domingo 14 de julio de 2024 - Edici贸n N潞2048

An谩lisis | 6 abr 2024

馃悕 Inadmisible dolarizaci贸n de los combustibles


Por:
Mgtr. Carlos Andr茅s Ortiz鉁嶏笍

Dentro del alud de medidas que nos llevan a la abrupta caída del PBI, al empobrecimiento masivo del 90 % (o más) de la población, y a una brutal concentración de la riqueza en la muy rica minoría ya ahíta de riquezas y ventajas prebendarias, así como a aumentar nuestra ya impagable deuda externa; una de las acciones troncales para fogonear intencionalmente más inflación, más pobreza y mayor deterioro económico general, es la dolarización de los precios de los combustibles.

 

Eso significa que la severísima crisis socio económica actual, fue intencionalmente provocada por neoliberales y anarco libertarios, crisis que a la vez se usa como falso justificativo para causar más empobrecimiento masivo y fomentar el caos general, que claramente nos lleva aceleradamente a la disolución nacional, lo que se evidencia como objetivo de los grandes poderes financieros transnacionales, los mismos cuyo objetivo nodal es implementar la globalización salvaje; de lo cual ya dieron muestras concretas en los últimos treinta años.

           

Como es ya habitual, los mercenarios de la (in)comunicación, operando desde los medios concentrados, y otros opinólogos al servicio de los mismos poderosos mega sectores económicos, de frecuentes raids mediáticos, tienen amplios espacios para justificar todo, incluso las aberraciones estratégicas económicas, -como lo es la falsedad ideológica de la supuesta “necesidad” tornar casi impagables los esenciales combustibles de usos masivos-, para lo cual apelan a huecas fraseologías de impostada “seriedad”.

           

Enfocado desde lo estrictamente técnico, la base necesaria para definir precios, es hacer un meduloso estudio de costos, lo cual claramente no se hizo para perpetrar los muy acentuados incrementos de precios.

           

Esos estudios de costos, a la vez, requieren muy serios procesos de auditorías, para avalar la seriedad de los mismos.

           

Es totalmente no creíble, que esas “recomposiciones de precios” (frasecita hermoseada con la que se pretende justificar lo injustificable), hayan sido definidas en función de estudio alguno de costos. Y menos de una auditoría severa, por parte del Estado, para corroborar los estudios de costos. Estado hoy en desguace, en manos de anarquistas.

           

Anarquistas que por definición dogmática, odian al Estado, al que quieren eliminar…! Y los apoyan masivamente los milicos de mentes proceseras, que no razonan que ellos mismos son empleados estatales … con uniforme! Pero este ya es otro tema.

           

Y como todo lo energético, se trata de temas de alta sensibilidad estratégica, por lo que esos estudios de costos deben ser hechos por un ente estatal de contralor, para evitar “errores de interpretación” de análisis internos hechos por las propias empresas petroleras. Eso es como expresó -palabras más o menos- con su campechana precisión el gran pensador Arturo Jauretche: “no se puede ir de compras con el manual hecho por el almacenero”.

           

Todo lo referente a los costos de los combustibles, publicado o no, permite afirmar que los costos de producción de hidrocarburos en Argentina, son marcadamente inferiores a los vigentes como promedio en el mercado mundial. Y consecuentemente, no es admisible suponer que con los precios vigentes antes que el anarco–libertarismo esté en el poder formal, las petroleras no perdían plata en nuestro país; todo indica que ya ganaban bastante.

           

¡Y si con los precios “pre libertarios” ganaban, es muy claro que las petroleras ahora tienen jugosas sobre utilidades, las cuales son pagadas por todos los consumidores, y pesan negativamente en toda la economía argentina!

           

Es no solo absurdo imponernos precios dolarizados, y mucho más aun, con los salarios pisados a valores ya antes muy bajos, hoy simplemente de miseria. Claramente, libertarios y neoliberales, operan en consonancia plena con los intereses y dictados de las grandes corporaciones, buscando maximizar a niveles escandalosos sus utilidades, y sumir al grueso de la población en la miseria y la desesperanza, esta última instigada por los mercenarios de las comunicaciones masivas.

           

Esos mismos mercenarios de los medios concentrados, y los señorones que con rostros pétreos afirman -contra toda lógica y contra todos los contundentes datos socio económicos muy negativos-, que “ahora hay esperanzas” y “antes era todo ficticio”; esos mismos que sin ser empresarios fueron puestos en sus cargos de asociaciones empresarias para representar y servir a las grandes corporaciones.

