lunes 15 de abril de 2024 - Edición Nº1958

Análisis | 21 ene 2023

NUEVO MUNDO MULTIPOLAR 5° parte

🗺️ El principio del fin de la globalización


La Globalización Unipolar llevada adelante por las Elites de Poder Occidentales del Bloque Atlantista cuyo Hegemon es EE.UU. llega a su fin y comienza un proceso de Desglobalización1.

 

La Globalización tuvo su diagrama inicial en el Modelo pergeñado por la Trilateral Comisión2 en la década de los 70 del Siglo XX donde se establecía una división internacional del trabajo con cuatro categorías de las naciones en el esquema Centro-Periferia donde el centro serian países desarrollados en tecnológica e industria y una Periferia subdesarrollada que tendría su función como proveedora de materias, alimentos y mercado de consumo de productos con valor agregado producido en el norte industrial. 

 

En esa Arquitectura Global, las elites Económicas y las empresas multinacionales eran los actores privilegiados independientes que competían entre sí, con un papel cada vez más prescindente de la participación de los Estado-Nación en las definiciones de los lineamientos económico-comerciales encuadrados estos dentro de la Doctrina Neoliberal y velados por organismos internacionales como la Organización Mundial de Comercio, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. La dinámica de este modelo tuvo como beneficiarios a la Elites del Estado Profundo Occidental, pero fue negativo para las periferias e inclusive muchas veces también debido a la deslocalización económica de las multinacionales obro en detrimento de los estados-nación de los países centrales y sus pueblos.

 

En el Mundo Globalizado Unipolar el Foro Económico Mundial (FEM) de Davos3 era el oráculo de las Elites de Poder Globales Occidentales donde se esbozaban lineamientos económicos para el mundo, pero Davos es ya hoy un foro devaluado, y comenzó a devaluarse con el inicio de la Desglobalización, que comenzó a evidenciarse a partir, entre otros, por dos eventos de transcendencia ocurridos en el mundo occidental que incidieron en la misma:

 

  • A partir del cisma político interno de la elite económica de EE.UU.  (Globalistas versus Imperialistas basados en el Estado Imperial) que represento el triunfo de Donald Trump en el 2017 y trajo como consecuencia la ruptura de la estrategia globalizadora conjuntamente con un repudio a su arquitectura reciente plasmada en tratados internacionales logrados por la gestión de Barack Obama: TTP (TransPacífica Partnership), TTIP (Transatlantic Trade and Investment Partnership), TISA (Trade in Services Agreement). 

 

  • A partir del Consenso de Cornualles en 20214 que establece una nueva entente entre el protagonismo de las elites, las corporaciones económicas y los estados nación, poniendo fin a una liberalización económica y comercial desenfrenada y retomando una nueva participación de los estados en el diseño de mercados donde el FriendShoring proclamado por Janet Yellen es la vedete del momento.

 

La derrota de la estrategia globalizadora unipolar de la Elite Occidental y su pase a la defensiva quedo en evidencia en el mismo encuentro de Davos de 2017 donde Xi Jinping líder, de la China Comunista contemporánea (que tiene su propio proyecto globalizador), exhortó a los líderes mundiales a decir no al proteccionismo, a permanecer comprometidos con el desarrollo, la promoción del libre comercio, la inversión y con la liberalización del comercio a través de la apertura.

 

La causa principal que incidió en la Desglobalización del Mundo Unipolar fue el irrefrenable avance de la importancia económico-productiva, comercial, industrial y proveedora de materias primas de países asiáticos del bloque oriental como China, Rusia, India, países productores de petróleo de la OPEP+5, etc., que comenzaron a tener no solo incidencia trascendente en la economía global sino que también empezaron a desarrollar sinergias comerciales, económicas, financieras, tecnológicas, de grandes proyectos de infraestructura, transporte y comunicaciones6 entre ellos que no solo generaron un contrapeso al Bloque Atlantista sino que lo obligaron a pasar a la defensiva poniendo en marcha un Desglobalización unilateral del pretendido Globalismo Unipolar.

