sábado 25 de junio de 2022 - Edición Nº1298

Entrevistas | 1 ene 2021

de lo general a lo particular

Guillermo Moreno: "Si Argentina elige al perdedor le va a ir muy mal"

En las puertas de un nuevo año, Pal'Sur dialogó con el ex secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno sobre algunos temas de los que no suele ser consultado en profundidad, como lo es su análisis geopolítico, la visión de cómo tiene que ser la estratégica inteligente de inserción argentina en un mundo post pandemia, la Cuestión Malvinas y el subrégimen de promoción industrial fueguino (Ley 19.640*) que para los habitantes de la isla es un tema de suma importancia.


Por:
Luciano R. Moreno Calderón

-¿Cómo venía transitando el mundo antes de la pandemia?

 

El mundo surgido con la caída el muro del Berlín* en el 89, ese mundo global que Fukuyama* se atreve a decir que es "el fin de la historia" (la consolidación definitiva de lo que Perón denominaba el sistema liberal burgués) tuvo una conceptualización teórica conformada por los neoliberales* y socialdemócratas* que se llamó el Consenso de Washington (CW)*, -y que  venía  Felipe González a explicárselo a Menem:  o sea que los social demócratas  son responsables de esa visión del mundo. Digo esto porque aparentemente se plantea que existe una contradicción con los neo liberales, y son lo mismo: por eso pudieron escribir junto el  CW-.

 

Ese mundo llegó hasta enero del 2017, momento en que asume Donald Trump y la clase dirigente norteamericana -casi sin antecedentes en la historia- define que un modelo del cual se benefició, tiene que terminar.

 

No es común. Por lo general son las fuerzas opuestas a los ganadores de un modelo, los que terminan imponiéndose sobre ese modelo y lo cambian. No es común que, desde el seno del pueblo ganador del modelo, surja la confrontación de ese propio modelo: pero bueno, los norteamericanos en esto son un pueblo muy particular y hay que estudiarlo en profundidad, cosa que no hemos hecho, producto de la imagen de la Guerra Fría*, e incluso, en mi generación es tan así, que se olvida del Perón del 52 al 55, que fue a firmar lo que tenía que firmar con California para lograr el autoabastecimiento petrolero.

 

Me parece que nos debemos un estudio profundo del pueblo norteamericano: no de lo que dicen los norteamericanos para afuera de lo que hay que hacer, sino de sus cosmovisiones endógenas.  A los compañeros o alumnos, siempre les comento que hay dos reservas federales en Estado Unidos: el sistema financiero (1) "formal", y uno de origen (2) "cooperativo" muy importante, y cuyo espacio regulador no es la reserva federal. La presencia del movimiento cooperativo es muy importante en EEUU.

 

Hay toda una caricatura que nosotros hemos recibido de lo que tiene que ver con EEUU, producto de que nuestra generación, cuando no era en el marco de la Guerra Fría, se lo analizó en el marco del desarrollo de la política norteamericana para hispanoamérica, que fue muy dañina para nuestro país. Pero quizás esas fueron solo algunas expresiones de los 70. Hay que revisar el EEUU profundo que tiene que ver más con el centro de EEUU y no con sus costas.

 

La realidad es que Trump pone punto final a ese proceso de globalización que había iniciado con la caída del muro de Berlín y Joe Biden lo continúa, incorporando el vector militar en su confrontación con China.

 

¿Porqué termina la globalización? Porque lo que nosotros habíamos hecho (que era interrumpir el flujo libre de bienes y servicios), cuestionando a la Organización Mundial del Comercio -cosa que nos valió un juicio-, en realidad lo toma Trump* y lo hace en una escala distinta. Con 14 portaviones de diferencia*. A la Argentina no le tenían ningún tipo de paciencia, pero a EEUU "hay que tenerle paciencia estratégica".

