1807, de la Vuelta de Obligado donde murieron 250 hombres en un día y, que nos olvidemos de que todos los años nos extraen 250.000 toneladas de pescado en Malvinas, nos olvidemos que 1.600.000 km2 de territorio marítimo lo tenemos ocupado por ellos, que nos olvidemos que Argentina está incapacitada de comprar armas porque los británicos vetan esas ventas si tienen componentes británicos. No se puede seguir así, auto humillándonos. No podemos seguir hablando de confraternidad. Sinceramente me parece una terminología absolutamente inapropiada, porque no somos hermanos.   

 

Por Luciano R Moreno Calderón*

Unión Malvinizadora Argentina (UMA)

 

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