martes 17 de marzo de 2026 - Edición Nº2659

Opinión | 17 mar 2026

¿Una hipótesis válida?

¿Éxodo sionista a la Patagonia argentina y chilena? Colonización solapada de ayuda humanitaria


Por:
Luciano R. Moreno Calderón (UMA)

Las crecientes tensiones a lo largo del globo, signadas por el genocidio de Israel contra el pueblo palestino -que a la fecha masacró de 63 mil niños (fuente: UNICEF) y niñas por orden de Benjamín Netanyahu- y el desembarco de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos para reeditar una política imperial de una intensidad nunca antes vista, hacen necesario que los argentinos en general y los patagónicos en particular realicemos algunos análisis sobre cómo lo que sucede en Medio Oriente producto del ataque de EEUU e Israel contra Irán puede impactar en estas latitudes, que realmente no son tan lejanas.

 

El escenario actual

 

Hoy el conflicto bélico que EEUU e Israel decidieron desatar el 28 de febrero de 2026 al bombardear Irán, no parece tener otro destino que la peligrosísima escalada hacia la fase más cruenta de una Tercera Guerra Mundial, que el Papa Francisco dijo en 2014 hace tiempo está presente, pero “en partes”.

 

En este contexto, imaginar escenarios que puedan impactar en nuestro país se hace muy necesario,  sobre todo teniendo presente que varios estudios han posicionado a Argentina como uno de los lugarees más seguros del mundo para escapar de los desastres de una guerra global.

 

Si bien es cierto que el mundo está en crisis hace tiempo, la profundización y complejización del escenario caótico comienza a proyectarse a las peores atmosferas posibles con la llegada de un acusado de pedofilia como Donald Trump al manejo de una superpotencia militar como EEUU, que hoy ve peligrar su hegemonía y decidió romperlo todo antes de lo inevitable.

 

Prueba de que el actual presidente de los Estados Unidos asumió con la intención de patear el tablero, es que no tuvo un solo día de gestión sin amenazar, amedrentar o agredir a cualquiera (persona o Estado) que no se alineara a su política hemisférica del Gran Garrote (Big Stick). Tratándose de una reedición más sincera y desesperada de la conocida Doctrina Monroe, en la que ahora sí queda claro que América no debe ser para los todos los americanos, sino para los “norteamericanos”, y más específicamente un botín yanqui.

 

Los primeros amenazados por Trump fueron Panamá (por el Canal), Groenlandia (con pretensiones de anexión), y México (por el Golfo). A ellos se le sumaron Colombia y Cuba luego de EEUU invadiera Venezuela y capturara a Maduro, y España luego del bombardeo –con Israel- a la República Islámica de Irán, que produjo la muerte (martirio) del líder supremo iraní, su esposa, una hija y su nieta de 14 meses.

 

Ante esta vertiginosa situación, sin buscar profundizar en los motivos por los que se produce este caos -que a mi criterio es inducido-, lo que propongo analizar es como este peligroso entorno internacional que algunos ven como la puerta o el preludio a la Tercera Guerra Mundial, puede irradiarse a nuestro país desde un punto de vista no solo posible, sino ya acaecido en nuestra historia.

 

Un escenario posible

 

Teniendo presente lo antedicho, me parece muy interesante traer a conocimiento del lector un escenario hipotético de lo que puede suceder en Argentina, planteado por el Dr. Rodrigo Alvarez Calvo en su LIBRO “ARGENTINA Batlle Proceedings” (2024), en el CAPÍTULO “Posibles situaciones de conflicto próximas a enfrentar por parte de la Nación”, TITULO “Posible y Urgente necesidad de instalación de Estado de Israel en Patagonia. Causas. Eventuales dinámicas del proceso. Potenciales hechos reveladores. El siempre presente juego británico” (pág.151).

 

El libro publicado en septiembre de 2024, planteaba que el genocidio perpetrado por Israel en Palestina podía (1) escalar a un conflicto descontrolado y más amplio -tal cual está hoy ocurriendo-; que ello podría (2) desembocar en un escenario bélico con eventual uso de armas nucleares contra Israel -o en la zona-; y que esto podía (3) producir un desplazamiento humano masivo y forzoso de la población, a raíz del impacto de la radiación en grandes porciones territoriales por el uso ese tipo de armas.

