sábado 25 de junio de 2022 - Edición Nº1298

Soberanía | 22 mar 2022

haz lo que digo, no lo que hago

⚡️ Las renovables sesgadas como camino directo a la pobreza energética


Por:
Mgtr. Carlos Andrés Ortiz

 

Denomino renovables sesgadas a las energías eólica y solar, pues sus promotores a ultranza (ONGs ultraecologistas y otras, “especialistas” varios, periodistas “especializados”, profesionales vinculados al tema, importadores, lobistas varios), caprichosamente excluyen a la energía hidroeléctrica, pese a ser claramente también renovable. 

 

Incluyen o excluyen a las hidroeléctricas de sus estadísticas e informes, acomodando los datos según convenga; las excluyen cuando resaltan a eólicas y solares, pero incluyen a las hidroeléctricas cuando se trata de “inflar estadísticas” para alabar a las “renovables”, como lo hacen cuando se refieren a Costa Rica y Uruguay, países con fuerte componente hidroeléctrico en sus matrices eléctricas.

 

También exaltan “el ejemplo de Alemania”, que optó irracionalmente por las eólicas y solares en gran escala, cerrando plantas nucleares; lo cual trajo como consecuencias fuertes subas en los precios de la electricidad y una muy alta dependencia del gas ruso, del carbón polaco y yanqui y de la energía nuclear francesa; configurando ello una notable debilidad estratégica…pero nada de eso dicen los promotores a ultranza de las “renovables sesgadas”.

 

En Argentina, las propias leyes que definen a las “renovables”, caprichosamente excluyen a las hidroeléctricas de más de 60 MW, con lo que privan a esos proyectos de los múltiples beneficios establecidos para las generadoras catalogadas como renovables. Es una aberración técnica, de la cual seguramente muchos legisladores ni se dieron cuenta. Gigantesco negocio a escala planetaria el de las renovables sesgadas, a la vez que es un nuevo Estatuto Legal de la Dependencia, aplicable con visos de inapelable obligatoriedad, a todos los países que se subordinan a los mandatos que buscan imponerlas al como sea, ahora institucionalizados en el Acuerdo de París COP21; lo que está claramente en línea con el accionar del “Poder Profundo” que acciona tras bambalinas para imponer la Agenda Mundial Globalizadora.

 

Agenda que el Poder Profundo Mundial impulsa por medio del Bloque Atlantista, que busca el Mundo Unipolar, con la cosificación del ser humano y la desaparición de los Estados naciones del mundo subdesarrollado.

 

No solo es Energía, ni tan solo Economía, es la Geopolítica Mundial, con diversos actores y centros de poder entrecruzados.

 

Desde la Geopolítica de la Exclusión, buscan instalar la pobreza energética crónica en los proveedores de materias primas de Íbero América y El Caribe, y de África. 

 

Ese cuadro de pobreza energética lo promueven no solo dificultando o impidiendo inversiones en Energías de Base, como la hidroeléctrica y la nuclear (siempre con demonizaciones y ataques violentos por parte de ONGs “ecologistas” anglosajonas y sus ramificaciones en ONGs locales en diversos países), sino también promocionando a ultranza a energías intermitentes -eólica y solar-, las que de ser instaladas masivamente, provocarán el caos en los sistemas eléctricos, precisamente por sus intermitencias e insalvables limitaciones para suplir a las Centrales de Base, las cuales deben ser previsibles, programables, y no sujetas a fenómenos no manejables por el ser humano, como el sol y el viento, ambos con fuertes componentes aleatorios.

 

En castizo simple, esos poderes supranacionales, usan a las “renovables sesgadas”, como anclas que nos aten al subdesarrollo, por sus altos costos reales por kWh y por sus intermitencias, que provocarían caos en los sistemas eléctricos.

 

Imponen la supuesta “obligatoriedad” de las instalaciones masivas de eólicas y solares, los poderes nucleados en el Bloque Atlantista (EEUU + Canadá + Unión Europea + Japón y otros); lo cual no impide que China, uno de los líderes del Bloque Continentalista, sea el gran proveedor mundial de paneles solares y también compita con los europeos en el mercado mundial de eólicas. Tampoco impide que otros hagan negocios con el tema, proveyendo equipos, asesoramiento, etc.

 

La masividad y persistencia de las presiones, a escala planetaria, para imponer al como sea, a las costosas, ineficientes y falsamente “limpias” energías eólica y solar, no son casuales, ni mucho menos espontáneas; responden a una muy bien estudiada estrategia de imposición, como “pensamiento energéticamente correcto”, evitando y a la vez condenando a priori a toda posible crítica, por más bien fundamentada que pueda ser.

 

Volvamos a exponer falsedades y gruesas omisiones en las que se basan las fuertes campañas de promoción e imposición forzosa de las “renovables sesgadas” energías eólica y solar.

