sábado 25 de junio de 2022 - Edición Nº1298

Entrevistas | 6 abr 2022

los vecinos sean unidos

🤝 Brasil, Uruguay, Chile y la internacionalización del Atlántico Sur (2/4)

En diálogo con Pal'Sur, el especialista César Lerena analizó el actual contexto regional en torno a la soberanía sobre Malvinas. Vuelos, puertos y la necesidad de asociarse con el país trasandino. "Argentina tiene que hacer lo más difícil posible la presencia británica en Malvinas, y no cooperar para que estén cada vez mejor", apuntó.


- ¿Cómo juegan Uruguay y Chile en lo que vos denominas la internacionalización del Atlántico Sur?

 

El tema Uruguay es preocupante, porque si bien toda Latinoamérica acordó no recibir buques provenientes de Malvinas-y en particular los puertos no deben recibir buques que hacen pesca ilegal-, la realidad es que Uruguay es una pieza importante en el Atlántico Sur. En primer lugar, porque Argentina tiene un tratado muy importante con Uruguay, que es el Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo* que incluye una Zona Común de pesca. Es muy importante resaltar este tratado, porque a nivel internacional y en particular en Latinoamérica, acuerdos bilaterales como firmó Argentina y Uruguay en el año 1973, existen muy pocos antecedentes.Un instrumento en donde ambos países acordaron la pesca en una zona común,con una explotación equitativa y sostenida, y producto de una enorme generosidad de ambos países, y una demostración de una actitud muy adulta respecto a la convivencia entre vecinos.

 

Pero esto, luego, no se traduce en la cuestión de la explotación de los recursos en Malvinas ni en la explotación, también ilegal, de la pesca en alta mar: porque Uruguay está recibiendo entre 600 y 700 barcos por año en sus puertos, permitiéndole el apoyo logístico, transbordos de mercaderías, cambio de tripulaciones, etc.Y eso, lógicamente, perjudica en forma muy importante a la Argentina, porque apoya por un lado lo que hacen los británicos en Malvinas, y por el otro, lo que hacen los buques extranjeros en alta mar. Por lo tanto, Argentina tiene que, en la forma más urgente posible, buscar un acuerdo beneficioso para ambas partes, donde se termine con esta cuestión. Argentina y Uruguay tienen que buscar una fórmula política y económica para resolver este tema muy importante, ya que esta explotación ilegal se dificultaría notablemente si no tuvieran el apoyo de los puertos de Uruguay.

 

Después otra cosa que tenemos que deberíamos tener en cuenta, en estrecha relación con la cuestión Malvinas, el Atlántico Sur, y la Antártida es la relación con Chile; que, si bien puede entenderse como una relación controvertida, Argentina necesita ese socio. Un socio quebrindó un gran apoyo a los británicos en Malvinas yque, de hecho, hoy brinda los vuelos a Malvinas desde su territorio, pero que no obstante ello, la argentina debe tener una actituddiferente, que puede darse en una zona en común y en disputa que tenemos, como lo es en la Antártida.De tal manera que hay algunos pasos, incluso cuestiones turísticas comunes que nos permitirían tener una mejor relación y un mayoracercamiento es necesario. Porque no hay que colaborar para que lapresencia británica en Malvinas se prolongue, sino todo lo contrario; más bien hay que aislarlos y hacer que su vida sea más complicada desde todo punto de vista. Si nosotros estamos favoreciendo u operando de manera unilateral como estuvo haciendo Argentina en estos últimos 40 años-y estos dos últimos años no fueron la excepción-no vamos a tener resultados favorables a nuestros intereses. Porque en ninguna negociación existe que uno solo es el que recibe todos los beneficios.Esto esuna cesión.

 

Argentina tiene que hacer lomásdifícilposible la presencia británica en Malvinas, y no cooperar para que estén cada vez mejor.

 

- ¿Que te parecen los vuelos a Malvinas? Hace un tiempo, el gobierno argentino no autorizó el uso de espacio aéreo argentino al vuelo que quería hacerse desde chile.

 

Esto tiene su origen en los Acuerdos de Madrid I y II que se consolidan con el pacto Foradori-Duncan, donde el tema de los vuelos es uno de los temas que el gobierno argentino de entonces, de forma unilateral buscaba favorecer a los isleños. ¿Y para qué? Algunos para tratar de fundamentar esos vuelos, se esgrimen cuestiones humanitarias, aunque, en realidad, el estado invasor -el Reino Unido-debe ser quien tenga a su cargo las cuestiones humanitarias.El invadido -la Argentina- no es el que tiene que llevar cuestiones humanitarias facilitándole vuelos a los que trabajan o viven en Malvinas.

 

Argentina no tiene que autorizar vuelos de ningún tipo a Malvinas que deba atravesar el espacio aéreo argentino. Quien quiera ir a Malvinas,tendrá que hacer un vuelo con mayor número de horas.  Pero los vuelos de Malvinas no son meramente humanitarios, porque si así fuera, los podríamos evaluar. Los vuelos a Malvinas, sean estos históricos de LATAM o los que se propiciación con el Foradori-Duncan a San Pablo (Brasil) desde Malvinas -que son aún más graves- le dan un apoyo logístico a Malvinas, que en mi modo de ver, no debería prestar Argentina.

 

Los vuelos de San Pablo son una llave de oro para los isleños, porque si bien el Brexit, que significó la separación del Reino Unido de la Unión Europea (UE), se suponía que iba significar el agregado de aranceles al ingreso de los productos de los isleños a Europa, ellose terminó postergando por tres años y,se van a seguir exportando a Europa, cuyos principales interesados son los españoles que tienen el negocio pesquero instalado de Vigo y de ahí al resto de Europa, ylógicamente, no quieren pagar más aranceles. Ocurrió lo que muchos suponían que no iba a ocurrir, aunque yo advertí que iba a pasarporque el origen de los productos lo da la bandera de los buques que lo capturan.

 

El Brexit, en primer lugar, suponía que a esos productos se les iba a colocar aranceles y eso no ocurrió, se postergó por 3 años a instancia de los españoles que fueron los que presionaron en UE, y en segundo lugar, si ocurriese, darle vuelo a San Pablo desde Malvinases abrirle la puerta al mundo a las Islas. Porque San Pablo, tiene una población de 30 millones de habitantes, y es una puerta al mundo, con poblaciones AB1, Es decir, gente que tiene el más alto poder adquisitivo. Pensemos que Argentina tiene entre 40 y 45 millones de habitantes, solo San Pablo y el Gran San Pablo 30 millones: solamente San Pablo le serviría a las Malvinas para que toda su producción sea vendida en ese lugar. Sin hablar que San Pabloes la llave de paso al mundo.

 

Brindar vuelos a los isleños, es negativo desde todo punto de vista. Los cambios de tripulaciones, la logística, los insumos, las ventas, el comercio, el turismo, etc.

Por Luciano R. Moreno Calderón*

 

 

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