           

Esos voceros institucionales de las grandes corporaciones, de entidades empresarias que no demostraron ni pizca de defensa de los Intereses Nacionales (pues permanentemente apoyan políticas económicas clara y probadamente antinacionales y destructivas), repiten calcados los mismos argumentos falsos, que en 1976 expresaban -sin oposición posible- Videla, Martínez De Hoz, y sus secuaces y continuadores (ya por entonces decían que “ahora hay esperanzas”, y los milicos proceseros lo repetían cuan mantra de fe); de alguna forma lo dijo el endeudador y destructor económico Cavallo; y hace poco tiempo González Fraga (el perpetrador principal de la estafa de Vicentín en perjuicio del Banco Nación, y muchos pequeños productores agropecuarios). Y no han sido los únicos en “predicar esperanza” mientras destruían la economía y el tejido social nacional.

           

Es notable la acentuada diferencia entre las asociaciones empresarias brasileñas respecto a las argentinas, pues en Brasil defienden políticas estatales activas, proteccionistas y de defensa de las producciones de su país, y no evidencian la vocación de fugadores seriales de divisas; o sea lo opuesto a varias o la mayoría de las dirigencias empresarias argentinas, que representan a sectores económicos que crecieron fuertemente en los marcos de políticas económicas proteccionistas y de claras acciones de promociones de diversas actividades estratégicas y/o importantes, como las industrias y los entes tecnológicos; pero esos mismos dirigentes empresariales, en muchos casos vinculados a la actividad industrial, apoyan a quienes promueven políticas de destrucción de la industria argentina, lo cual no parece inmutarles en nada. 

 

Y muchos empresarios PYMES, con escasos o nulos razonamientos bien fundados, apoyan las destructivas políticas económicas actuales, pues los ciega el odio irracional a todo lo Nacional y Popular, pese a que casi todos ellos ganaron mucho cuando hubo mercado interno en expansión, lo opuesto a lo perpetrado en el neoliberalismo y el actual anarco libertarismo.

           

Las únicas prioridades de esos dirigentes empresariales, parecerían ser más rebajas de impuestos (que ya son muy reducidos si se los compara con las tasas vigentes en países desarrollados, que suelen citar como ejemplos); rebajas de salarios incluso a niveles de miseria; y sutilmente presionan para las “libertades financieras” que les permitan o faciliten las fugas de divisas.

           

Claro está, que muchos de esos dirigentes empresariales, parecen recordar con fruición las estatizaciones de deudas privadas, medidas con las cuales Cavallo “ganó adeptos” entre los grandes empresarios beneficiados…total, las deudas las terminó pagando el pueblo.

           

Los perpetradores de la aberración del encarecimiento brutal de los combustibles, ocultan que los países grandes productores – exportadores de petróleo, tienen en sus mercados internos precios muy accesibles para las naftas y gas oil.

           

Tampoco dicen que, los que tienen precios a niveles dolarizados para sus mercados internos, tienen vigentes niveles salariales mucho más elevados que las miserias que hoy se establecieron en Argentina. O sea que en esos países, el común de la gente puede pagar fácilmente sus consumos de combustibles líquidos.

           

En síntesis: 

 

-           Las abruptas subas de precios de combustibles líquidos en Argentina, carecen de todo fundamento técnico y de toda base coherente, pues esos incrementos descomunales, operan para profundizar y expandir la miseria general y el enriquecimiento muy acentuado, de las grandes corporaciones petroleras que abastecen a nuestro mercado interno.

-           Los precios deben definirse en base a medulosos estudios de costos.

-           Esos estudios de costos, deben estar avalados por severos procesos de auditoría, que deben ser hechos por el Estado, no dejando tan sensible tema en manos de la insaciable voracidad de las grandes corporaciones petrolíferas.

-           Como en otros órdenes de la realidad socio económica, las propuestas y acciones de los anarco – libertarios, y sus socios neoliberales, son totalmente incompatibles con los reales Grandes Intereses Nacionales, los cuales no solo hoy carecen de toda prioridad, sino que son arteramente atacados, con argumentos y datos falaces, por los que de hecho, desde el Poder Formal y los múltiples resortes de presión, en manos de esos mismos intereses concentrados antinacionales, están operando para perpetrar la vuelta a la hoy inviable Argentina pastoril del siglo XIX, y de máxima, buscando la disolución nacional.

 

MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ

Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

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