Entrevistas | 16 sep 2026
Dr. Eduardo Bacesat
“Hay que iniciar realmente una política anticolonialista fundada en el derecho internacional”
Luciano R. Moreno Calderón - Director de Pal’Sur
El constitucionalista cuestionó el giro de Javier Milei sobre Malvinas y lo atribuyó a un intento de capitalizar la repercusión mundial del reclamo argentino. También reclamó revisar los acuerdos con el Reino Unido y planteó una política de soberanía que abarque los recursos naturales, el Atlántico Sur, el Estrecho de Magallanes y la Antártida.
El constitucionalista Eduardo Barcesat cuestionó el discurso de Javier Milei sobre la cuestión Malvinas y consideró que el Presidente realizó un giro de 180 grados respecto de la posición que había sostenido desde el inicio de su gestión.
En diálogo con Pal’Sur, vinculó ese cambio con la repercusión internacional que tuvo el gesto de los jugadores de la Selección argentina, que exhibieron un paño con la inscripción “Las Islas Malvinas son argentinas” durante el partido frente a Inglaterra.
“Evidentemente hubo un oportunismo político de sumarse a una reacción mundial”, sostuvo el abogado, quien destacó que aquella imagen tuvo “una visibilidad a nivel mundial impensable. Era una cuestión de acompañamiento, de júbilo y de sentir que el reclamo anticolonialista no era solo del pueblo argentino, sino que lo acompañan los pueblos del mundo”, afirmó.
Para Barcesat, el Presidente buscó apropiarse de una causa que hasta ese momento no había ocupado un lugar central en su discurso. “Viendo su alicaída gestión, que está a la baja su credibilidad ante la opinión pública, etc., gira a 180 grados su discurso”, afirmó.
La crítica al discurso presidencial
El constitucionalista sostuvo que Milei había mantenido anteriormente una posición vinculada con la autodeterminación de los habitantes de las islas, y recordó que el mandatario había planteado que estos podrían optar por la nacionalidad argentina cuando la Argentina ofreciera mayores garantías jurídicas y prosperidad.
También reprochó que el discurso oficial no pusiera en primer plano la explotación de los recursos naturales de la zona ni la cuestión de los permisos de pesca. “No les importaba si las riquezas y recursos naturales eran explotados, si nos tienen una larga deuda por los permisos de pesca que la usurpación territorial colectó”, sostuvo.
“Del derecho internacional no dijo una palabra”
Uno de los principales cuestionamientos del constitucionalista estuvo dirigido a la ausencia del derecho internacional en el mensaje presidencial. “Del derecho internacional no dijo una palabra. No mencionó ninguna resolución de Naciones Unidas”, remarcó.
Para Barcesat, una política argentina sobre Malvinas debe apoyarse precisamente en esas herramientas jurídicas. En particular, destacó la Resolución 1514 de Naciones Unidas, vinculada con la descolonización. “La 1514, que para mí es la más lograda, porque ahí no se habla de diálogo, se habla de condena al mantenimiento de las situaciones colonialistas en todo el mapa mundial”, explicó.
Y fue más allá: “Hay que poner al Presidente al tanto de las cosas que hay que hacer para iniciar realmente una política anticolonialista fundada en el derecho internacional”. Con ironía, agregó: “Eso que para él es ‘caca’, bueno, eso lo va a tener que tomar para poder encontrar una vía diplomática para realmente incentivar o llevar adelante una política sobre Malvinas”.
El Congreso y los acuerdos
Barcesat también destacó el movimiento que comenzó a registrarse en el Congreso alrededor de la cuestión Malvinas. Mencionó proyectos impulsados por Agustina Propato y Néstor Trotta y señaló que participó en la elaboración de esas iniciativas. Uno de los proyectos apunta a la “información, divulgación y concientización histórica, geográfica y jurídica sobre la situación Malvinas”. El otro plantea avanzar sobre los acuerdos de Madrid I y Madrid II, Foradori-Duncan y Mondino-Lamy.
“Había que complementarlo con este otro proyecto del desecho de esos acuerdos que son verdaderos tratados”, sostuvo.
En su análisis, esos instrumentos terminaron favoreciendo condiciones para la apropiación de recursos naturales argentinos. “Cuando digo que esas riquezas y recursos naturales son de titularidad del pueblo argentino, no es una frase retórica”, afirmó.
El constitucionalista fundamentó esa posición en los pactos internacionales de derechos humanos y en el principio de autodeterminación de los pueblos. “Ahí está el verdadero discurso anticolonialista”, resumió.
De Tierra del Fuego a la Antártida
La mirada de Barcesat sobre la soberanía excede el reclamo específico por las islas. En la entrevista, planteó una estrategia integral que contemple los recursos naturales, los espacios marítimos y fluviales y la posición estratégica de Tierra del Fuego. En ese marco, destacó la importancia del Estrecho de Magallanes como vía de comunicación entre los océanos.
“Esa zona es, desde el punto de vista tanto del comercio como, desgraciadamente, desde la hegemonía militar, un punto asombroso”, sostuvo.
También vinculó esta discusión con la Hidrovía y cuestionó el proceso de licitación de la Vía Navegable Troncal, al tiempo que manifestó preocupación por sus posibles consecuencias ambientales y por las condiciones jurídicas asociadas al RIGI. Para Barcesat, todos estos elementos forman parte de una misma discusión sobre el control efectivo del territorio y sus recursos. “Es todo un proyecto nacional el que estamos hablando”, afirmó.
Y definió el alcance de esa mirada: “No es exageración que diga desde los orígenes del río Pilcomayo y Paraná hasta la Antártida Argentina, el proyecto tendría que ser el mismo”.
Ese proyecto, explicó, debería estar basado en “el cuidado de nuestra soberanía de superficie marítima y fluvial” y en un modelo de “desarrollo humano y social sustentable”, con protección del medioambiente.
“Mejor montarse a esto, porque es una causa nacional”
Hacia el final, Barcesat volvió sobre el cambio de posición de Milei y cuestionó que el Presidente haya incorporado ahora la cuestión Malvinas a su discurso. “Yo creo que el Presidente no sería capaz de repetir ni tres renglones de esto que estamos hablando”, disparó.
Según el constitucionalista, el mandatario se limita a reproducir un discurso elaborado por sus colaboradores sin resolver la contradicción con sus posiciones anteriores. “Él se limita a la demagogia que le han escrito sus escribas, pero sin entender de qué diablos está hablando”, sostuvo.
Para Barcesat, la secuencia es clara: después de que la Selección argentina derrotara a Inglaterra y el gesto de los jugadores adquiriera una enorme repercusión, Milei habría decidido aprovechar el momento.
“Vio el partido de fútbol en que la selección argentina derrota a Inglaterra y ocurre este símbolo de recupero de nuestra soberanía, y dice: ‘Bueno, mejor montarse a esto, porque es una causa nacional’”, afirmó.
Su última observación volvió a apuntar contra el vínculo del Presidente con la Constitución Nacional: “Será la primera vez, creo yo, que leo una cláusula de la Constitución, porque hasta aquí nunca lo escuché mencionar nada de la Constitución. Al contrario, todo lo que ha hecho siempre es burlándose de la Constitución”.
Para Barcesat, la discusión por Malvinas no puede quedar reducida a un discurso coyuntural. La cuestión, sostuvo, requiere una política de Estado que articule derecho internacional, soberanía territorial, control de los recursos naturales y desarrollo sustentable, desde los grandes ríos argentinos hasta el Atlántico Sur y la Antártida.
El discurso de milei sobre Malvinas es humo y no un manto de neblinas.
Coronel Vilgre Lamadrid s/
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