 

En ese esquema de ruptura del viejo orden surgido en los 90´ (CW), ese mundo que se termina hoy está construyendo su nueva arquitectura, y está definiendo los nuevos ganadores y perdedores. Quizás los nuevos perdedores son los viejos ganadores del anterior modelo (Europa Continental y China), y ahí Argentina tiene que ser muy prudente; porque si elije al perdedor de la confrontación, le va a ir muy mal: sobre todo porque el territorio que tiene ocupado Argentina por los británicos, que es una potencia que está volviendo gracias a que la clase dirigente inglesa tomó conciencia del nuevo ordenamiento geopolítico, y lo primero que hizo fue salirse de Europa (Brexit) recuperando libertad para definir su política económica.

 

Esa nueva clase dirigente (inglesa) quería pista y consiguió una que le dio EEUU por medio de la alianza entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos (AUKUS*), donde el gran perdedor es Francia -ahí hay un contrato por 14 submarinos a propulsión Diesel* que ahora van a ser reemplazados por nucleares (ofensivos). Una flota de submarinos diesel así en Argentina sería imprescindible-.

 

A nosotros nos toca el eje Ascensión-Malvinas*, que es una base militar aérea y naval británica relevante en una isla pequeña (Ascensión) que tiene contacto directo con Malvinas y la defensa de la usurpación del Atlántico Sur, y sobre todo desde Malvinas, la proyección hacia la Antártida. Y si vos mirás la Antártida, del otro lado están los neozelandeses y los australianos, y de este lado están los británicos y los chilenos, que tienen una alianza no explícita, pero que está.

 

La defensa del interés nacional de la Argentina hoy se expresa, también, en el Atlántico Sur; un lugar que reclamaron lo brasileros preparando submarinos nucleares, portaviones, etcétera, queriendo tener un lugar en el Consejo de Seguridad, pero los mandaron al último cuarto con la Argentina: tan así es, que Bolsonaro llegó a Nueva York y ni siquiera lo dejaron entrar en una pizzería.  

 

-¿Qué opinas sobre el presidente electo en Chile?

 

Ciertamente para Argentina es mejor. Para los chilenos es el mismo esquema económico, pero en relación a nosotros, en términos geopolíticos, no es lo mismo. De alguna manera esa agresividad del otro candidato presidencial, que a nosotros nos impactaba en la Patagonia, en este no se ve. De alguna manera que Brasil y Chile también estén desordenados políticamente, un poco nos facilita.

 

-¿Qué viene en la post pandemia?

 

Lo que tenés acá es un serio problema de oferta. No solo en la Argentina, sino en el mundo. El problema no es de demanda, sino de oferta. Cuando algunos llamaron "Juan Domingo Biden" a Joe Biden, nosotros decíamos que era un error, y que las políticas correctas eran las de Trump. Había que preocuparse por la oferta. Ahora están las consecuencias: hay una inflación impactante en el mundo* que hace muchísimas décadas no se veía, no saben lidiar con esa tasa de inflación y van a tomar las únicas medidas que saben tomar, que es aumentar las tasas de interés, pasándolas a valor de mercado, llevando de manera innecesaria al mundo a un "exceso de demanda" (ajuste recesivo). 

 

-¿Cómo se construye internamente Argentina para insertarse en ese mundo?

 

Primero reflexionarlo. Porque no hubo una reflexión profunda. Ni del anterior gobierno, ni de este.

 

Nosotros tuvimos una reflexión en la década ganada a raíz del impacto de la crisis del 2008 que golpea en la Argentina en 2009. Ahí había tres posiciones muy claras: (1) los que sostenían que había llegado el momento del euro, (2) los que decían que era el momento del Yuan y (3) los que decíamos que los norteamericanos iban a sacar el séptimo de caballería y se terminaba todo. Cristina en ese momento supo esperar para ver, y ya para el 2009 la cosa estaba clara: EEUU le había pasado la crisis a la Unión Europea y salió fortalecido por la producción de Sheil Gas -la revolución energética norteamericana-. Cuando eso se consolida, los estadounidenses comienzan a entender que la Unión Europea y los chinos habían entrado en su zona de confort, y llega Trump. Lo mismo sucede con Johnson en Inglaterra; son expresiones de esa misma clase de dirigente.  

 

-¿Qué te parece lo que dijo el FMI, teniendo en cuenta que vos en 2018 elevaste un carta?

