sábado 12 de septiembre de 2026 - Edición Nº2838

Soberanía | 11 sep 2026

Desmontaje de "Campo Minado":

Las trampas del pacifismo abstracto y la sutil dominación colonial en el Atlántico Sur


Por:
Lic. Ernesto Dufour, VGM César Trejo y Dra. María Sofía Vassallo

Este es un resumen ejecutivo de un minucioso de informe analítico realizado por los investigadores Ernesto Dufour, César Trejo y María Sofía Vassallo que pone al descubierto cómo el dispositivo teatral británico busca neutralizar la causa soberana de Malvinas bajo el ropaje de la reconciliación y el "poder blando". DESCARGÁ AQUI EL INFORME COMPLETO.

 

Un artefacto globalista en la batalla cultural

 

Estrenada en Londres y Buenos Aires en 2016, la obra teatral Campo Minado, dirigida por Lola Arias, se presenta en apariencia como un espacio de sanación y diálogo entre excombatientes argentinos y británicos de la Guerra de Malvinas de 1982. Sin embargo, la investigación conducida por los analistas Ernesto Dufour, César Trejo y María Sofía Vassallo demuestra que este artefacto escénico constituye un verdadero "campo minado" para la memoria nacional y la causa de la soberanía argentina en el Atlántico Sur.

 

La pieza apela a una estética globalista que proclama la paz y un amor abstracto entre los pueblos, operando desde una postura desterritorializada, a-histórica y pre-política. Detrás de esta fachada filantrópica, la obra promueve la aceptación tácita de la dominación colonial británica y la naturalización de la fortaleza militar de la OTAN en las islas. Frente a este mecanismo desmalvinizador, el estudio de Dufour, Trejo y Vassallo asume la tarea de "desmontar" y desactivar cada una de las "minas" ideológicas dispuestas sobre el escenario para devolverle al pueblo argentino la claridad sobre su causa patricia.

 

La falsa simetría y la deformación ideológica de los excombatientes

 

Uno de los pilares del análisis radica en la selección de los seis veteranos del elenco, donde se pretende montar una paridad estética compuesta por tres británicos y tres argentinos. No obstante, los autores revelan que esta simetría es engañosa e imperfecta: mientras los tres británicos son oficiales entrenados y profesionales de la guerra, los tres argentinos son conscriptos arrojados al conflicto por sorteo militar, con la sola excepción de uno que fue voluntario. Esta disparidad condiciona de antemano la mirada del espectador.

 

Del lado de las fuerzas imperiales británicas, los personajes encarnan distintas facetas del aparato colonial:

  • Lou Armour: Royal Marine apresado el 2 de abril por tropas argentinas y entregado en Montevideo. Avergonzado por su foto hecho prisionero, retornó al combate, violando el Derecho Internacional Humanitario que prohíbe a un liberado reincorporarse a las armas en la misma contienda. La dramaturgia oculta esta falta y valida el relato oficial inglés reduciendo la cantidad de defensores británicos en la casa del gobernador de 80 a 53 e inflando los efectivos argentinos.
  • David Jackson: Miembro de una dinastía militar de cuatro generaciones, fue oficial de inteligencia en 1982. Hoy ejerce como psiquiatra de veteranos británicos bajo monitoreo estatal de los servicios de inteligencia, una estructura diseñada para vigilar excombatientes e impedir que cuestionen las decisiones políticas del mando imperial.
  • Sukrim Rai: Soldado nepalés del Batallón Ghurka, sugerido a la directora por el Mayor británico Mike Seear. Rai sintetiza la tradición mercenaria imperial, habiendo trabajado en la custodia de petroleras transnacionales, minas de oro en Ghana y firmas privadas de seguridad. En escena es presentado como un "león herbívoro" que entona canciones de Bollywood, suavizando el rol de terror represivo y acción psicológica que significaron los gurkhas en 1982.

 

Por el lado argentino, la puesta en escena encasilla las vivencias en la narrativa del "anti-héroe" o la víctima impotente:

  • Gabriel Sagastume: Exsoldado conscripto del Regimiento 7 y ex miembro del CECIM La Plata, cuya intervención consolida la perspectiva desmalvinizadora. En su discurso enfatiza padecimientos y abusos de la superioridad, descartando todo gesto de patriotismo o entrega heroica. Años antes, Sagastume acompañó a Carol Thatcher a las islas para filmar el documental Mummy’s War, utilizado por la corona británica para homenajear a la "Dama de Hierro" en el 25° aniversario de la usurpación.
  • Rubén Otero: Sobreviviente del hundimiento del Crucero A.R.A. General Belgrano —crimen de guerra perpetrado fuera de la zona de exclusión por orden de Margaret Thatcher—. Su testimonio queda subordinado a su faceta como baterista de una banda tributo a los Beatles, cumpliendo su sueño de tocar en Londres con una remera de las Malvinas.
  • Marcelo Vallejo: Conscripto voluntario y atleta rehabilitado de adicciones, representa el sentimiento mayoritario de los veteranos de la Patria, llevando tatuadas las islas. Sin embargo, la obra enfoca su esfuerzo en neutralizar su postura soberana, escenificando su "conversión" ideológica hacia la reconciliación con el invasor, mostrándolo beber una cerveza con el gurkha y aceptando el idioma inglés.