 

Se ha producido en la actualidad una tensión estructural en el entramado Geopolítico existente que crea las condiciones para que estalle una guerra de proporciones de seguir el escalamiento conflictivo entre el Bloque Atlantista con su Hegemón americano (EEUU) a la cabeza y el ascendente Bloque Oriental con el centro de gravedad en el eje China-Rusia.

 

Así lo explicita el Pentágono que ha publicado la nueva Estrategia de Defensa Nacional, que traza los intereses nacionales de Estados Unidos y las amenazas que considera deben contrarrestar.  El documento describe a Rusia como una "amenaza aguda"7, mientras que China se lleva el calificativo de "competidor estratégico más importante para las próximas décadas"8

 

Esta tensión estructural en el entramado geopolítico es una característica de los cambios de época por el reordenamiento que se produce a nivel mundial en las esferas de influencia de los poderes globales. La causa principal son los intentos de la alianza occidental capitaneada por EEUU de evitar perder totalmente su liderazgo global, con la esperanza de seguir resolviendo su propio desarrollo a expensas de otros miembros de la comunidad internacional.

 

Estados Unidos hasta tiempo reciente utilizo la “diplomacia coercitiva” que es la que involucra desde la amenaza de la fuerza hasta el aislamiento político, desde la sanción económica hasta el bloqueo tecnológico, ahora en esta nueva etapa defensiva la modalidad elegida para construir una nueva arquitectura geopolítica global por el Hegemón del Bloque Atlantista es utilizar como herramienta principal el “Conflicto Cercano” a las fronteras de sus principales adversarios en el Bloque Oriental con posibles guerras hibridas proxy reviviendo, en forma aggiornada a las nuevas modalidades, la vieja doctrina política de contención de George Kennan9 (1947) del siglo pasado. Los puntos calientes de esta estrategia de Conflicto Cercano son Europa Oriental, Taiwán, Corea y Medio Oriente. 

 

Esta actitud actual proactiva de EE.UU. para generar fronteras calientes en distintas partes del mundo con el objetivo de cercar y contener al Bloque Oriental denota un Cambio de Era con un cambio en la arquitectura internacional, donde se evidencia que la Hegemonía Global Occidental, Anglo-Yanqui en particular, de los últimos trescientos años está llegando a su fin y en el tablero geopolítico mundial un nuevo polo de poder comienza a perfilarse en oriente inaugurando la Era del Dragón.

 

La Guerra del Siglo XXI será una pugna por redefinir las áreas de injerencia por los bloques, esta será una guerra hibrida con más componentes comunicacionales, cibernéticos, políticos y geoeconómico que bélicos. Y en este último caso serán más bien con un carácter de guerra convencional donde difícilmente se llegue al conflicto nuclear para dirimirla, ya que la doctrina concebida por John Von Neumann (MAD mutually assured destruction10), Doctrina de la Destrucción Mutua Asegurada sigue teniendo plena vigencia.  

 

Se configurara por parte de Occidente un nuevo mapa geoeconómico para definir áreas geográficas de injerencia y una contención geoeconómica para preservar mercados y también áreas propias que garanticen cadenas de logísticas globales de suministros, algo indispensable en la nueva etapa de la Desglobalización y el Near-Shoring (Producción Cercana) con la reinstalación de industrias occidentales a escala global dentro de la esfera de influencia del Bloque Atlantista garantizado esta arquitectura geoeconómica con la cobertura militar de la OTAN.

 

El principal beneficiado del proceso dentro de este Bloque será su mentor EE.UU. el que junto con políticas económicas promocionales logrará con esta mecánica que se privilegie la radicación en suelo estadounidense de nuevos complejos industriales de empresas occidentales como así también un potenciamiento de su aparato militar industrial donde la principal víctima de este proceso será Europa que quedará más debilitada, más vasalla aun, subordinada política, militar y económicamente al socio americano.