 

Cuando se empieza a negociar el Stand By (2018), en mi carácter de presidente de la Comisión de Economía del Partido Peronista, le envié la carta a Christine Lagarde para negociar en el nombre del peronismo con el staff del FMI para ver qué pasaba con ese préstamo.

 

Primer tema. Yo no conozco a nadie que cuando le prestan plata se pone triste. Esto vulnera el sentido común. Ahora si en todo caso esa plata no hubiera venido, el modelo le explotaba a Macri, que nos llevó a un punto de no retorno. El FMI estiró un poco el tema. El problema no es que te hayan prestado plata. Te prestaron la plata, le dijimos que guarden la plata para el gobierno que sigue, pero cuando llegó Alberto lo que hizo fue renunciar al préstamo, quedándole 14 mil millones de dólares para utilizarlo bien: en la consolidación del espacio de producción y trabajo.

 

Lo que hay que cambiar es el patrón de acumulación del capital. Siempre es preferible hacerlo con un poquito de resto, que sin nada. Lo que tenés que cambiar es el esquema. Axel Kicillof, cuando devalúa, vuelve a poner al tipo de cambio (el dólar) y la tasa de interés como precio de los precios, yendo a un esquema especulativo rentístico. Mauricio Macri se metió con la comida los dos primeros años, después el FMI lo obligó a poner retenciones y le ordena el tema económico con la tasa de interés como precio de los precios, después llega Alberto y continúa con lo mismo.

 

¿Que hicimos nosotros? Lo que pusimos en valor, fue el precio del trabajo como ordenador de la economía. Para eso hicimos rentables las compañías con un tipo de cambio competitivo, y desde el tipo que vendía un choripan en la cancha hasta las empresa más grande, eran rentables. No es que no se sabe lo que hay que hacer, hay que tener el coraje de hacerlo.

 

-¿Qué te parece el ofrecimiento de la Cancillería Argentina de vuelos humanitarios con nuestra aerolínea de bandera para los isleños de Malvinas?

 

Todo lo que tenga que ver con tratar de restablecer cierto vínculo con los habitantes de Malvinas, me parece razonable. Es un territorio argentino, y como tenemos una comunidad galesa o francesa, judía, árabe, etcétera, también en futuro habrá una pequeña comunidad kelper.

 

¿Cuándo pasará eso? Si hacemos las cosas bien por 20 años -cuando el PBI argentino alcance los 25 mil o 30 mil dólares per cápita-, los británicos te van a devolver la llave. Ahora, para que te entreguen la llave de Malvinas como lo hicieron con Hong Kong, no te tenés que equivocar. ¿Qué más quieren los británicos que vos te insertes mal en términos internacionalmente en este momento? La inserción internacional, es algo que tenemos que debatir. Luis D´Elia fue uno de los pocos que públicamente propuso el eje China-Rusia-Irán*. Bueno, vamos a debatirlo.

 

-¿A nivel americano, cuáles son los ejes?

 

Ese es un tema muy interesante, porque existe un cambio en el patrón de pensamiento de Andrés Manuel López Obrador*,  que se expuso en la última reunión de los tres presidente de México, Estados Unidos y Canadá (los tres amigos*), en la cual AMLO genera un debate muy interesante diciéndole a Biden que "si está en una confrontación con los chinos, por qué no nos compra a nosotros, si nosotros tenemos todos nuestro espacio geográfico al sur para industrializar, mano de obra, recursos. Hagamos las inversiones y en vez de comprarle a los chinos, por qué no nos compra a nosotros los mexicanos". Y Biden lo miraba. Es muy interesante lo de AMLO, que empezó con esquema social demócrata y esto que acaba de decir no tienen que nada que ver con la social democracia, pero sí con una visión industrial, claramente peronista. Ahí recuperamos el eje histórico con los mexicanos. El eje en sud de hispanoamérica es Buenos Aires-Lima-Caracas, pero incluir a México en esto sería fundamental.

 

-¿Y qué le pareció el encuentro entre Lula, Mujica, Alberto y Cristina?

 

Eso no es serio.

