sábado 24 de octubre de 2026 - Edición Nº2880

Soberanía | 23 oct 2026

Sobre la nueva profanación a nuestros héroes nacionales en el cementerio de Darwin /Rosas


Por:
VGM César González Trejo

Como promotor desde la Federación de Veteranos de Guerra de la República Argentina (año 1998) de la idea de construir un Monumento en memoria de nuestros Héroes caídos en combate en el Cementerio de Darwin/Rosas, y luego como apoderado de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur (entre los años 2000 y 2017), para la planificación, concreción, inauguración y preservación del mismo, y ante un nuevo acto de profanación perpetrado por los ocupantes ilegales de nuestras Islas Malvinas y demás territorios marítimos e insulares correspondientes, me siento en la obligación de ofrecer algunas explicaciones a la comunidad argentina, en especial ante mis camaradas veteranos de guerra y ante los deudos de nuestros Héroes caídos en combate.

 

Antecedentes

 

-1-

 

No es la primera vez que los británicos realizan un acto de profanación. La misma construcción del Cementerio de Darwin/Rosas fue fruto de la profanación de los restos de los soldados argentinos, exhumados de sus tumbas de guerra dispersas de Este a Oeste de la Isla Soledad en los lugares de combate, para ser re-inhumados en ese Cementerio construido en el lugar más apartado de la mirada cotidiana de los colonos británicos.

 

Esa operación la encomendó en diciembre de 1982 el gobierno de la criminal de guerra Margaret Thatcher al oficial de inteligencia británico Geoffrey Cardoso, en abierta violación del Protocolo I Adicional a los Convenios de Ginebra Relativo a la Protección de las Víctimas de los Conflictos Armados Internacionales del 8 de junio de 1977, que estableció, entre otras cosas, que la potencia que ejerce jurisdicción sobre los territorios donde se encuentren las sepulturas de los soldados caídos, debe acordar con la otra parte, o esperar el transcurso de cinco años para disponer la deposición final de los restos. Fruto de la celeridad y la forma unilateral e inconsulta, varias de las tumbas de los soldados argentinos quedaron innominadas.

 

-2-

 

En marzo de 1991, los Familiares de los Héroes de Malvinas realizaron el primer viaje al Cementerio de Darwn/Rosas, a raíz  de una propuesta realizada por la Federación de Veteranos de Guerra de la República Argentina. Con la mediación del Comité Internacional de la Cruz Roja, que aceptó ciertas restricciones de los británicos, como no llevar banderas argentinas, lo que incluyó pintar el avión de Aerolíneas Argentinas de blanco, o el manto de la Virgen de Luján, portada por algunos integrantes del contingente.

 

-3-

 

En el año 2002, como parte de las gestiones realizadas por la Federación de Veteranos de Guerra y la Comisión de Familiares de Caídos, se aprobó en el Comité de Planificación y Construcción de las Islas, el Proyecto de Monumento elaborado por los Arquitectos Carlos D’Aprile y Mónica Cordero, aprobado previamente por veteranos de guerra y familiares de caídos argentinos en 1999 y por la Comisión de Tumbas de Guerra de la Comunidad Británica de Naciones, dependiente del Ministerio de Defensa.

 

En dicha ocasión, los británicos decidieron de manera unilateral –como en todos sus actos colonialistas-, quitarle a las autoridades del Ministerio de Defensa británico la administración del Cementerio de Darwin/Rosas, para traspasarlo al ilegítimo Consejo de las Islas. Lo que explica en gran medida, los actos de profanación ocurridos sobre el camposanto con posterioridad, hasta el presente.

 

-4-

 

En el año 2012, manos anónimas de los ocupantes ilegales de nuestras Islas, atentaron contra la ermita del Cementerio que contiene la Imagen de la Virgen de Luján, con varios disparos de rifle, lo que fue protestado por la Comisión de Familiares de Caídos ante las autoridades británicas y argentinas solicitando una investigación, que nunca se concretó.

 

-5-

 

Varios años después, a fines de 2016, nuevamente se profanó la Imagen de la Virgen de Luján, que fue sustraída de la ermita, y cortada su cabeza. Nuevamente, los familiares de los Héroes protestaron la profanación y ultraje ante las autoridades, sin obtener resultados sobre los responsables. Las autoridades británicas se comprometieron a restituir y restaurar la Imagen de María de Luján, lo que cumplieron.