 

Posiblemente también se generen tensiones importantes dentro de la Unión Europea (U.E.) con la consolidación del nucleamiento entre paises de la Europa Oriental a través del Proyecto Trimarium11 conformado por Estados ubicados entre los mares Báltico, Adriático y Negro, proyecto que es promocionado por Polonia y apuntalado por EE.UU.

 

Su objetivo es fortalecer los lazos económicos y de infraestructura entre los estados miembros. Los miembros son: los cuatro países del Grupo de Visegrad (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia), los tres estados bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) junto con Austria, Rumanía, Bulgaria y dos países del Adriático: Croacia y Eslovenia. Los 12 países en cuestión son también miembros de la Unión Europea.

 

La acción del Norte Globalizador y del Bloque Atlantista genero desde hace tiempo una reacción en oriente a causa de la cual una Nueva Arquitectura Geopolítica Global está asomando con fuerza, con la posibilidad cierta de cambiar el eje de un Mundo Unipolar virándolo hacia un Mundo Multipolar, dejando atrás cinco siglos de esa ola del Occidente Colonialista inclinando el eje de poder hacia el Oriente generando nuevas jerarquías en relaciones de poder de la política internacional.

 

El eje de poder principal del Bloque Oriental está formado por la entente Ruso-China que están trabajando juntas para demoler las “reglas” que el Occidente Colonialista ha formulado para mantener su hegemonía económica y financiera, en el entendimiento que solo así podrán lograr un multilateralismo real en las relaciones internacionales para promover una globalización más equitativa y razonable que se ajuste al balance de poder real existente en el mundo contemporáneo. Por lo que esta será una era de transición hacia una verdadera multipolaridad donde primará un poco más el equilibrio de intereses de las naciones, en particular entre las más poderosas. 

 

El proceso estará influenciado por estrategia geopolítica del coloso Chino que establece como contramedida al Bloque Atlantista, la Estrategia de los Tres Anillos12 para instaurar desde sus intereses nacionales un nuevo sistema global que debería degradar jerárquicamente los países en función de su importancia para el relacionamiento con el Dragón Chino, para promover de esta forma un nuevo sistema internacional basado en la cooperación Sur-Sur y poder así reestructurar estratégicamente sus relaciones con el Bloque Occidental Atlantista.

 

El nuevo sistema de "gobernanza global" que planean desde el eje China-Rusia uniría a Europa y Asia a través de una conectividad de estructuras viales, ferroviarias y distribución colaborativa de recursos energéticos, donde también planean fusionar la Unión Económica Euroasiática con la Franja de la Ruta de la Seda del Siglo XXI.

 

El objetivo implícito de la Nueva Ruta de la Seda, en palabras de Henry Kissinger13, es nada menos que “trasladar el centro de gravedad del mundo desde el Atlántico al Pacífico, es un proyecto encaminado a establecer una red geoeconómica internacional de apoyo que integre económica y comercialmente al 70% de la humanidad a través de Eurasia”

 

La conformación en curso del Bloque Oriental tendrá, además de la infraestructura comunicacional y logística, una complementación económica y comercial que poseerá una base financiera con una estructura bancaria y monetaria propia, lo que profundizará la desdolarización de buena parte de la economía global14 y concomitantemente del poder de la anglosfera financiera.  

 

A este bloque además debe contemplarse el potencial energético en hidrocarburos que se hallan en todo el medio oriente como el de las Petro monarquías del Consejo del Golfo y el de países como Irak, Irán, o del resto de Asia como Azerbaiyán, Kazajistán y Rusia. 

 

También debe contemplarse la implicancia monetaria financiera importante que significara la terminación de la comercialización los hidrocarburos exclusivamente en dólares, lo que era un sostén de base monetaria para la emisión del mismo, y el comienzo de la comercialización de hidrocarburos en monedas de otros países como el Rublo o el Yuan15.  