 

A raíz de estos textos tan reveladores y alarmantes, a mediados de 2025 -justo después del primer ataque de EEUU a Irán que provocara “La Guerra de los 12 días”-, aprovechando un viaje del autor a mi amada Ushuaia así como el estrecho contacto que con él tengo, tuve la oportunidad de entrevistarlo. Durante aquella rica charla Álvarez explicó que “existe una eventual, quizás lejana, posibilidad de algún tipo de interés del Estado de Israel en los territorios Patagónicos”, que podría intensificarse por un “eventual escenario caótico en el cual puede haber contaminación nuclear. Si hubiera una cuestión nuclear, como los territorio son chicos, puede haber un interés urgente sobre el territorio” argentino y chileno, a los efectos de migrar a un lugar seguro.

 

Si bien las declaraciones pueden parecer distópicas, en principio no es algo descabellado pensar en un ataque nuclear a Israel o una guerra en Medio Oriente que ponga en peligro la existencia del pueblo israelí. Sobre todo teniendo presente que existe un conflicto bélico en escalada, iniciado por el bombardeo ilegal de EEUU e Israel contra Irán, y que, iniciado sobre una escuela de niñas iraníes -masacrando entre 180 y 165 de ellas-, se extiende desde el 28 de febrero de 2026 a la actualidad.  

 

Tampoco es totalmente impensado -sobre todo si se cree que Irán tiene o pueda adquirir armas nucleares- que una guerra como la que actualmente está desatada en Medio Oriente escale al punto de provocar: (a) un ataque masivo o nuclear contra el Estado de Israel, (b) que ello genere una histeria masiva en el pueblo israelíes y (c) estos busquen  huir rápidamente de la tierra que ocupan desde 1948. Una migración que ya existe por el actual escenario, y que un ataque como el citado se podría incrementar significativamente y de manera urgente. Incluso, esto podría pasar con la sola amenaza seria de un ataque de esta naturaleza.

 

Un detalle a tener presente -resaltado también en el libro- es que si bien el éxodo sería un evento de enorme envergadura, una vez más el pueblo israelí, principalmente judío, no lo haría solo. En esta oportunidad seguramente realizarían esta tarea de dimensiones “bíblicas” con el apoyo del recientemente creado Estado de Israel, el cual se vería obligado a gestionar, financiar y asegurar la relocalización de su pueblo en un espacio geográfico alejado de ese teatro inestable e inhabitable que el sionismo supo construir a tracción de 79 años de expansionismo y dos y medio de genocidio.

 

¿Cómo entraría Argentina en la ecuación?

 

En principio, basta informar que son conocidos los textos fundacionales del sionismo - “La Cuestión Judía” por ejemplo- donde Teodore Herlz (en 1896) habla de Argentina como una tierra óptima para el establecimiento del pueblo judío, por tratarse de un territorio “inmenso, con escasa población y con un clima moderado”. Hoy todos los atributos descriptos por el padre del sionismo -Herlz- siguen completamente vigentes -sobre todo en la Patagonia-, a lo que se la enorme presencia de la colectividad judía en Argentina, con más de 250.000 fieles actualmente.

 

Según explica Álvarez, la Patagonia es un territorio que por su baja densidad poblacional y extenso territorio, sería ideal para, en caso de una emergencia como citada, crear un apéndice del Estado Israel, por ser esta, además, en términos geopolíticos, una de las zonas más segura del planeta frente a un escenario de Guerra Mundial.

 

Pero la cosa no quedaría ahí. Según el autor puede pensarse que luego de establecidos en la Patagonia argentina (de cara al Atlántico Sur) alguna facción radicalizada del sionismo a cargo del Estado de Israel, podría buscar tener también acceso al Océano Pacifico. Esto lo harían -posiblemente- con el mismo proceder que vienen teniendo con Palestina, y contando el apoyo con sus mismos históricos socios: la propaganda, la banca internacional y el Reino Unido.

 

¿Cómo sería el proceso?

 

Todo iniciaría en los sótanos del Estado Nacional con alguna planificación interna de carácter oficial sobre la hipotética necesidad de acoger a población refugiada. Para arrancar el desembarco disfrazado de humanitarismo podría plantearse con el ingreso de 300 mil israelíes, a los efectos de ser instalados en diferentes provincias por un plazo finito que, seguramente luego dejaría de ser.