 

-6-

 

Como consecuencia de este atentado vandálico, se decidió rescindir el contrato de mantenimiento del Cementerio con un argentino residente en las Islas, que pagaba anualmente la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas, a través de subsidios recibidos de la Cancillería argentina.

 

El motivo, no habernos advertido a tiempo (los hechos se habían registrado en noviembre de 2016, y la noticia nos llegó en febrero de 2017). Teníamos que decidir a quién contratábamos para proseguir con la tarea de mantenimiento, abriéndose tres posibilidades, que analizamos con las autoridades británicas, argentinas y con Eduardo Eurnekian, el mecenas que donó los fondos para la construcción del Monumento Nacional a los Héroes de Malvinas, quien ratificó su apoyo proponiendo hacerse cargo de los costos del mantenimiento, como la continuidad de la organización de los viajes por parte de los familiares de los Héroes hacia la Isla Soledad.

 

La opción propuesta por el Embajador Mark Kent, era devolverle la administración del Cementerio al Ministerio de Defensa británico, a través de la Comisión de Tumbas de Guerra de la Comunidad Británica de Naciones. La segunda opción, fue la propuesta por las autoridades de la Cancillería argentina, a través de la entonces Secretaria de Malvinas, Embajadora María Teresa Kralikas, consistente en contratar a un empresario isleño. La tercera, propuesta por mí, era que un equipo de argentinos viajara dos o tres veces por año a las Islas desde el continente, pagados por la compañía de Eurnekian.

 

Desafortunadamente, se optó por la contratación del emprendedor isleño, quien es el responsable desde ese momento hasta hoy del mantenimiento, pagado por Aeropuertos Argentina. Sin dudas, la peor opción de las tres analizadas desde la perspectiva del interés nacional, porque incluye al tercer actor, los isleños, como parte de las discusiones, según la estrategia británica.

 

-7-

 

Como consecuencia de una inteligente maniobra británica, a fines de 2016 se suscribió el Plan de Proyecto Humanitario (PPH), entre la República Argentina, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y el CICR, para la realización de las pericias forenses sobre los restos de los soldados argentinos cuyas tumbas –por responsabilidad británica, como vimos-, habían quedado sin nominar, bajo el argumento de “devolverle la identidad a los caídos argentinos”.

 

Este argumento falaz permitió quitarle protagonismo a la representación colectiva de los familiares de los Héroes –con la complicidad explícita de la presidente de la Comisión de Familiares de Caídos María Fernanda Araujo -luego devenida en Diputada Nacional de La Libertad Avanza-, disfrazar tras una maniobra “humanitaria” la suscripción del Pacto Foradori-Duncan para profundizar los avances colonialistas de los británicos en el Atlántico Sur, mostrar a los británicos como país respetuoso del Derecho Internacional Humanitario (bloqueada la posibilidad de investigar sus crímenes de guerra cometidos en el conflicto de 1982), e intentar, una vez más, el traslado de los restos de los soldados argentinos desde las Islas hacia el continente, posibilidad obturada por la mayoría de las familias argentinas, que decidieron que los restos de los Héroes argentinos, permanezcan a perpetuidad en el Cementerio de Darwin/Rosas.

 

-8-

 

Un último antecedente, importante para entender el actual acto profanatorio. En el año 2005, cuando el Monumento a los Héroes Nacionales construido en el Cementerio de Darwin estuvo finalizado, los británicos nos ofrecieron dos containers repletos con las placas, flores artificiales, Rosarios, imágenes sacras que habían ido llevando en los sucesivos viajes los deudos de nuestros Héroes, junto con las Cruces que estuvieron emplazadas durante más de veinte años en el Cementerio, que tenían las marcas de esa tierra Sagrada. Luego de cada viaje, mientras las fuerzas de ocupación militares estuvieron a cargo del cuidado del Monumento, quitaban las ofrendas de los familiares y las guardaban en la base militar de Monte Agradable.

