sábado 25 de junio de 2022 - Edición Nº1298

Entrevistas | 17 may 2022

🪖🇦🇷 VGM Waldemar Fernández Finós

"Si estamos malvinizando, es porque existe desmalvinización"


Por:
Luciano R. Moreno Calderón (UMA)

El Veterano de Guerra de Malvinas (VGM), doctor en ciencias médicas (cirujano), Héctor Waldemar Fernández Finós, viajó desde su provincia natal, Chaco, para presentar su libro “LA CUESTIÓN MALVINAS. Pasado presente y futuro. Un análisis estratégico” en la Cancillería  frente a personas de enorme importancia como lo son, entre otras, el Secretario de Malvinas Guillermo Carmona, el Diputado Nacional (VGM)  Aldo Adolfo Leiva (futuro representante argentino en la ONU en temas de descolonización). Aprovechando la enorme generosidad del veterano chaqueño de haberme invitado participar de dicha presentación, que también se llevó a cabo en la Feria del Libro, aproveché para entrevistarlo sobre su obra. Una entrevista introductoria, que es el preludio de una próxima luego de que termine de leer su libro. 

 

El libro surgió a partir de una idea qué venía masticando hace muchos años, después de la guerra. Luego de finalizada, al regresar, me voy a estudiar medicina dese mi pueblo natal Machagai Chaco a la Ciudad de Corrientes. Como es habitual en muchos, me recibo, decido hacer la especialidad y a su término la especialidad, me fui a trabajar. El primer shock que tuve fue cuando me dijeron, -no diga que sos veterano de guerra porque cómo un loco de la guerra va a ser médico y sobre todo cirujano, soy ginecólogo-. Nadie iba a estar dispuesto a que *un loco* le abra la barriga. Siempre para mi fue un problemón irresuelto. Esto continuo por 23 años, hasta que un día, por circunstancias de la vida me regalan un libro, - mi hermana que es psiquiatra- que trataba solamente el Síndrome de Estrés Postraumático, fue ahí que me di cuenta que tenía signos y síntomas de esta enfermedad. Muchos más de lo que yo ignoraba incluso puedo decir que incluso puedo decir más de los que decía el libro. Fue asi que, por sugerencia, de mi hermana, comencé a venir a Buenos Aires, desde el Chaco, todas las semanas para recibir tratamiento psiquiátrico, el cual me hizo reconocer mis comportamientos, durante todo el tiempo pasado después de la guerra, habían pasado 23 años, jamás había hablado de ella, ese tiempo estuvo velada. Había encontrado refugio en la medicina sin ver que producía hechos negativos a la par, sobre todo en la familia, en mis hijos, que ni siquiera supe valorar y disfrutar de los primeros pasos que daban, -mi vida solo estaba dedicada a la medicina-.  Luego de recibir tratamiento recién pude reconocer que he perdido muchas cosas, producto de esto del síndrome de estrés post traumático. Yo lo negaba, a pesar de toda la información médica que tenía, imagínense un veterano que no tiene o tuvo muy poco acceso a esa información. La guerra ha dejado a gran parte de una generación herida, en algunos caso física y en muchos psicológica . 
 
Entonces, empecé a entender que no puedo negar mi historia. Mi historia es como la de todos los veteranos, pero fui caminando y progresando en la vida, y empecé a participar de los centros de veteranos junto a compañeros que me recibieron con los brazos abiertos. Por circunstancias de la vida, un día junto a mi familia nos trasladamos a vivir a Resistencia Chaco -van a ser 6 años ahora- y empiezo a tener participación con amigos, algunos Veteranos y otros no pero relacionados al mundo Malvinas y comencé a conocer más sobre Malvinas, del cual sabia muy poco. 
 
¿Qué sabía yo del mundo Malvinas? Había estudiado medicina, en mi especialidad estaba siempre con la mayor información médica, sobre todo de mí especialidad, pero de Malvinas no conocía ni la historia. Tampoco la conozco toda hoy, pero la ignoraba por completo, hasta que junto a dos veteranos empezamos a juntarnos y a contarnos lo que nosotros sabíamos, experiencias personales en la guerra y decidimos contarles también a otras personas, y comenzamos a dar charlas.  
 
Un día en la Universidad Popular -qué es una universidad importante, de artes y oficios de la ciudad de Resistencia- dimos una charla, invitamos a mucha gente y entre esa gente aparece un señor que yo no lo conocía, no sabía quién era. Me entero después que era un profesor de geografía qué se llamaba Héctor Ortega. Con el tiempo fui aprendiendo cosas, lo primero que aprendí fue que no era veterano, pero sabía más de Malvinas que el mundo veterano lejos y mucho más que muchos estudiosos de Malvinas.  
 