 

Primero: hacer un evento con quien le va a ganar (o podría) la elección al actual presidente brasilero en Plaza de Mayo, estando presentes el presidente y la vicepresidenta, no es normal. Si lo hubiese organizado el Partido Justicialista, o el comunista, o cualquier otro, está todo bien, pero lo organizó el Gobierno argentino. Del otro lado hay un presidente que ganó la presidencia a leyes de juego, y hay que respetarlo.

 

-¿Qué le pareció Boric, es peronista?

 

No creo que haya hecho esa declaración, era un meme. El se definió social demócrata.  

 

-¿Cuál es la diferencia esencial entre un peronista y un social demócrata?

 

En dónde se pone el acento en la acumulación de capital.

 

Acá vos vas a ver que el Gobierno, después de la firma del acuerdo con el FMI va a empezar a hablar de la Argentina post industrial. Ellos tienen una visión post industrial, y acá no puede haber una Argentina post industrial en la medida que no completaste el ciclo. El que ahora haya una economía post industrial, es aceptar que exista una desocupación estructural.

 

-¿Y cómo se inserta Argentina en este nuevo mundo que pide mitigar el impacto por la extracción de los recursos y bajar emisiones?

 

Nosotros no vamos a pagar las consecuencias de algo que hicieron ellos.

 

Primero déjame que yo resuelva el que mi pueblo esté razonablemente ocupado, y después vemos. Déjame alcanzar un estándar. No me pidas que vayamos a una desocupación estructural del 25%. No me pidas 5 o 6 millones de argentinos desocupados. Esto es lo que ven algunos movimientos sociales que dicen que la desocupación es estructural y que la Argentina no alcanza para todos, y no es lo que yo planteo.

 

Nosotros necesitamos generar los bienes y servicios para que no haya pobreza en Argentina.

 

-¿Qué te parece el tema de la sustitución de importaciones y la ley 19.640?

 

En la década ganada no adscribíamos al modelo de sustitución de importaciones, sino a la inserción internacional inteligente de la Argentina. No queríamos hacer el celular argentino, sino que todos los celulares del mundo tuvieran un componente argentino, que es distinto. No es la economía autárquica de vivir con la nuestra de Aldo Ferrere, sino una visión peronista de un mundo integrado con un nacionalismo de inclusión, o como lo llama el Papa desde la figura del poliedro*.

 

Con respecto al régimen de Tierra del Fuego, yo creo que tuvo externalidades que ya fueron asumidas. Eso hay que comprenderlo. También es cierto que hay que resolver algunas situaciones que pasan acá en el continente. Entonces tiene que haber un marco de negociación.

 

Creo que el presidente que tiene ahora la Cámara que nuclea a esos empresarios (AFARTE), Federico Hellermeyer, no es lo suficientemente inteligente, y me parece que mucho no entiende y se pone en el córner a discutir. Y cuando se discute se tensiona todo, y se termina mal.

 

Defendiendo los intereses de los muchachada de Tierra del Fuego -porque es una realidad geopolítica y ya está-, hay que discutir algunos temas, pero no en el córner. Capaz que este funcionario de la cámara elegido por BGH, New San, etcétera, lo ponen para tensar la situación, pero como el mundo es redondo y da la vuelta, yo les aconsejaría que sean más humildes. Le diría sobre todo a New San, BGH, al hermano de la vida de Macri (Mirgor), que no me parece acertada la posición que tomó el presidente de esa Cámara. Si es por voluntad propia, o porque los accionistas lo largaron a morder en la cancha porque después lo cambian, no lo sé, pero si esa es la posición, después se complica. Creo que hay un espacio de reflexión y negociación estructural que hay que tener.

 

-¿Vos estás a favor de que prorrogara? Te lo pregunto porque algunos sostienen que no debería haberse prorrogado el subrégimen.

 

No había otra posibilidad. Entre unos y otros, nos plantamos nosotros.

 

Las externalidades negativas, en el margen, se pueden discutir, y bien. Ahora, salir públicamente a decir "esto o nada" genera resistencia y lobbies inversos de las empresas competitivas del continente.     

 

Por Luciano R. Moreno Calderón*

(Twiter)

Co-Fundador de

Unión Malvinizadora Argentina*

 

 

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