domingo 25 de febrero de 2024 - Edición Nº1908

Análisis | 7 ago 2023

por Ariel Rolfo ✍️

⚠️ La insoportable levedad del ser … peronistas de cartón


Existe una gran profusión de la frase “Peronistas somos todos” como purificadora de cualquier conducta política errática de militantes y dirigentes que los redime en forma sacramental de cualquier tipo de justificación ante acciones que riñen con un pasado fundacional y una Doctrina Política insobornable1.

 

También como justificativo ante criticas fundamentadas a las conductas políticas se suele utilizar internamente la frase: ¿Y vos que tenés el Peronómetro? 

 

Por lo que de ser válidas las dos anteriores afirmaciones entonces estamos ante una realidad donde deberíamos aceptar que cualquiera que tenga cualquier comportamiento político, no importa cual, es peronista y no existe ninguna forma o norma (Peronómetro) para definir quien lo es y quien no lo es, por lo que, como se dice en matemática, llegamos a una demostración por reducción, al absurdo que los gorilas también son peronistas y no tenemos forma normativa de decir que no los son por que “todos somos peronistas” y además “ninguno tiene el Peronometro” para decir que no lo son.

 

La segunda y cruel conclusión seria que no tiene significancia ser Peronista ya que no importa lo que hagamos ya que otros que hacen cosas distintas y en algunos casos atroces, pero se dicen peronistas … también lo son. 

 

EL SER PERONISTA

 

Sacar la frase que dijo el General Perón, “Peronistas somos todos”, correcta en un determinado contexto, para transformarla en una verdad doctrinaria absoluta y aplicarla a cualquier situación, además de una acción propia de cretinos políticos es una forma maniquea de justificar procederes políticos repudiables que riñen con la esencia ética del justicialismo, y los que generalmente la profieren suelen ser políticos amorales faltos de toda ética con el significado verdadero que ello implica.

 

Respecto al Peronómetro, al que podríamos definir como el conjunto de normas de medición de qué es y qué no es ser peronista, para tener uno que se ajuste a su objetivo se debería tomar parámetros o como base los Valores Fundacionales: 

 

-Los 2 grandes principios guía: Bienestar del Pueblo y la Grandeza de la Nación.

 

-Las tres Banderas: Soberanía Política, Independencia Económica y Justicia Social.

 

-Las 20 Verdades Justicialistas.   

 

Si aceptamos entonces que “Peronistas no somos todos” y que existe por lo menos una herramienta normativa mínima (un Peronómetro) que define en forma clara qué es ser peronista y que no, en función de esa herramienta ya podemos empezar a catalogar que es ser peronista y que no es peronista, podemos empezar a separar la paja trigo para no permitir que cualquier obsecuente, oportunista o delincuente haga cualquier latrocinio en nombre del peronismo.   

 

También a partir de ese herramental político normativo podremos empezar a tener una identidad definida y enorgullecernos de ser peronista porque ser peronista entonces tendrá un significante político cierto, porque ya no cualquiera podrá ser considerado peronista, sino que solo lo será aquel que tiene una conducta coherente con la defensa los valores y principios doctrinarios justicialistas que desde su etapa fundacional enarbola el auténtico peronismo. 

 

A partir de aquí entonces podremos empezar a diferenciar a los Peronistas Auténticos, con sus diferentes matices, de aquellos que solo son Peronistas de Cartón.

 

También esta Herramienta Normativa Política, que en realidad siempre existió desde la fundación del justicialismo, posibilitará que haya los necesarios matices internos, pero permitirá reconocerse con gran tolerancia con aquellos que quizás con posiciones políticas contrastantes a las nuestras… también son nuestros compañeros.

 

EL PEJOTISMO Y EL PERONISMO BILLIKEN

 

A partir de reconocer el valor político que surge de nuestros principios esenciales, reconociendo al peronismo como un movimiento nacional se podrá entonces tener en consideración al partido justicialista como lo que realmente es una herramienta partidocrática útil en el sistema electoral, quizás la más importante pero no la única ni la excluyente sino que se deberá buscar en cada instancia electoral el armado de un Frente Electoral Nacional  que incluya a todos aquellos que tengan los principios y valores políticos amplios pero concretos que sustenta el justicialismo.