 

No son energías “limpias”, rebuscado concepto para el cual sus promotores computan solo el acto de generación (el viento y el sol son gratis, argumentan); omitiendo todos los costos ambientales involucrados, desde la fabricación, transporte, construcciones e instalaciones, el propio uso de superficies de tierra muy grandes en función de sus bajos rendimientos, mantenimiento, y el desguace final.

 

También sus promotores omiten los costos indirectos, como las poluciones provocadas por las centrales termoeléctricas que deben operar como reservas en caliente (funcionando), para cubrir los frecuentes e insalvables baches de generación, pues eólicas y solares son intermitentes (se “prenden y apagan”, o tienen fuertes oscilaciones en el voltaje), motivos por los cuales no pueden volcarse a la red sin una Usina de Base como respaldo. La Generación de Base solo la proveen las termoeléctricas (quemando hidrocarburos o biocombustibles), las hidroeléctricas y las nucleares. De nuevo, los problemas energéticos de Alemania, lo prueban fehacientemente.

 

Al ser marcadamente intermitentes, las eólicas y solares no proveen Potencia Firme, por lo que solo tienen un rol complementario, proveyendo energía de baja calidad, precisamente por sus intermitencias. 

 

Es erróneo presentar a eólicas y solares como “suplantando” a Centrales de Base (por caso una gran hidroeléctrica), pues la Potencia Instalada de las “renovables sesgadas” es un dato meramente nominal, pues no garantizan Potencia Firme. Eso es mucho más grave en los casos de solares, pues su Potencia Máxima solo puede obtenerse en 4 o 5 horas por día (en el cenit)…si no está nublado o llueve; y de noche son inútiles.

 

Si se argumentara que se puede acumular la energía en baterías, ese proceso es muy costoso (prácticamente duplica la inversión), y es altamente contaminante, por los ácidos utilizados en los acumuladores.

 

Se ocultan sus problemas ambientales y operativos, como las eólicas, resistidas en zonas pobladas de Europa, no solo por producir ruidos molestos, sino por el área circundante que debe permanecer sin presencia humana ni de animales, por seguridad, dado que pueden desprenderse componentes, o en zonas frías pedazos de hielo, transformados unos y otros en proyectiles que podrían dañar, en esa “zona de exclusión”. Eso ocasiona un deterioro muy acentuado en los valores de los inmuebles en los que se asientan las eólicas. ¡Nada de esto se publica, y se oculta cuidadosamente!

 

Sus costos reales por kWh nunca se publican, pues son desmesuradamente altos, y solo pueden “disimularse” en base a fuertes subsidios y otras ventajas abusivas, que las termina pagando el erario nacional o los usuarios del servicio eléctrico.

 

El conjunto de ventajas de tipo prebendario, francamente abusivo, es desconocido para el común de la gente, y muy posiblemente también para muchos que tienen la alta responsabilidad de gobernar, pues suelen ser presentados edulcoradamente, siempre ocultos bajo la falacia de ser necesarias para promover “energías limpias” (que no lo son las eólicas y solares). Se les asignan fuertes subvenciones (algunas de ellas como “préstamos no reintegrables”), exenciones y/o diferimientos impositivos, facilidades extraordinarias para las importaciones de equipos (que inicialmente se dijo que serían de producción nacional…), prioridad absoluta para el despacho (venta de la energía), sin importar que sea más cara. Todo eso lo solventan los erarios nacional, provinciales y municipales, lo cual es muy costoso y es inadmisible en un contexto de economías forzosas como lo imponen las pautas siempre recesivas del FMI.

 

Costosas campañas en los medios masivos (sobre todo en TV), ocultan todo eso, bajo montañas de palabrerías “ambientales” y de repetición de dogmatismos huecos, que son repetidos como verdades absolutas tanto por sectores pro oligárquicos y afines el neoliberalismo salvaje, como por el “buenismo” fanatizado de “viudos del marxismo” y otros sectores “de izquierdas” declamatorias y de muy pobre formación (sobre todo en Energía), por lo que esas “progresías” terminan siendo dóciles instrumentos de las oligarquías apátridas y de los poderosos intereses extranjeros, a los que esas “progresías” dicen aborrecer.

 

Muy pocos perciben que las grandes petroleras y gasíferas, son “socios necesarios” de las “renovables sesgadas”, pues los soportes de eólicas y solares, por lo general como “respaldos en caliente” (funcionando) para cubrir los baches de generación, son equipos del tipo de Turbinas de Gas, grandes devoradores de petróleo o gas, muy contaminantes…pero eso ni lo dicen los promotores de eólicas y solares.

 

Con todos esos debates, del imprescindible Desarrollo Socio Económico, muy pocos se acuerdan, y menos aun parecen tener debida conciencia de la crucial importancia del mismo para salir del subdesarrollo. Subdesarrollo crónico, que los ultra ambientalistas de hecho promueven soterradamente.

 

MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ

Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

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