 

Para dar basamento cierto al Bloque Oriental existe ya en Asia un gran entramado de organizaciones regionales de envergadura donde la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) y su sinergia futura con el advenimiento de BRICS+16 (Brasil, Rusia, la India, China, Sudáfrica + Argentina, Irán, Argelia, etc) puede apreciarse como la vanguardia del mundo multipolar emergente, diseñado para expandirse a todo el Sur Global.

 

La mayoría de ese entramado de organizaciones regionales de envergadura como la ASEAN (Asociación de Naciones de Asia Sudoriental), la Unión Económica Euroasiática (UEE), la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), la Comunidad de Estados Independientes (CEI), la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) tiene como participes o asociados a los colosos asiáticos y denota la progresiva integración económica, comercial, de seguridad continental. 

 

Estas asociaciones poseen colectivamente inmensos recursos naturales y reservas energéticas, con el mayor porcentaje de población del planeta, con los recursos militares suficientes que permitan un desarrollo soberano sin incidencias imperiales extranjeras, por lo que se puede extrapolar su futuro como el mayor Polo de Poder Multidimensional del Siglo XXI.

 

El bloque asiático tiene algunas divergencias y conflictos internos, por lo que más allá de las coincidencias y sinergias que se van sedimentando en el tiempo existen algunos peligros internos que pueden conspirar para su consolidación como el mayor bloque de poder multidimensional del Siglo XXI. 

 

Los principales son: el conflicto limítrofe Chino-Indio, la rivalidad regional Arabia Saudita-Irán, el conflicto Azerbaiyán-Armenia por el territorio Nagorno Karabaj, la rivalidad histórica India-Paquistáni.

 

El poder de las Elites Globales pergeño desde la época de la Trilateral Comisión en los años 70 del siglo pasado un primer mundo con países centrales desarrollados ubicados todos en el hemisferio norte (EE.UU. Europa Occidental, Japón) y países periféricos subdesarrollados fuentes de materias primas y mercado de consumo de productos industriales procedente de los países centrales.

 

Esta dualidad centro-periferia hace referencia a una división de un sistema económico y político global que identifica la dualidad industria-tecnología / agricultura-materias primas y su ordenamiento mundial de acuerdo a ese sistema de división internacional del trabajo.

 

A partir de la Revolución Neoliberal, que comenzó en los 80 y en particular con la disolución de la URSS, se comenzó a configurar un mundo unipolar donde hubo una crecientemente oligopolizacion productiva y financiera global con concentración de la riqueza en manos de la Elite Económica Occidental y una profundización de la desigualdad mundial, no solo entre estados sino también al interior de las distintas sociedades. 

 

Esta la globalización neoliberal unipolar impulsada por las Elites Occidentales llego hasta nuestros días donde genero riqueza concentrada para pocos y genero pobreza creciente de vastos sectores del orbe y en distintos países utilizando inclusive la brutalidad de su fuerza económica y militar para lograr sus objetivos, donde en buena parte del Sur Global la Doctrina Rumsfeld-Cebrowsky17 oriento operativamente desde los años 90 este accionar.

 

El Norte Desarrollado terminó usufructuando un proceso en detrimento del resto del mundo que como alternativa contrahegemónicas terminó siendo definido como el Sur Global, en otras palabras, podríamos decir que el Sur Global se configuro como la periferia del Centro.

 

Este Sur Global, que geográficamente a nivel macro podemos ubicarlo en Latinoamérica, África y sur del continente asiático, tendrá una importancia crucial en el nuevo mundo multipolar ya que será el escenario principal de enfrentamiento futuro entre los Polos de Poder Occidental y Oriental con el objetivo de hacerse de sus recursos naturales y de sus mercados.