Ese día en la charla veo que se levanta y se va, pensé que no le gusto lo que estábamos charlando. La semana siguiente, la persona que lo había invitado le pregunta qué le había parecido la charla, contestó “malísima, horrenda” yo no sabían por qué. Entonces vamos a un café, donde le vuelve a preguntar que le había parecido la charla y respondió lo mismo “horrenda”. La repregunta fue  por qué  y su respuesta fue que en la charla estábamos relatando la guerra y nos olvidamos de todo el contexto que significa la Cuestión Malvinas,  la geopolítica, la geoeconomía, la geoestrategia, lo cual hoy es lo que venimos hablando y construyendo en este momento. 
 
Eso hizo que me dedicara a estudiar un poco más y a entender lo que era Malvinas. Entre esas cosas, aprendí que Malvinas tiene 502 años de historia, y en 502 años de historia la guerra son 74 días. Es como un hilo largo con un nudo, ese sobresalto en el hilo es el tiempo dentro de la historia, la guerra. 
 
En ese momento, desde la lectura, buscando información y publicaciones en los diarios, me empezó a llamar la atención que todo el tiempo eran relatos épicos, todo rondaba con la guerra; que la acción bélica y el heroísmo y todo pasaba por ahí. Pero como curioso y no conformista me preguntaba, qué pretenden ocultar, que no se habla de la guerra y no sabía de qué se trataba, porque recién empezaba a estudiar, compraba libros, el material que compartía  el profesor Ortega, información que tenía que ver con lo estratégico, con las relaciones internacionales y muchas otras de cuestiones que tenían que ver con esto.
 
Entonces aparece esta idea loca, me pregunte que estamos malvinizando. ¿Qué estamos malvinizando? Si estamos malvinizando, la pregunta que hay que hacerse es por qué se desmalviniza. La pregunta que sigue es sobre que es la desmalvinización. Desmalvinización significa ocultar algunas cosas en beneficio de otras. Si vos ocultas algo es porque existe otro detonante que no querés que se sepa.  
 
Esta desmalvinización que ocurre hasta el día de hoy tiene que ver con los actores que la hacen. Tenemos actores que son nacionales y actores que son internacionales, este básicamente es el Reino Unido. En lo nacional, todo el mundo sabe que la desmalvinización empieza con la venida de la democracia, cosa que no es cierta. En este proceso de aprendizaje y estudio descubrimos qué la desmalvinización empieza antes del 14 de junio de 1982, constan en los informes desclasificados del ejército, en los planes de acción psicológica, en los cuales se hallan escritas las actitudes que van a tomar los militares, -qué pretendían quedarse hasta el 2000 en el gobierno-, en los supuestos casos, si se ganaba la guerra, si llegábamos a un acuerdo, o si en caso de perder la guerra, es decir ya estaba escrita la desmalvinización. 


La democracia se tuvo que hacer cargo de lo que dejo el gobierno más sangriento de nuestra historia, qué se llamó Proceso de Reorganización Nacional, de lo que quedó del país. Habíamos perdido en todos los ámbitos, económicos, politicos y social, en el cual hubo mucho para reconstruir, Derechos Humanos, y además hacerse cargo de los veteranos que volvimos de Malvinas. 


Imagínense eso hace 40 años en nuestro país y si aún hoy los británicos y los norteamericano no saben qué hacer con los veteranos a pesar de la vasta experiencia belicista que poseen, que podíamos esperar de la insipiente democracia nacional.


Entonces, la pregunta es ¿qué nos están ocultando? Obviamente, en 40 años, cuándo empiezas a revisar, lo primero que salta a la luz es cómo estaban ellos, el Reino Unido, en Malvinas antes del 82 y cómo están hoy. Antes tenían una posición de 12.000 kilómetros cuadrados con un poquito de mar a la redonda, no superior a los 7 km. Era la posesión colonial del Reino Unido en el Atlántico Sur. Si comparamos ese mapa, con el mapa actual, nos damos cuenta que en 40 años, mientras nosotros seguimos con los relatos épicos de guerra, los británicos tienen posición del 52% del mar austral, se han apoderado de 1.600.000 km de nuestro territorio, el cual lo están usufructuando a pleno, producto de esta nueva usurpación que han hecho luego de la guerra.
 
