martes 25 de enero de 2022 - Edición Nº1147

Análisis | 29 dic 2021

Lic. Héctor Giuliano

FMI: el ajuste antes del acuerdo


Por:
Lic Héctor GIULIANO

El Congreso acaba de rechazar el Proyecto de Ley (PL) de Presupuesto 2022, que había sido remitido en término por el Poder Ejecutivo (PE) el 15.9 pasado pero cuyo tratamiento se demoró – pese a la mayoría oficialista – hasta después del recambio parlamentario del 10.12 donde, como es sabido, el Gobierno perdió dicha mayoría.

 

Dado el traspié en Diputados del viernes 17, el jefe del bloque gubernamental, Máximo Kirchner, retiró el PL sin vuelta a la Comisión de Presupuesto y Hacienda, de modo que el PE quedó así habilitado para utilizar el mecanismo constitucional de prorrogar el Presupuesto del corriente año para el próximo ejercicio.[1]

 

De esta manera, en lo inmediato, toda la Clase Política se desliga por el momento de sus responsabilidades permitiendo así la continuidad del Plan de Ajuste Fiscal en curso mientras se sigue pagando al FMI y se negocia un nuevo Acuerdo en secreto sobre bases que no están claras: a) El Gobierno Fernández-Fernández (FF) se declara víctima del rechazo parlamentario pero queda con las manos libres para seguir decidiendo unilateralmente en materia presupuestaria, b) El Kirchnerismo – con Cristina Fernández de Kirchner (CFK) y su hijo Máximo a la cabeza – teatraliza despegarse de las negociaciones del gobierno bicéfalo que las lleva a cabo, y c) La actual oposición política Macrista – que incluye especialmente a su alianza institucional con el Radicalismo – que fue culpable directo del préstamo Stand-by de 2018 tomado sin la más miserable capacidad de repago, ensaya tomar distancia de la nueva Crisis de Deuda que organizó junto con el Capital Financiero Internacional y el FMI en contra de los intereses de la Argentina.

 

La clave del problema, empero, es que – como venimos diciendo - mientras las negociaciones con el FMI se dilatan el Gobierno FF mantiene su política favorable al FMI de pagarle mientras se negocia.

 

UN PRESUPUESTO SIN PLAN

 

La primera y principal anomalía en el tratamiento del PL de Presupuesto 2022 es que el presidente Alberto Fernández, apenas conocidos los resultados de la derrota electoral de su gobierno en las elecciones de medio término del pasado 14.11, anunció esa misma noche que a principios de Diciembre enviaría al Congreso un Programa Pluri-anual, que se suponía iba a contener el Plan Económico a mediano plazo que reclamaban el Fondo y la Tesorería Norteamericana para garantizar el cronograma de pagos de la Deuda Argentina.

 

Pero este compromiso, básico y elemental – dado que, por lógica, no se puede aprobar un Presupuesto de Ejercicio dejando pendiente un programa pluri-anual con el que dicho presupuesto tiene que ser compatible – no fue cumplido por el Ejecutivo, se dijo luego que iba a ser remitido el 15 o el 17 del mes pero llegó el momento del debate presupuestario y tal proyecto no llegó al Congreso (ni ha llegado hasta ahora, con el cambio de idea  de que se elevaría recién en Marzo del año que viene, cuando se cierren las negociaciones con el Fondo).

 

Cabe observar aquí un detalle importante en relación a la Deuda Pública: el PL de Presupuesto 2022 no contempla pagos al FMI. Según el Ministerio de Economía (MECON) el año próximo nuestro país – en realidad, sólo la Administración Central, que no es toda la Deuda Nacional – tiene que afrontar vencimientos de Capital por 51.600 MD (≡ 6.8 B$)[2], es decir, por Amortizaciones; pero este importe no incluye los 19.000 MD a pagarle al Fondo (sin contar los Intereses).

 

Como agravante, e independientemente de ello, el PL preveía la toma de Endeudamiento por un total de 80.100 MD (≡ 10.5 B$), lo que significa que hasta el último centavo de Capital que vence se refinancia y además se toman otros 28.500 MD (≡ 3.8 B$) de Deuda Nueva.

 

Esta proyección “optimista” del MECON toma por base el supuesto de que una vez arreglada la reestructuración con el FMI la Argentina quedaría habilitada para retornar a colocar Deuda en el Mercado Internacional de Capitales – cosa que hoy le resulta prohibitivo por las altísimas sobretasas por Riesgo País (superiores a los 1.700 PB-Puntos Básicos o 17 puntos porcentuales sobre las tasas mundiales) – y entonces se lograría así el doble objetivo de las negociaciones con el Fondo, que es reprogramar los pagos con el Organismo a través de un Acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF, plazo 10 años con 4 de gracia) y volver a endeudarse en el Exterior.

 

AGRAVAMIENTO DE LA CRISIS CON EL FMI      

 

La explicación de este comportamiento en las negociaciones bilaterales – dureza del Fondo versus debilidad Argentina – cumple la finalidad manifiesta de que el gobierno Fernández-Fernández siga haciendo el Ajuste fiscal en curso como condición previa al Acuerdo.

