domingo 14 de julio de 2024 - Edición Nº2048

Opinión | 10 sep 2023

🎶"veo al futuro repetir el pasado"🎶

🗝️ Nuevos formatos para viejos y caducos contenidos


Presentar como “nuevas, superadoras y de avanzada” a doctrinas económicas muy viejas y de probados desastrosos efectos, es una metodología de engaño colectivo, que alcanzó niveles de aturdimiento y convencimiento masivo mucho mayores que en épocas precedentes. 

 

Seguramente eso tiene mucho que ver con los desarrollos de nuevas técnicas sociológicas o psicológicas, para convencimientos y procesos de confusiones conceptuales de masivos efectos.

 

También la superficialidad de pensamientos, la falta o endeblez de los razonamientos, y la carencia casi total de elementales niveles de conocimientos, sumados a las pobrezas o tergiversaciones de valores éticos esenciales (como el patriotismo y la valoración de principios humanísticos); tienen relación directa con el accionar antinacional de los medios concentrados, y con el deterioro acentuado de la instrucción pública, al haberle quitado contenidos básicos (matemática, lengua, historia, geografía), y reemplazarlos por “nuevos enfoques”, en muchos casos inductores de disvalores muy graves, que evidentemente poco aportan o peor aún, son partes esenciales de las confusiones y falta de valores esenciales, que se advierten en amplias capas de las poblaciones jóvenes y de edades intermedias.

 

En ese andurrial de falacias y tergiversaciones, para muchos argentinos pueden pasar desapercibidas las endebles y en muchos casos absurdas argumentaciones de aspectos esenciales, de las propuestas económicas de neoliberales y de libertarios, dos sectores político–económicos que en esencia se diferencian en muy poco, y coinciden en el abierto desprecio de la soberanía nacional y del respeto debido al conjunto de argentinos que no integran los minoritarios sectores de las grandes riquezas y excluyentes oligarquías. Veamos.

 

Desprecio a la soberanía

 

La candidata neoliberal, claramente propuso “entregar definitivamente Malvinas a los británicos”1, a cambio de vacunas contra el Covid. Y el expresidente Macri, con su habitual desparpajo, dijo “no entender de problemas de soberanía”2, apoyando iniciativas vergonzosamente entreguistas, como el Acuerdo Duncan–Foradori, recientemente denunciado3 y dejado sin efecto por nuestro país. El economista -del macrismo- Lucas Llach, públicamente dijo “no solo entregaría Malvinas al Reino Unido, también la Antártida y Tierra del Fuego, que solo ocasionan gastos”4 … claro que no le importaron los despilfarros de “gastos” de la timba financiera, la fuga de divisas, y el brutal endeudamiento, que en solo cuatro años perpetraron, como parte del operativo para desguazar a Argentina.

 

Por su parte, el verborrágico candidato libertario, dijo admirar y tener como modelo a la genocida y colonialista Margaret Tatcher5, en medio de propuestas de disolución nacional, como lo es el desguace del Estado y la nefasta dolarización que, de perpetrarse, serían los pasos previos al muy claro proceso de disolución nacional, apoyado por el Atlantismo promotor de la globalización salvaje.

 

Tanto la candidata neoliberal como el libertario, se presentan como abanderados de “ideas nuevas y superadoras” en Economía, lo cual son burdas mentiras. La misma candidata neoliberal, que es incapaz de hilvanar algún pensamiento económico coherente, soslaya las desastrosas consecuencias de la aplicación de sus ideas, que ya padecimos al implementarse -con su activa participación-, en los años ’90 y en el período macrista. ¡O sea, nada de “nuevas ideas”!. También elude recordar que fue la perpetradora del salto a la miseria general, que fue su brutal quita de 13 % de magros salarios y jubilaciones, además de las muertes causadas por la salvaje represión del pueblo volcado a las calles protestando por tan soberbias medidas. La candidata solo promete ajustes (léase miseria generalizada), y más endeudamiento, a imponerse sin importar cuanta violencia y muertes signifique. El industricidio perpetrado en los años ’90 y en el macrismo, contó con el apoyo de la nulamente pensante vicepresidenta G. Michetti, que con soberbia y falta de patriotismo, dijo “¡basta de industrias, nuestro modelo es India!”...por supuesto desconociendo que India tiene una de los mayores desarrollos industriales del mundo. La misma candidata presidencial, demostró su desprecio a la industria argentina, al implementar la compra de lanchas patrulleras a Israel6, a precios mucho mayores que los que se hubieran invertido de haberse fabricado en nuestros astilleros…claro que Macri expresó que, si fuera por él, dinamitaría nuestros astilleros. Odio explicito al desarrollo industrial y tecnológico nacional. En síntesis, las “nuevas ideas” de la candidata macrista, son simplemente la reedición de las negativas medidas aplicadas por noventistas y macristas, con ella como una de las perpetradoras.

