lunes 08 de agosto de 2022 - Edici贸n N潞1342

Patagonia | 24 jul 2022

Aclarar para que no oscurezca

馃嚘馃嚪 Ushuaia solicit贸 a CABA corregir el escudo fueguino y el nombre de la provincia, que figuran en el Cenotafio de Malvinas

La Municipalidad de Ushuaia solicit贸 al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (CABA) que cambie el escudo provincial emplazado en el Cenotafio a los ca铆dos en Malvinas de dicha ciudad y corrija el nombre del ex Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Ant谩rtida e islas del Atl谩ntico Sur.


Por:
Luciano R. Moreno Calder贸n (UMA)

La Municipalidad de Ushuaia, por intermedio de su Delegación CABA, solicitó al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que cambie el escudo provincial incorporado en 1989 en el cenotafio a los caídos en las Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur*, emplazado en barrancas de la Plaza San Martín, y que también corrija el nombre del ex Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e islas del Atlántico Sur, que hoy también es el nombre de la actual provincia erigida sobre de él, en 1990.

 

Los fundamentos esgrimidos por la Delegación de Ushuaia y aceptados por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, hablan de dos errores actuales que perjudican la correcta divulgación de los símbolos de nuestra provincia y la integridad de su nombre, que no al divino botón se llama como se llama.

 

Con respecto al escudo, cabe resaltar, que el actual error se debe a que cuando se erigió el Cenotafio en cuestión, la actual provincia era aún territorio nacional, y, por lo tanto, no poseía el escudo que hoy la representa. Es decir, la mutación institucional y el paso del tiempo forjaron este error. Hoy, el escudo provincial fueguino es otro, y debería cambiarse, sin mayores problemas.

 

En lo que refiere al nombre de la actual provincia y ex territorio nacional, se presenta un error desde la misma instalación del cenotafio, ya que, si bien la provincia es legalmente creada por medio de la Ley 23.775 -cuando el monumento aún no estaba erigido pero sí proyectado y anunciado-, el nombre hoy es el mismo que poseía el Territorio Nacional: "Tierra del Fuego, Antártida e islas del Atlántico Sur(d)". Este nombre estaba claramente estipulado en el artículo 1º del Decreto Ley Nº2191/57* y luego en la Ley 23.775 del 26 de abril de 1990*.

 

El Gobierno porteño, según pude saber, aceptó que existe una necesidad real y sustentada de modificar lo solicitado. Lo que falta saber con certeza es cuándo se haría, ya que la respuesta a esto fue que sería cuando se realicen las refacciones pertinentes al mantenimiento general y periódico.


EL CENOTAFIO

 

Según comentó uno de los artífices de dicho monumento, Diego Lo Tártaro, en un artículo publicado en INFOBAE* de 2018, el cenotafio fue comenzado a gestar como posibilidad concreta allá por octubre de 1989, luego de que asumiera la presidencia Carlos Saúl Menem, quien lo recibio junto con otroas personas para dar el visto bueno de dicho monumento recordatorio de los caídos en Malvinas. Todo esto luego de que el doctor Facundo Suarez Lastra, a cargo de la intendencia de la Ciudad de Buenos Aires, le diera un rotundo "No".

 

Como resultado de varias reuniones y conversaciones con el Presidente y un grupo de trabajo, explica Lo Tártaro, el 11 de diciembre de 1989 por medio del Decreto 1405/89 se "considera un deber encauzar ese ofrecimiento, declarando de interés nacional la erección de un monumento tipo cenotafio que recuerde a los héroes de las Islas Malvinas Argentinas". El 7 de diciembre de 1989, el Senado y la Cámara de Diputados de la Nación sancionaron la Ley N° 23761* promulgada de hecho el 2 de enero de 1990, que disponía, se erija un "un monumento en homenaje a los caídos durante la guerra de las Islas Malvinas y Atlántico Sur, en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires", estableciendo en su artículo 2° que "el Departamento Ejecutivo de la Municipalidad de Buenos Aires determinará el lugar de emplazamiento del monumento". Finalmente se dictó el Decreto Nacional Nº 594* que puso fecha a la inauguración el 10 de junio de 1990, para la inauguración por el cual se determinaba que el lugar de emplazamiento del cenotafio sería las barrancas de la Plaza San Martín, en Retiro.

 

Ahora bien, Repasemos algunas fechas y vinculemos algunos conceptos y hechos acaecidos en ese periodo de nuestra historia reciente (de mediados de 1989 a mediados de 1990).