 

El Sur Global no es un ente único y homogéneo sino que es un sinnúmero de países con distintas características entre si donde podemos mencionar: distinto potencial y diversidad en recursos naturales, grados de desarrollo, esquemas políticos de poder interno, potencial de recursos humanos, de ubicación geográfica, diversidad cultural y religiosa, etc, etc. donde todas estas características incidirán en su peso específico internacional, en su protagonismo geopolítico y según su importancia estratégica en la presión que recibirán desde los centros de poder de los bloques que se están configurando.

 

Podría a grandes rasgos inferirse que este siglo marcara un punto de inflexión, donde el Poder del Bloque Occidental Atlantista con su Hegemon Americano vera disminuir su incidencia global inclinándose el fiel la balanza de poder hacia el Bloque Oriental donde la sinergia y futura simbiosis promovida del BRICS+1 con la OCS (Organización de Cooperacion de Shangai) generara el principal Polo de Poder que tendrá incorporada dentro la mayor parte de la población mundial con la suficiente capacidad técnica propia para lograr el desarrollo, la mayor parte de los territorios con sus recursos naturales implícitos y como así también el poder militar necesario para garantizar la autonomía del proceso.

 

Las alternativas geopolíticas y geoeconómicas de las distinta regiones y países del Sur Global estarán influenciadas en mayor o menor medida por el Poder Duro (militar, económico) y por el Poder Blando (cultura, medios de comunicación, ONG, etc.) de los primus inter pares de los Bloques de Poder Occidental (EE.UU.) y Oriental (China-Rusia) donde en este último caso la Diplomacia Económica, cuya principal característica es la utilización de instrumentos económicos para perseguir objetivos políticos, será su rasgo distintivo en el que China es el principal exponente del mismo.

 

Los paradigmas de la arquitectura geopolítica y geoeconómicos de cada bloque, los poderes facticos de cada país y la historia vivida por las naciones influirán en los alineamientos futuros de los países, pero las características del relacionamiento y de subordinación colonial histórica que sufrió el Sur Global a manos del Bloque Atlantista en los últimos 5 siglos probablemente tendrá una incidencia importante en el alineamiento futuro.

 

Pese a las diferencias estructurales y contextuales de las diversas regiones del planeta que configuran el Sur Global, habrá algunos signos problemáticos comunes. 

 

El principal es que “Sur Global” se configura como el escenario de disputa entre los Bloques Occidental y Oriental por los recursos naturales y mercados que brindan estos países, lo que refuerza la necesidad regional de muchos de ellos de estrechar lazos políticos y sociales, con la meta puesta en rearmarse de proyectos estratégicos y herramientas estructurales regionales para la lucha común a escala mundial y su inserción en la nueva arquitectura geopolítica internacional que se está gestando.

 

En política internacional nadie regala nada ni obra en forma idealista por el bien de la humanidad y de las naciones, sino que la política internacional se sigue rigiendo por el interés nacional de los estados los cuales generalmente privilegian intereses propios por sobre los del conjunto.  

 

Por esta razón es fundamental que Sur Global logre en los distintos ámbitos geográficos la Organización Supranacional Regional adecuada que le permita tener el Umbral de Poder necesario para poder ser sujetos de la nueva arquitectura geopolítica y no meros objetos de las estrategias geopolíticas de las potencias que son el centro de gravedad de cada uno los bloques.

 

En última instancia también es de vital importancia, para cada país en particular, tener clarificado un Proyecto Nacional a través del cual el país se inserta en el contexto internacional ya que carecer del mismo es ir a la deriva las corrientes políticas instauradas por los poderosos del planeta que tienen planes Geopolíticos y Geoeconómicos Globales en función de sus interese nacionales.

 

Es importante aprovechar el nuevo orden internacional que se está preconfigurando y buscar dentro del mismo el balance de relacionamiento más adecuado, pero sin olvidar que lo importante, como decía una vieja frase anticolonialista, es …”Dejar de ser perro y no cambiar de collar”

 

ARIEL ROLFO

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