 

Por su parte, el “libertario”, presenta como “nuevas ideas” a las mismas bases hoy anacrónicas que en el siglo XVIII expuso Adam Smith, el mismo que con “leyes económicas” solo existentes en pensamientos de teóricos al servicio del por entonces excluyente poder imperial británico, pretendió mantener al “resto del mundo” sumido en el subdesarrollo de economías primarizadas, para favorecer el “taller industrial mundial” que era el agresivo imperio anglosajón. Las falsas “nuevas ideas económicas” de los libertarios, pretenden en base a un brutal ajuste excluyente y empobrecedor, retrotraernos a la caduca e inviable economía primaria que éramos en el siglo XIX. Si se implementara dicha aberración, sería el conducto directo a la disolución nacional, para la cual también opera el irascible candidato de ilógicas e inviables propuestas, como la dolarización; la venta de órganos según digan “los mercados”7; la destrucción de los sistemas gratuitos de salud y de educación pública, para cambiarlos por un arancelamiento solo al alcance de los ricos o muy ricos; la paralización masiva de las obras públicas (lo cual de perpetrarse desarticularía a nuestro extenso territorio y nos llevaría al caos generalizado); la destrucción de nuestros entes tecnológicos, que son reales orgullos nacionales y fuertes impulsores de nuestro desarrollo; las extranjerizaciones de Aerolíneas Argentinas y de YPF, lo cual ya se perpetró en los destructivos años ’90, con pésimas consecuencias; las exportaciones “libres” de nuestros hidrocarburos, o sea el saqueo desenfrenado como el que padecimos en los años ’90, cuando enviaron fuera el gas y el petróleo, sin pagar mayores aranceles y sin que las divisas de esas operaciones entren a nuestro país: y el listado de aberraciones, sigue, si bien ahora, el verborrágico y agresivo candidato se está desmintiendo, negando sus propias irracionales y destructivas propuestas…pero tuvo el tupé de insultar al Papa Francisco, acorde a la estulticia y bajeza habitual del vocabulario del candidato, que más que estadista parecería escapado de un psiquiátrico.

 

Tanto la candidata macrista como el candidato libertario, evidenciaron operar en línea con “recomendaciones” del Bloque Atlantista8 y en particular los anglosajones, al oponerse, contra toda lógica geopolítica, a nuestra incorporación al bloque BRICS, e incluso plantean cortar relaciones con China9; ideas esas que son aberrantes desde lo geopolítico e incoherentes desde lo económico, por múltiples motivos de defensa de nuestros propios Intereses Nacionales. ¿Por qué si, supuestamente, son tan negativas las relaciones comerciales con China, no le plantean a EEUU que haga lo mismo10, justo con el país con el cual tiene más fuertes vinculaciones económicas?

 

Sin caer en semejante lodo de estulticias y de incoherencias como las expuestas por esos dos candidatos represores y ultra privatistas, la tibieza y lentitud de las medidas tomadas por el albertismo, poco o nada contribuyeron a implementar el decidido golpe de timón que era y es necesario, para implementar medidas de claros perfiles nacionales con contenidos sociales, que nos saquen de los gravísimos problemas socio económicos y geopolíticos, que son la muy negativa herencia con la que nos condicionaron al subdesarrollo los neoliberales.

 

En otro orden de cosas, pero sumando conflictividades que -sin que los actores lo supieran- fueron instigadas desde los centros del poder hegemónico, los sectores involucrados en la violencia setentista, continúan anclados mentalmente medio siglo atrás.

 

Evidencian desconocer la realidad actual, reviviendo odios profundos que deberíamos buscar sanar, para de ese modo entender la geopolítica mundial actual, que es muy diferente a la existente en aquellos años, y actuar en consecuencia, buscando el desarrollo en un marco de soberanía, la cual no se puede alcanzar en contextos doctrinales antinacionales, como el neoliberalismo y el anarco liberalismo.

 

Por supuesto, el tema no se agota.

 

MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ

Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

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