sábado 25 de junio de 2022 - Edición Nº1298

Entrevistas | 18 mar 2022

🤬 verguenza nacional

🪖 Hace 40 años que los veteranos se mueren frente a un Estado que solo da palos y gases

Luego de una multitudinaria movilización de los Veteranos de la Gesta de Malvinas pidiendo por una prestación de salud digna y en la que fueron reprimidos al llegar a la sede del PAMI de la Ciudad de Buenos Aires, PalSur conversó con los máximos referentes de los VGM que convocaron la marcha. ¿Como sigue todo después de esto?


Por:
Luciano R. Moreno Calderón (UMA)

Los veteranos combatientes de la patriótica gesta de Malvinas (VGM), el pasado miércoles 16 de marzo se convocaron para marchar en busca de exponer, una vez más, la urgente necesidad que se dé cumplimiento a la Resolución 191 que crea el "Programa nacional de atención al veterano de guerra, destinado a satisfacer la demanda de atención médica y odontológica de los afiliados veteranos de guerra y su grupo familiar".

 

En dicha marcha, que inició en el Obelisco y pasó por los Tribunales de Talcahuano y Tucumán, cuando llegaron a la sede del PAMI fueron violentamente reprimidos por orden del Secretario General del área Técnico Operativa, encargado de coordinar las Unidades de Gestión Local de PAMI, Eugenio Garriga Lacaze*.

 

Ante este escenario vomitivo, enmarcado en lo que serán los actos conmemorativos del 40 aniversario de la Gesta Patriótica de Recuperación temporal de Malvinas, me puse en contacto telefónico con dos representantes de las instituciones organizadoras de dicha movilización: el VGM Ramón Robles, presidente de la Confederación de Combatientes de Malvinas de la República Argentina, y con Oscar Vasquez, presidente del centro de Veteranos de Ituzaingó y Secretario de Prensa de la Federación de Combatientes de Malvinas de la República Argentina.

 

¿Como sigue todo después de esto?

 

↓ENTREVISTA↓

 

- VGM RAMÓN ROBLES (Presidente de la Confederación de Combatientes de Malvinas de la República Argentina)

 

Más allá de ver a la policía reprimir, tendríamos que fijarnos quién dio la orden o quién pidió la policía. Antes de llegar al PAMI, estuvimos en Tribunales, frente al palacio de la Corte Suprema y no hubo ni un policía, ni represión, ni atentado, ni nada por el estilo. Al contrario. El vicepresidente de la Cámara de Apelaciones nos recibió, charlamos, le comentamos a los compañeros y seguimos la marcha.

 

En el PAMI, el responsable técnico administrativo, Eugenio Garriga Lacaze*, estaba preparado para este accionar, ya que el día anterior llamó amenazando a nuestra Confederación, diciendo que si marchábamos, las consecuencias no iban a ser las que nosotros esperábamos. Hubo una previa: la policía acordonó las oficinas de PAMI, sacó los gases y los compañeros no se quedan quietos, ni calladitos.

 

Fuimos a pedir que se respete la Resolución 191* y que se mantengan las prestaciones médicas hacia los compañeros de las provincias. En Página 12, que es obviamente oficialista, dice que fuimos a reclamar 100 puestos de trabajo, y no es así. Imaginate que como presidente no puedo movilizar 5 mil veteranos para reclamar 100 puestos.

 

El tema es la falta de atención médica en las provincias, en la zona sur, en Bahía Blanca, Tandil, Azul, en Junín. No tienen atención médica, no la tienen. Y el PAMI se jacta de que está todo bien. Están equivocados. Este chico -que es un chico- Garriga, no nos quiere a los veteranos y yo creo que les está quitando los beneficios a propósito.

 

Gracias al intendente de Ensenada, Mario Secco*, y al presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Máximo Kirchner, se abrió un canal de diálogo y vamos a tener una reunión con la directora del PAMI, Luana Volnovich.

 

- (VGM) OSCAR VASQUEZ, (Presidente centro de combatientes Ituzaingó y Secretario de Prensa de la Federación de Combatientes de Malvinas de la República Argentina)

 

Iniciamos la marcha en el Obelisco, de ahí a los Tribunales de Talcahuano y Tucumán. Fuimos 5 mil veteranos, escoltados solamente por dos policías que nos iban guiando el tránsito porque la calle era un lío por los piqueteros. Después marchamos a la sede central del PAMI, también nos escoltaron dos policías, uno de ellos un subcomisario malvinero, nos pedían pines, medallas y nos decían que no nos crucemos con la gente de Polo Obrero que también estaban ahí. Al PAMI llegamos de manera pacífica, como siempre con nuestro reclamo que es que se cumpla la Resolución 191, firmada por Néstor Kirchner y que hoy de alguna manera el PAMI, a través de Luana Volnovich*, no respeta. No tenemos prestación de salud en el país, adecuada como se merecen los compañeros veteranos.

 

Los ánimos estaban caldeados. Hace tiempo los compañeros de la Confederación le vienen pidiendo a Volnovich una reunión y está tan ocupada que no es capaz de atendernos. Hace un mes se murió un compañero, empleado de PAMI que falleció a causa de que Volnovich estaba de vacaciones y nadie le firmó la prestación para su droga oncológica. Entonces, los ánimos no estaban muy tranquilos que digamos.

 

Las horas pasaban y en PAMI no nos atendía nadie, nos quería recibir el que limpia el baño y lógicamente nos cansamos de los atropellos de los funcionarios del Gobierno nacional. siempre pasa algo. Nunca nos pueden atender. Entonces, se armó un disturbio, quisimos entrar a la sede de PAMI, porque había una comisión trabajando dentro conformada por compañeros de todas las provincias y una representante de los familiares. Ya sabíamos que nos iban a venir a reprimir porque un compañero no avisó que nos iban a venir a reprimir. No estábamos haciendo lío. Cayó la policía de la ciudad, pedida por la gente de PAMI y nos reprimieron. Con los escudos ya no podíamos hacer nada, somos tipos de 60 años que a la tercera piña ya nos cansamos. No tuvieron mejor idea dos de los policías que tirarnos gas pimienta. Todavía estoy tosiendo. Tenemos muchos compañeros enfermos, con epoc y nos dieron igual. Y eso enardeció a muchos compañeros.

 

Estamos cansados del abandono del Estado. En un padrón de 5 millones de afiliados que tiene PAMI, nosotros no llegamos a ser 50 mil con grupo familiar. No somos renovables, un veterano de guerra se muere y no hay otro. Cada vez somos menos. Cuando nuestros hijos cumplen 21 años se quedan sin obra social. Es una vergüenza que no pongan nuestro dinero, que pusimos durante 40 años, cuando estuvimos sanos, ahora que estamos enfermos. Gastan nuestro dinero en cualquier otra cosa menos en la salud de los compañeros. Lo único que conseguimos nosotros son palo y gases y ellos son todos millonarios.

 

Ahora se abrió una mesa de diálogo y en 30 días tendríamos una respuesta. Si no, volveremos a marchar. No nos va a quedar otra. Los compañeros se mueren y el Estado mira para otro lado.

Por Luciano R. Moreno Calderón*

Unión Malvinizadora Argentina

 

↓AUDIO-VIDEO ENTREVISTA↓

 

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