Pero eso no termina ahí, nos estamos olvidando del gran objetivo británico, la Antártida, la cual suma un millón y medio de kilómetros cuadrados entre territorio y mar, sobre el cual están avanzando, -de esto se trata el libro-. Ahora nos enteramos que gracias a un comunicado, que mucha gente lo puede ignorar y lo desconoce, el conocido como Foradori-Duncan*, que se firmó el 13 de septiembre de 2016 durante el gobierno de Mauricio Macri, el cual permitió este avance. Esto también forma parte de la historia y lo peor que hacemos es ocultarla. En el gobierno de Mauricio Macri se firmó este acuerdo qué los habilitó a los británicos a mejorar el puerto de Malvinas ampliar la base que tienen en el puerto, mejorar el puerto de Georgia. 


Pero no basta con eso porque también avanzaron en mejoras en la Antártida, no solamente han mejorado el puerto, sino que han hecho una inmensa pista de aterrizaje de los aviones más grandes que vuelan en el mundo, la base Rothera. Eso ha permitido este acuerdo firmado en el gobierno anterior y tiene que ver con algo que se podría haber evitado, sobre todo en la Antártida, porque con el solo hecho de estudiar el estudio de impacto ambiental esa, construcción no podría haberse hecho y la gente del instituto Antártico va a votar a favor de eso


Todos esos avances Ingleses han ocurrido en los 40 años pos guerra y de los cuales poco y nada conoce gran parte del País. Esto es lo que no se habla cuando hablamos de Malvinas, y ¿por qué no se habla? Porque tenés como resultado de la guerra de Malvinas, una de las mayores entregas de nuestra soberanía que tuvo nuestra Patria.


El nombre original de este libro era la ‘Guerra de Malvinas, tragedia argentina’, pero como este libro está dedicado a los abuelos, para que enseñen lo que es la Cuestión Malvinas a los nietos, me sugirieron que -tragedia- es una palabra muy dura, sobre todo para un niño, también está destinado a los profesores, funcionarios, políticos, para que hablemos el mismo idioma y entendamos algunas cuestiones que a veces desconocen porque no es su área -y está perfecto- pero como es un libro básico, es un gran disparador para el estudio de la Cuestión Austral, dado por las innumerables referencias que se pueden encontrar en la lectura.  
 
Como veterano me parecía que era una locura seguir reivindicando a la guerra como que fue una gesta. No comparto con la apreciación de algunos con la palabra gesta, porque en cuanto la etimología es recordar como un hecho histórico principalmente heroico qué ha ocurrido en una situación determinada y acá no tenemos un hecho histórico heroico, en el que nos haya llevado un gobierno militar a la guerra. Más allá qué en el combate si hay ha habido sobrados hechos que si son gestas heroicas. El haber llevado al país a la Guerra de Malvinas jamás se puede decir que es una gesta, nos ha llevado a perder mucho, no solo la vida de 632 Heroes, muchos más en la pos guerra. 


Desde este lugar donde se defiende Malvinas no es una cuestión menor. -La secretaría de Malvinas-, a cargo de Guillermo Carmona, tiene que hacer malabares para intentar conseguir logros soberanos. El un sacrificio inmenso que tiene que hacer para defender esta soberanía, que ha sido entregada hace 40 años por el gobierno ilegítimo de facto, y hoy se hace cargo la democracia. Es muy fácil criticar, mucho se cuestiona porque no se conoce y esto es producto de la Desmalvinización que se lleva adelante hace más de 40 años. 
 
Si hubiese escrito un libro con los recuerdos me contradigo, porque -yo no me rendí, - pero si sigo hablando de la guerra no tengo futuro. Volver a Malvinas es volver al cementerio de Darwin y el mejor homenaje que puedo hacerle a los héroes es decirles que -no me rendí- y que sigo luchando por la soberanía que defendimos de esta manera.
 
Doy un paso más, ya no hablo de la Antártida, de los mares del sur, de las islas, de las Islas malvinas, si no que le agrego a la Patagonia. Si nosotros perdemos el eje completo, la mirada va a ser errónea. La mirada debe ser completa. Algunos tienen que agarrar el mapa y mirar de abajo para arriba desde el sur. La Antártida, las Islas San Pedro, (Georgias), sándwich, los mares correspondientes, las Malvinas y mirar hacia la izquierda toda la Patagonia. Hablar de Patagonia no es una cuestión menor, es tan importante como el mar austral sus islas y la Antártida. Los imperios van por las riquezas naturales, por el agua, pero también por lo estratégico, custodiado con esa inmensa fortaleza militar que se halla en Malvinas, que es una base con bandera británica, utilizada por los imperios y por la OTAN.
El libro trata de enseñarnos a ver la Cuestión Austral su importancia y lo que nos ha dejado la guerra de 1982.

Por Luciano R. Moreno Calderón*

Unión Malvinizadora Argentina (UMA)*

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