 

Según el "gestor" del Cenotafio, la reunión que inaugura la creación de este es la que se realiza con el recién asumido presidente Menem el 18 de octubre de 1989. Un día después, el 19 de octubre de 1989, luego de esa reunión positiva para crear el cenotafio en homenaje a los caídos en Malvinas, se daba a conocer el Acuerdo Madrid 1* por el cual se reiniciaba un relacionamiento diplomático con el criminal usurpador Reino Unido. Poco después se produciría la segunda genuflexión conocida como Acuerdo de Madrid 2* el 15 de febrero de 1990. Ambos instrumentos, que no pasaron por el Congreso, hoy son recordados como las verdaderas actas de rendición argentina: "el Versalles argentino", dice Julio González.

 

El 26 de abril de 1990 se sanciona la Ley Nacional Nº 23.775* según la cual, por su artículo primero se erige -sobre el ahora ex Territorio Nacional- la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Pero, artículo seguido -en firme coherencia con la entrega iniciada con los Acuerdos de Madrid (1 y 2)- se dejó claro que, en lo que a límites se refiere "la Antártida, Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y demás islas subantárticas, la nueva Provincia queda sujeta a los tratados con potencias extranjeras que celebre el Gobierno federal, para cuya ratificación no será necesario consultar al Gobierno provincial".

 

Pero no contento el gobierno "nacional" con colocar territorios indiscutidamente argentinos en calidad de "sujetos a tratados con potencias extrajeras" -hoy texto claramente inconstitucional gracias a la Disposición transitoria primera de la Constitución Nacional- vetó u observó el artículo 1 de la ley de Provincialización fueguina por medio del Decreto Nº 905* del 10 de Mayo de 1990, aduciendo en sus fundamentaciones que dicha "observación presidencial" -veto-, era producto de que "los límites fijados en la norma precitada podrían generar, involuntariamente, interpretaciones de terceros Estados que no responden a las posiciones sostenidas en la materia por nuestro país". Y así, el 10 de mayo de 1990, se promulgó la ley 23.775 que creaba la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e islas del Atlántico Sur. Sin su artículo primero que estipulaba sus límites con presición, y solo dejando claro, en su artículo 2, que en relación a los límites de la nueva provincia, lo único de lo que se tenía certeza es que la Antártida, y las islas usurpadas por el Reino Unido, podían no ser argentinas por estar su trazado pendiente y sujeto a tratados con potencias extranjeras. Todo reafirmado por el decreto que "observaba" el artículo primero.

 

En este clima de entrega sistemática de soberanía en lo relativo a Malvinas y Atlántico Sur, que solo sería la introducción de los dos mandatos de Menem, es que se gestó e inauguró el cenotafio. Y en este contexto, es lícito y hasta necesario preguntarse, si la omisión del nombre completo del Territorio Nacional y posterior provincia deben ser tomados como un "error" o como una demostración más de la coherente desmalvinización y entrega que se vivió por aquel entonces a nivel institucional con el reclamo en general, y en la manera en que se trataba de edificar jurídicamente la nueva provincia: Eliminado un artículo tan importante como el primero -que se reincorporaría en 2009-* y dejando vigente un artículo 2, que algunos especialistas como el nominado a la Corte Internacional de Justicia* e integrante del Consejo Nacional de Malvinas*, Dr. Marcelo Kohen*, usan como argumento para dividir la provincia, entregársela a los kelpers y luego gestar un referéndum.

 

¿Cuánta casualidad puede existir en que se omita colocar el nombre de la provincia o ex TN completo, y que, a su vez, en la sanción de la ley de provincialización se quisieran extirpar de la provincia esos mismos territorios por medio del Decreto 905 y la incorporación del artículo 2 de dicha ley de provincialización? ¿Fue un triste error o una premeditada maquinación secesionista-desmalvinizadora?

 

Sea como sea, hoy, la Ley 23.775 está camino a ser modificada en su artículo 2* por nociva,  imprecisa e inconstitucional, y el cenotafio tendrá el escudo provincial fueguino y el nombre completo de la provincia.

 

Surgimiento de la iniciativa y rápida gestión

 

Hace un tiempo, el ex secretario de Malvinas fueguino Jorge (el Flaco) López, me comentó que sería muy interesante poder cambiar el escudo que estaba emplazado en el Cenotafio de los Caídos en la Guerra de Malvinas de la Ciudad de Buenos Aires, ya que, en su lugar, se encuentra el que corresponde al ex territorio Nacional.

 

La verdad que cuando me dijo esto me sorprendió mucho, y fui hasta el lugar, para corroborar lo que me había dicho y que incluso el nombre de lo que era el Territorio Nacional y es hoy la provincia estaba colocado de manera incompleta.

 

Inmediatamente me puse en contacto con la Delegación, le comenté a Oscar Souto el tema y, con el ok del intendente Walter Vuoto, arrancó a gestionar. Hoy esto es un avance, por ser la puesta en marcha de un mecanismo institucional abocado a supervisar que lo solicitado sea llevado adelante por la autoridad competente, en un plazo racional.  

 

Por Luciano R. Moreno Calderón*

 

 

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