 

La propaganda sionista -y los pseudos intelectuales inflados por ella, tanto a nivel global como local- frente a la urgencia seguramente comenzarán a hablar de “necesidad humanitaria”. Luego, probablemente se buscará instalar que esto podría para generar la llegada de inversiones, que desembarcarían con la población del destruido Israel.

 

Es importante resaltar que la propaganda se desplegará fuertemente en un clima ya volcado hace años a naturalizar la censura con el mote “antisemitismo”, sobre toda aquella persona que hable contra el proceder expansionista del Estado de Israel, el genocidio Palestino por parte del sionismo, publique el fallo de la Corte Penal Internacional contra Netanyahu o el pedido de captura por delitos contra la Humanidad, o señale de manera crítica el accionar histórico de la DAIA frente a todo esto.  

 

Por su parte, los grandes banqueros seguramente brindarán -solapadamente antes del colapso y de manera explícita luego de él- el apalancamiento necesario para que ciudadanos de Israel puedan adquirir grandes cantidades de tierras en la Patagonia. Situación que, es de público conocimiento, dicen, viene sucediendo hace algunos años tanto en Argentina como en Chile. Basta citar que no hace mucho se denunció que un conocido diario sionista ofrece tierras patagónicas exclusivamente a judíos, a precios no solo especiales sino irrisorios.

 

Es importante destacar, como lo hace Álvarez, que los territorios ya vendidos en la Patagonia Argentina, y los por venderse luego del colapso militar total que puede producirse en Medio Oriente, también podrían servir para complementar el despliegue territorial que busca irradiar la base militar británica en nuestras Islas Malvinas.

 

En este sentido, de Monte Agradable podría albergar fuerzas anglo-sionistas y, de esta manera, proyectar poder sobre la Patagonia atlántica, aliándose para no solo cerrar los reclamos argentinos por la usurpación de Malvinas y las futuras discusiones por las pretensiones del Reino Unido de apropiarse del Territorio Antártico Argentino, sino para comenzar a discutir toda la Patagonia.

 

Es decir, el escritor de “ARGENTINA Battle proceedings”, no solo expone la hipótesis de la colonización territorial, sino que desarrolla la manera en que podría iniciarse este proceso, que, posiblemente, podría darse en cooperación con el Reino Unido.

 

Álvarez explica que, en el caso de suceder, la operación territorial sería encubierta e iniciaría a mediante la compra de grandes extensiones territoriales de la Patagonia cordillerana, preferentemente en ambos lados de ella, con la ayuda de familias terratenientes extranjeras que ya están instaladas del lado chileno y argentino.

 

En este marco, cabe analizar el caso de Joe Lewis. El magnate británico indultado por Trump, que actualmente posee no solo una gran cantidad de hectáreas de la Patagonia argentina y una estancia en el ilegalmente apropiado Lago Escondido, sino también una pista de aterrizaje de 1800 metros (del tamaño de la del aeropuerto Jorje Newery) en la costa Atlántica, y una enorme y excluyente influencia sobre la pista de aterrizaje en El Bolsón -de unos 1600m- próxima a la cordillera. Eso sin contar con el bunker que está haciendo en su estancia cordillerana. Todo ello se suma a las especulaciones  que muestran al empresario alineado con los intereses del sionismo en la Patagonia.

 

Escuetas reflexiones finales

 

Historia relativamente reciente

 

Las migraciones masivas a nuestro país producto de aberrantes escenarios catastróficos como el que hoy se sufre en Medio Oriente y que comienza a impactar en todo el mundo, es un fenómeno que tristemente la humanidad ya conoce. Basta citar como la Primera y la Segunda Guerra Mundial produjeron una fuerte inmigración a nuestro país, de europeos que huían de las beligerancias y el genocidio.

 

Frente a los datos históricos, esta hipótesis de una colonización forzada de lo más rancio del sionismo mundial -solapada de necesidad humanitaria- no solo no es algo completamente impensado. Muy por el contrario, es algo sobre lo que deberíamos discurrir como país. Mas aún cuando hoy, producto de una guerra que todavía está en escalada, los israelitas comienzan a huir de la tierra que gracias al pacto nazi-sionista ocupan desde 1948.

 

El presente argentino

 

A este contexto global, que se suma a los centenarios textos fundacionales del sionismo que posaron su mirada sobre Argentina, podemos añadir el tener hoy en la presidencia de la República Argentina a Javier Milei. Una persona que no solo se auto percibe judío, sino también, el “presidente más sionista del mundo”.