 

La Directora-Gerente, Kristalina Georgieva, ya lo viene adelantando: las negociaciones requieren su tiempo y no hay acuerdo temprano que le permita evitar a la Argentina los pagos comprometidos por Macri.[3]

 

La Opinión Pública es entretenida hablándole de no aceptar el futuro Acuerdo si el mismo conlleva un Ajuste, pero la realidad muestra que el Ajuste ya se viene haciendo en los últimos dos años en la Argentina, cumpliendo para ello con los tres requisitos que ya fijaba el Acuerdo Stand-By (SBA) firmado por Macri: 1. Reducción de los Salarios Reales, por incidencia de la Inflación, 2. Reducción del Gasto Previsional, también por aumentos menores a la Inflación para Jubilados/Pensionados, junto con licuación del valor de los Planes sociales, y 3. Aumento de la Recaudación Fiscal por mayor Presión Tributaria, nuevos impuestos y/o modificación de los existentes y fundamentalmente por Inflación, ya que el aumento de los Precios incrementa los ingresos del Estado por vía del Impuesto Inflacionario.

 

Con la paradoja adicional de que el SBA fue formalmente “cancelado” por el gobierno Argentino – según el Fondo – el 24.7.2020 pero el país sigue pagando puntualmente los servicios por Capital e Intereses de dicho Acuerdo, e implementando las medidas recesivas pactadas por Macri.

 

CONCLUSIONES:     

 

Como resultado de las consideraciones explicadas, el rechazo del PL de Presupuesto 2022 y su retiro por parte del Oficialismo produce, en lo inmediato, al menos tres consecuencias principales:

 

1. Le deja las manos libres al Gobierno FF para seguir manejando discrecionalmente las Finanzas Públicas con la prórroga del Presupuesto 2021 más las medidas que introduzca vía Facultades Especiales y Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU).

2. Favorece directamente al FMI porque implica prolongar los pagos por servicios de Capital e Intereses hasta el Trimestre I de 2022 inclusive. Y

3. Permite a la administración FF continuar con la Receta Recesiva del FMI en materia de baja de Salarios Reales, de Jubilaciones/Pensiones – también en términos reales (por aumentos menores a la Inflación) – y licuación parcial de los valores de Planes Sociales; utilizando paralelamente el Impuesto Inflacionario para seguir manteniendo el aumento de la Recaudación Fiscal (Impositiva y Previsional).[4]

Así, en plena pandemia de Covid 19 y bajo condiciones recesivas ejecutadas en línea con las exigencias del FMI, la Argentina ha logrado disminuir sensiblemente su Déficit Fiscal, una condición sine qua non para obtener el reconocimiento del Fondo por su cumplimiento del SBA de Macri.

Mientras tanto, se le dice a la población que el gobierno está peleando para no aceptar Políticas de Ajuste Fiscal del FMI en el nuevo Acuerdo, diferido por el Fondo (y el Club de París) hasta Marzo, mientras en la práctica este Ajuste se viene haciendo precisamente para poder llegar al Acuerdo.

Y el premio de dicho Acuerdo va a ser que el país retorne al Mercado Internacional de Capitales para volver a endeudarse.-

 

Lic. Héctor L. GIULIANO

Buenos Aires, 26.112.2021

Archivo: GIULIANO ARTICULO 2021 12 23 PPTO Y FMI

 

[1] El Ministro de Economía (ME) Guzmán, por su parte, adelantó que el mismo Proyecto de Presupuesto quedaría pendiente hasta Marzo del año que viene – sin modificaciones - para ser presentado de nuevo y tratado junto con el futuro Acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

[2] Las abreviaturas MD/M$ y B$ significan Millones de Dólares/Pesos y Billones de $ respectivamente y las cifras se expresan siempre con redondeo, de modo que pueden darse mínimas diferencias entre totales  y sumatoria de términos. Además, los importes se muestran muchas veces con su equivalencia (≡) en ambas monedas.

[3] Los vencimientos con el FMI acumularían actualmente unos 6.400 MD, producto de dos pagos por Capital de 1.900 MD cada uno (efectuados el 22.9. y el 22.12 de este año) y algo más de 1.000 MD anuales de Intereses.

El FMI desembolsó en total a la Argentina unos 44.500 MD pero si se le suman los Intereses a Pagar (casi 9.000 MD) el Monto resulta superior a los 53.000 MD. Esto solamente al Fondo, sin contar los demás Acreedores del Estado, ya que en la actualidad la Deuda Total del Estado Central supera los 367.000 MD.

Como ahora el Acuerdo se demora hasta el 22.3 próximo, en el Primer Trimestre de 2022 nuestro país deberá afrontar pagos al Fondo por otros 4.000 MD: 2.900 de Capital y 1.100 de Intereses.

Lo que significa que “gracias” a esta demora consentida del Presupuesto el gobierno FF le habrá reembolsado al contado al FMI más de 10.000 MD antes de refinanciar el resto a través del EFF, cuyos términos todavía están por definirse.     

[4] Al 30.11 pasado – según cifras oficiales del MECON, Base Caja – los Ingresos Totales del Gobierno Central habían aumentado un 83 % frente al año pasado y paralelamente los Gastos Primarios, en igual período (acumulado de los 11 meses del 2021), se incrementaron prácticamente la mitad: un 46 %; lo que significa que – gracias fundamentalmente a la Inflación – el aumento de los Recursos fue el doble que el aumento de los Gastos (sin contar el pago de Intereses, que a esa fecha sumaba unos 670.000 M$.

De esta manera, el gobierno FF puede presentar al Fondo uno de los resultados de cumplimiento más elevados dentro de las historia de nuestras relaciones con el Organismo: una reducción del Déficit Fiscal Primario del 66.5 % y del 41.6 % en el Resultado Financiero (contando los Intereses).

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