 

Por supuesto que aceptamos la propuesta de recuperar esos elementos de alto valor simbólico. Pero rechazamos la propuesta británica de “importar” dichos containers, utilizando los contactos que por mi trabajo en la Comisión Cascos Blancos de la Cancillería argentina, había construido con amigos de la Defensa Civil de la República Oriental del Uruguay, dependiente de la Presidencia de la Nación de la hermana República.

 

Sin firmar un solo papel, traje desde el Puerto de Montevideo hasta el Puerto de Buenos Aires, todos los elementos recuperados. En las instalaciones de la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, con varios familiares de nuestros Héroes caídos y un Escribano Público que donó sus esfuerzos profesionales, inventariamos cada uno de los elementos, a los que definimos como propiedad de todas y cada una de las familias de los Héroes caídos, que le serían entregadas oportunamente. Mientras tanto, la Comisión de Familiares se haría cargo de su custodia, preservación y, eventualmente, exhibición ante la comunidad argentina. Así se firmó un acuerdo con la Universidad Nacional de Lanús, que durante muchos años proveyó no solo su espacio para la guarda, sino que también organizó respetuosas y conmovedoras exhibiciones, tanto locales como por varios países de Iberoamérica. Hasta que a fines de 2017, la actual presidente de la Comisión de Familiares y Diputada libertaria, María Fernanda Araujo, decidió denunciar el convenio, llevándose las Cruces, placas, Rosarios y demás elementos, sin saberse el destino actual de los mismos.

 

Conclusiones sobre la profanación actual

 

-1-

 

La desaprensión exhibida sobre los elementos llevados por argentinos al Cementerio de Darwin/Rosas, constituye un acto de profanación e irrespeto, cuya responsabilidad principal le corresponde a Tim Miller, el isleño contratado por Aeropuertos Argentina, con la anuencia de la actual presidente de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur y de nuestra Cancillería.

 

-2-

 

Es cierto que los británicos siempre quitaron esos elementos del predio del Cementerio de Darwin/Rosas, al término de las visitas que realizaban los familiares de los Héroes caídos, los veteranos de guerra argentinos, u otros argentinos que fueron a rendir homenaje. Pero nunca se habían exhibido esos recuerdos como si se tratara de residuos, con tamaño desprecio.

 

-3-

 

Resulta genuina la advertencia exhibida por la Comisión de Familiares de Caídos en un viejo cartel en la entrada del Cementerio, que recomendaba la no incrustación de elementos que pudieran dañar las placas que conforman el conjunto arquitectónico del Monumento. No así, la suscripción por parte de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur de extensas recomendaciones que se entregan a los visitantes para no molestar la sensibilidad de los ocupantes ilegales de nuestras Islas Malvinas. Que lo hagan los ingleses, se entiende. Que un familiar de un Héroe caído los suscriba, es sometimiento abyecto.

 

-4-

 

La justificación de la aparición de placas y recuerdos de visitantes argentinos detrás del predio del Cementerio de Darwin/Rosas como si se tratara de basura, por la realización de tareas de mantenimiento, es falsa e incurre en complicidad con el acto de profanación.    

 

-5-

 

Las explicaciones públicas brindadas por María Fernanda Araujo, actual presidente de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas, acerca de estos hechos aberrantes, ratifican su subordinación a las políticas de la Embajada británica, su total desprecio por la memoria de nuestros Héroes caídos en combate –incluyendo a su hermano-, y replican en territorio de la Isla Soledad, lo que ella ha hecho con los elementos de los Familiares llevados con amor a las tumbas de sus seres queridos durante muchos años, como el tratamiento dado a las Cruces que estuvieron simbolizando las almas de nuestros Héroes durante más de dos décadas en el lugar de su último descanso.

 

 

 

ACLARACIÓN:

Utilizo la doble denominación Darwin/Rosas, porque la localidad de Darwin es el nombre con el que lo denominan los británicos, y Rosas, es el nombre que le atribuyó en sus memorias Emilio Vernet, hermano de Luis Vernet, Comandante Político y Militar de las islas Malvinas designado por el Gobierno de las Provincias Unidas. 

 

Por César González Trejo (*)

 (*) Ex soldado combatiente en Malvinas.

Actual Responsable del Observatorio Malvinas

de la Universidad Nacional de Lanús.

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