 

Guste o no, solo basta analizar el recorrido de Milei desde las elecciones de 2023 a fecha para entender que, por lo menos en esto, siempre fue muy transparente. Su alineamiento fanático con el Estado de Israel se exhibió desde el primer momento, y fue creciendo a lo largo del tiempo hasta el delirio actual.

 

Veamos algunos datos:

1_ Durante la campaña electoral de 2023 hasta enero de 2024 Milei estuvo recluido en el Hotel Libertador de su padrino Eduardo Elsztain; el empresario judío que muchos sindican ser sionista y “el verdadero dueño de Argentina”.

2_ El primer viaje de Milei como presidente electo fue a Nueva York, para visitar con Eduardo Elsztain la tumba de un rabino de una comunidad judía ultra ortodoxa (Java Lubavitch). Una secta a la que poco tiempo después -en una de sus sinagogas- le encontraron algunos túneles secretos donde se hallaron objetos escalofriantes.

3_ el 12 de diciembre de 2023 Argentina, con Milei de presidente, se abstuvo en Naciones Unidas en una votación que bregaba por “alto al fuego humanitario e inmediato en Gaza”, en un conflicto que llevaba al menos 20.000 civiles palestinos inocentes muertos. La votación terminó aprobada por 153 votos a favor y 23 abstenciones.  

4_ Luego, cumpliendo una promesa, hizo su primer viaje diplomático -y espiritual- a Israel.

 

Estos cuatro puntos -que tranquilamente podrían ser un centenar si hacemos un relevamiento de 2023 a hoy- buscan ilustrar el grado de venalidad que tiene el actual presidente argentino con las políticas sionistas del Estado de Israel. Un posicionamiento que en sí podría no ser bueno ni malo, pero que sirve para brindar un panorama sobre lo que viene planteando este artículo.

 

Incluso podríamos agregar dos situaciones más:

(1) la reunión de Milei y Netanyahu para firmar un acuerdo militar, tecnológico y de inteligencia, en la que el Primer ministro Israelí tenía un mapa de la Patagonia –argentina y chilena- y,

(2) la publicación en el boletín oficial de la activación de un “Convenio de Seguridad Social entre ambos países, que facilita migraciones y asignaciones especiales para ciudadanos israelíes en Argentina”.

 

Un dato interesante a destacar, es que la publicación en el boletín oficial del convenio y la foto del mapa de la Patagonia (argentina y chilena) en manos de un primer ministro son cosas que sucedieron casi al unísono, mientras se perpetraban los ataques de EEUU e Israel a Irán en lo que fue la Guerra de los 12 días. El convenio fue publicado el 12 de junio de 2025 y la reunión de Milei y Netanyahu fue el 16 de junio de 2025. “Lo dejo a tu criterio”, diría una gran pensadora contemporánea.

 

Estos acontecimientos exhiben de manera totalmente cristalina como nuestro actual presidente, Javier Milei, desde su llegada buscó favorecer los intereses israelíes, y en este sentido, lograr que en nuestro país se genere un adoctrinamiento sobre la idea de que si uno no adhiere o critica las políticas genocidas de Israel, debe ser caratulado de antisemita públicamente y denunciado.

 

Y tan así es esto, que el presidente empoderó a la DAIA como máximo censor y catador de antisemitismo para que el rechazo del pueblo argentino al genocidio en Gaza perpetrado por una expresión radicalizada del sionismo, no pudiera ser expresado con libertad. Un proceder que para muchos muestra el uso de la tergiversación para generar (1) miedo en la población y el periodismo, (2) naturalización de un hecho aberrante y, (3) pretender instalar un sistema de ingeniería social e inteligencia destinado a la penetración cultural y el exterminio de un valor tan presente en el espíritu argentino como es la libertad de expresión. Algo que “El Presto” explicó muy bien en una editorial de 5 minutos que recomiendo.

 

Después, podemos traer a la memoria el caso de la alianza de gobernadores de la Patagonia Argentina, quienes para mostrar su proyecto político conjunto llamado “Provincias Unidas del Sur” no tuvieron mejor idea que exhibir un logo muy particular que era casi idéntico al de la DAIA. Y bien digo “era”, porque ni bien se señaló la poco probable pero indiscutible similitud de ambos, el logo patagónico fue parcialmente cambiado.