 

Tratar de utilizar la herramienta del Partido Justicialista para excluir o echar aquellos que no se sometan a una directiva autoritaria partidocrática o a una dedocracia mesiánica es más propio de los partidos fascistas o comunistas que de un auténtico justicialismo que siempre con gran tolerancia por los contrastes busco gregariamente sumar y no expulsar. 

 

Esto sería utilizar en forma sectaria, coercitiva y restrictiva en función de intereses sectoriales una herramienta que debería estar al servicio de todos y de una causa nacional. Seria caer en Pejotismo liberal partidocrático, todo ello justificado y adornado con frases y consignas históricas propias de un Peronismo Billiken que trataría de cumplimentar las formas pero alejada del Peronismo Autentico que tiene de fondo el sustrato fundacional que lo legitima. 

 

También es de un Peronismo Billiken permitir que sigan siendo afiliados del Peronismo aquellos que como verdaderos traidores defeccionaron del mismo y se sumaron a la oposición gorila y antinacional, una cosa es ser amplios, y otra es no ser nada por carecer operacionalmente de los limites políticos y éticos definidos por nuestros principios doctrinarios.

 

LOS PERONISTAS DE CARTON O LOS FALSOS PERONISTAS

 

Existe toda una pléyade de dirigentes y funcionarios que se dicen o se le cataloga de peronistas porque en alguna etapa de su vida se iniciaron en el peronismo pero defeccionaron del mismo, otros  que llegaron de diferentes partidos donde con un entrismo2 político individual o grupal se incorporaron más que para honrar una causa fue para servirse de una base de sustentación política útil a sus intereses personales, y otros que pasaron por el peronismo pero que por apetencias espurias migraron a sectores políticos enfrentados a los intereses del pueblo y la nación.  

 

Sobran ejemplos, por lo que no es necesario nombrarlos, pero aquellos anteriormente descriptos que se encuadraron en espacios partidarios con plataformas o acciones políticas que vulneran el Bienestar del Pueblo y la Grandeza de la Nación no son ni pueden llamarse peronistas,  ya que ello además de una falacia es una falta de respeto a aquellos verdaderos peronistas que en forma sacrificada, coherente y ética siguen enarbolando, militando las Banderas Históricas3 y los Principios Doctrinarios Justicialistas.

 

Esos tránsfugas inmorales, delincuentes, obsecuentes, corruptos o directamente traidores a la patria y al pueblo, son Falsos Peronistas o Peronistas de Cartón que a modo de espejismo político solo sirven para engañar y desinformar a la población, por lo que deben ser desenmascarados y repudiados en caso de identificarse como peronistas.  

 

ELECCIONES Y PERONISMO CONTEMPORANEO

 

El Peronismo Contemporáneo difiere mucho del Peronismo Fundacional que se caracterizaba por ser un Sujeto Político que tenía una Conducción, una Doctrina que encuadraba conceptualmente y una Masa Organizada en la acción política y doctrinariamente.

 

Hoy el Peronismo es un continente político con distintos sujetos políticos que internamente compiten entre sí por espacios de poder o de gobierno, y muchas veces inclusive con concepciones políticas antagónicas.

 

Por ello es fundamental en este marco político electoral centrarse en los Valores y los Principios Fundacionales para, con gran tolerancia interna, ver como compañeros de causa a aquellos que quizás con distintos matices en estas elecciones P.A.S.O. en forma legítima sustentan listas en espacios distintos pero animados por los mismos valores.

 

También será fundamental en la instancia de la Elección General buscar con grandeza, con lógica y con una comprensión política profunda la mayor densidad política apoyando el candidato de mayor consenso electoral dentro de los distintos espacios nacionales para poder así enfrentar lo único que puede con certeza derrotar la esperanza y el bienestar del campo popular, que es la antipatria; la cual se hallará indudablemente representada por el proyecto político y el candidato de la oposición. 

 

Ariel Rolfo

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