 

Diplomacia cultural, "poder blando" y financiamiento imperial

 

El sustento financiero e institucional de Campo Minado deja al descubierto su rol en la llamada diplomacia cultural o "poder blando" (soft power). La producción es financiada por el British Council, el Arts Council England, el Sackler Trust y la Embajada Argentina en Londres.

 

Como explican Dufour, Trejo y Vassallo, el British Council fue fundado en 1934 por el rey Jorge VI con el objetivo de acrecentar la influencia británica en el mundo, contener las ideas nacionalistas y posicionar el inglés como piedra angular de la identidad imperial. Asimismo, el aporte del Sackler Trust emparenta la obra con Purdue Pharma y la crisis de opioides en Estados Unidos por la venta de OxyContin, hecho que evoca la oscura tradición británica en el tráfico de drogas durante las Guerras del Opio del siglo XIX.

 

Este despliegue se dio en el marco del "Pacto Foradori-Duncan" (2016), en el cual el gobierno argentino otorgó concesiones de hidrocarburos, pesca y conectividad aérea en las islas, aderezado con intercambios culturales que buscan adormecer el reclamo soberano. La estrategia responde a la noción de poder blando de Joseph Nye: lograr que el sometido adopte como propios los objetivos del dominador, o como advertía Frantz Fanon, adiestrar al colonizado para pensarse a sí mismo a través de la mirada del colonizador.

 

El desmontaje escénico: La desmalvinización guionada

 

Bajo la apariencia del teatro documental, la obra oculta una estricta manipulación dramatúrgica. Lola Arias interviene los recuerdos de los combatientes, forzándolos a "memorizar sus memorias" según un libreto que responde a la lógica desmalvinizadora.

 

La obra selecciona testimonios para reducir la Gesta de Malvinas a un mero apéndice de la dictadura militar. En escena se sugiere que la instrucción argentina consistía en disparar al grito de "¡maté un subversivo!", mientras que el masivo respaldo popular del pueblo argentino a la recuperación de su suelo es presentado como producto de la manipulación mediática. Así se suscribe la tesis de Margaret Thatcher en 1982: que las tropas británicas venían a "liberar al pueblo argentino de sí mismo".

 

El nombre Campo Minado se origina en el traumático relato de Sagastume al juntar los restos desmembrados de soldados caídos en campos minados propios por buscar alimentos. De este modo, el único enemigo censurado en escena es el mando militar argentino, mientras que el invasor británico es retratado como un adversario piadoso y humanitario. Todo acto de heroísmo patriótico y la entrega sagrada de los soldados argentinos son borrados del relato.

 

El pacifismo abstracto como herramienta de sumisión

 

El clímax de la obra se alcanza con un número musical a ritmo de punk (tributo a los Sex Pistols), donde los veteranos entonan: "¿Por qué peleaste? ¿Por la Reina, la Patria, el petróleo?". Este pasaje, difundido por los canales del British Council, equipara fraudulentamente al agresor imperialista con el pueblo agredido y despojado.

 

Nivelar la agresión colonial con la justa defensa de la soberanía nacional es la trampa medular del pacifismo abstracto. Mientras en los teatros se promueve esta paz desterritorializada, a 1.900 kilómetros al sur se alza la fortaleza militar de la OTAN en las Islas Malvinas, armada para resguardar la expoliación de las riquezas patagónicas y marítimas.

 

Recordando a Sun Tzu, los autores señalan que el supremo arte de la guerra consiste en convencer al rival de que no tiene sentido pelear. Campo Minado opera como un arma eufemística de poder simbólico destinada a inocular el fatalismo y la impotencia en la conciencia nacional. Frente a este embate, la lúcida investigación de Dufour, Trejo y Vassallo reafirma que la verdadera paz solo nace de la justicia, y que el único encuentro digno exige derrotar al colonialismo y mantener flameante la bandera innegociable de la soberanía argentina en las Islas Malvinas y el Atlántico Sur.

 

AUTORES DEL TRABAJO

 

1_ Ernesto Dufour

Licenciado en Geografía (UBA). Docente de la UBA y la UNLa. Investigador del Observatorio Malvinas y del Centro de Estudios de Integración Latinoamericana Manuel Ugarte (UNLa) e integrante del Instituto de Geografía (UBA). Realiza su tesis de doctorado en Geografía en la UBA sobre la dimensión simbólico-identitaria de la integración latinoamericana. Egresado de la Escuela Metropolitana de Arte Dramático (EMAD).

 

2_ César Trejo

Responsable del Observatorio Malvinas (UNLa). Ex soldado combatiente en la guerra de Malvinas, integró el primer Centro de Ex Soldados Combatientes en Malvinas, en la Ciudad de Buenos Aires y fundó la Federación de Veteranos de Guerra de la República Argentina, presidió la Comisión Nacional de Ex Combatientes de Malvinas del Ministerio del Interior, fue apoderado de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur. Participó en la organización de los viajes de los familiares a Malvinas y en el proceso de construcción del Monumento en el Cementerio de Darwin.

 

3_ María Sofía Vassallo

Doctora en Ciencias Sociales y Magíster en Análisis del Discurso (UBA). Investigadora del Observatorio Malvinas (UNLa), del Instituto de Investigación y Experimentación en Arte y Crítica (UNA) y del Instituto de Investigaciones y Documentación Histórica del Peronismo (UNLaM)

 

RELACIONADAS
MÁS NOTICIAS