 

Y si bien esto último puede parecer un dato de color, no es exagerado sostener que con solo ese dato de color se podría escribir un libro -o varios-, usando solo esa “coincidencia”, tan funcional y coherente con las teorías “conspirativas”, que hablan  de un lento pero constante proceso de edificación de lo que llaman Plan Andinia.

 

Por último para terminar con esta demostración de lo dispuesto que podría estar el actual presidente Javier Milei, en favorecer la instalación de una guarnición “humanitaria” de 300 mil israelíes en diferentes partes del país -seguramente mas concentrados en la Patagonia- quiero resaltar que ya circulan videos donde se expone una planificación en este sentido, por parte del actual gobierno nacional, que supuestamente ya estaría planeado llevar adelante este desembarco disfrazado de asistencia.

 

Marco internacional

 

Según expresa Alvarez en 2024, el posicionamiento de EEUU frente a un escenario en el que población de Israel migrara a Argentina –y en el que luego se generara un conflicto interno en el país-, sería en principio incierto. A su vez, resalta que para realizar un análisis ajustado a la realidad hay que tener presente la influencia de la “Banca Hebrea” en la política estadounidense y hacia qué dirección esta buscaría presionar en un escenario de este tipo. Más aún si se trata de una cuestión de subsistencia para el Estado de Israel que, de alguna manera, ellos ayudaron a construir.

 

Judaísmo y sionismo no son lo mismo

 

Frente una nota como la que me dispuse a publicar, y ante la hipótesis de que esta sea usada por los que esgrimen antisemitismo pero fundamentan o simplemente callan ante la muerte sistemática de miles de palestinos inocentes que son semitas, quiero hacer una aclaración extremadamente necesaria, aunque seguramente nunca será suficiente para los fanáticos del genocidio racista y antisemita.

 

Acá el problema no son los judíos en cuanto comunidad religiosa o los sionistas. El judaísmo es una religión y el sionismo un movimiento político que brega por la autodeterminación del pueblo judío y el sostenimiento del Estado de Israel.

 

Acá el único problema, y es a lo que me quiero referir en este artículo, es que se instalen en nuestro país células radicalizadas del sionismo que hoy justifican el genocidio en Palestina, a raíz de un pensamiento supremacista que cree que los territorios que los palestinos habitan hace milenios les pertenece por designio de su dios, o mas bien por una interpretación de lo que su Dios dice. Y que respaldan y/o participaron de acciones militares que han sido denunciadas internacionalmente por su impacto sobre la población civil palestina.

 

Veamos porque sería particularmente problemático este escenario en Argentina. ¿Se acuerdan lo que decía el Rabino Bergman sobre Argentina? No. Bueno, ahí va.

 

Lo que dijo y sigue militando el ex funcionario de Macri es claro: “Uno no puede quedarse solo en un templo pidiéndole a Dios, sino que hay que ayudarlo a Dios también para que se haga presente en nuestra vendita tierra, para que Argentina como Tierra Prometida cumpla. Y tenemos que entender que la tierra prometida es sagrada, para ser partida y repartida, como así fue el origen de la creación del Estado de Israel en la partición de 1947, por las Naciones Unidas”

 

¿Que pasaría si en algún momento el pedido del rabino Bergman -bien en sintonía con lo postulado por Hertz- luego de instalados los israelitas en territorios argentinos prendiera en los asentamientos de “refugiados” que podrían hacerse a lo largo de toda la Patagonia? ¿Qué pasaría si en donde prendiese ese relato de secesión sionista fuera en esos militares israelíes disfrazados de mochileros que se agolparon en su momento durante muchos años en los destinos turísticos cordilleranos de Argentina y Chile, y que ahora ya no son mochileros descansando del servicio militar, sino que son militares con varias campañas genocidas encimas ya instalados en nuestro país?

 

Seguramente sería un problema, porque esas personas con su entrenamiento militar y datos recolectados durante sus viajes a la Patagonia argentina y chilena, podrían provocar un verdadero caos secesionista, en un país casi indefenso, y en manos de un presidente que se declara el mas sionista del mundo.

 

Alguno creen que lo que pasó y pasa en Gaza, si no estamos atentos, podría ocurrir en casa.

 

“ARGENTINOS… A LAS COSAS

Por

Luciano R Moreno calderón

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