Entrevistas | 19 oct 2026
ING. ARIEL GARBARTZ
"El radar británico en Tolhuin es de uso militar y debe ser auditado y desmantelado"
Luciano R. Moreno Calderón - Director de Pal’Sur
Pal´Sur entrevistó al reconocido Ingeniero en Electrónica (UTN Argentina) y Telecomunicaciones (MEC, España), Claudio Ariel Garbarz, para conversar sobre el radar dual británico-estadounidense de la Empresa LeoLabs en Tolhuin, Corazón de la Isla Grande de Tierra del Fuego; el peligro que significa su permanencia, las capacidades reales del dispositivo, la necesidad de una auditoría inmediata, y las responsabilidades políticas y administrativas del ENACOM.
La entrevista al especialista en radares e Inteligencia Artificial, que desde el año 2023 viene analizando esta problemática se da como consecuencia del trabajo que viene realizando la “Comisión Investigadora del Radar Británico”, impulsada por la Legislatura fueguina y presidida por el legislador Pablo Villegas. Una Comisión Especial que desde junio viene recopilando información vital antes escamoteada y tomando declaraciones a diferentes personalidades de la política nacional y provincial que, directa o indirectamente, están o estuvieron vinculadas a la instalación y permanencia de este dispositivo.
Durante una de las sesiones de ese trabajo investigativo, realizada a finales de septiembre en la Casa de Tierra del Fuego en Buenos Aires, prestó declaración el ex vicepresidente del ENACOM y presidente del partido FORJA, Gustavo López. Tras escuchar un audio del especialista, criticó sus palabras con la intención de deslindar toda responsabilidad, directa o indirecta, por haber sido funcionario del ente nacional que regula las telecomunicaciones en todo el país mientras se instalaba el dispositivo.
A raíz de ello, Pal´Sur se comunicó en Ariel para conversar no solo sobre la problemática que entraña el radar, sino acerca de estudios realizados por el especialista sobre este dispositivo y la enorme ayuda que podría brindar en una futura y necesaria auditoria a ese radar de la vergüenza nacional.
ENTREVISTA
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¿Qué opinión te merece la instalación de este dispositivo británico estadounidense en un lugar tan sensible como lo es la Isla Grande de Tierra del Fuego?
En primer lugar te quiero decir que nosotros desde la Universidad Tecnológica Nacional hemos evaluado la documentación técnica del fabricante de este radar y coincidimos con el primer informe que presentó el Ministerio de Defensa, respecto de que este radar podía utilizarse no solo para monitorear basura espacial sino para usos militares de control de los aviones en el espacio aéreo argentino.
Hay dos características técnicas que por ahí el Ministerio de Defensa no menciona pero que yo sí lo voy a remarcar, que nos están diciendo que ese radar fue instalado con el propósito de que sirva como radar militar. Las dos características son: primero, la operación en la Banda S, y la otra, el hecho de que tiene antenas en fase. Estas son dos características técnicas fundamentales que usan todos los radares en las guerras, donde hay que monitorear los aviones propios, los aviones del enemigo, incluso sacar exactamente la ubicación donde se encuentran para atacarlos.
Al ser un radar que se instaló con estas características técnicas -que no se necesitan para monitorear la basura espacial -porque esa está a 2.000 kilómetros de altura y los aviones vuelan mucho más abajo- este radar puede tener un alcance a la altura normal de los aviones comerciales o militares. Inclusive es muy avanzado, y a más de 500 kilómetros de distancia el radar puede detectar un pequeño avioncito que ocupe solamente dos metros cuadrados de superficie entre sus alas y su cuerpo principal. Inclusive puede detectar drones y sacar las coordenadas para monitorearlos y controlarlos con el fin de que ataquen a objetivos argentinos, o también puede ser usado a la inversa.
Claramente los que la instalaron el radar tenían intenciones de darle un uso militar y por eso me parece que esto debe ser lo prioritario que hay que mirar: el enorme peligro que significa para nuestra soberanía en esa zona del Atlántico Sur, no solo respecto del espacio aéreo, sino de nuestros territorios en Tierra del Fuego, las Islas Malvinas y la Patagonia.
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Claro, porque según el primer informe del Ministerio de Defensa de agosto de 2023, el espectro del radar llega incluso hasta la península Antártica, controla el Estrecho de Magallanes, el Mar de Hoses, y el Canal Beagle. Es decir, está puesto de una manera que realmente hace pensar que quieren custodiar un espacio más allá de lo que es la órbita baja de la Tierra.
Un espacio enorme y con una capacidad de detectar objetos muy pequeños. Nosotros hicimos el cálculo con las especificaciones técnicas del fabricante y obtuvimos que pueden detectar, rastrear y seguir cualquier objeto volador que no ocupe más de dos metros cuadrados, como ser objetos voladores no tripulados, como son los drones. Incluso, el cálculo teórico que efectué indica que el alcance puede llegar hasta 800 kilómetros haciendo algunos pequeños ajustes.
Yo esto te lo estoy diciendo no solo desde la teoría, y por haber leído las especificaciones técnicas, o como ingeniero en especializado telecomunicaciones, sino porque tengo una experiencia concreta en radares y en modificar los alcances de radares. Trabajé hace muchos años atrás para la 8° Brigada Aérea de la Fuerza Aérea Argentina, para mejorar el alcance y la resolución de un radar que se llama Cyrano, que es un radar que utilizan los Mirage M-5/M-3E que Argentina compró a Francia, que después fueron modificados por Israel, y que estuvieron en combate en la Guerra de Malvinas contra los Sea Harrier ingleses.
Es decir, tengo una experiencia concreta modificar los alcances de radar, y desde esa experiencia concreta sé perfectamente que hoy hacés una inspección y los ves monitoreando basura espacial, pero una vez que te retirás y concluye el control, siguen trabajando: le pueden cambiar la frecuencia o el nivel de potencia y se transforma en un radar militar de tecnología avanzada. El radar sigue operando, está en pleno funcionamiento, no fue desmantelado.
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¿Es auditable ese radar?
Cualquier radar es auditable. Lo que pasa es que hay dos tipos de auditoría: una que nosotros ya hicimos, basada en las especificaciones técnicas que ya son de dominio —que determina en teoría lo que puede llegar a hacer—, y otra, que es estar ahí, in situ. Esa última es la inspección más importante de todas, donde vos te encontrás con una caja negra y mediante lo que se llama la ingeniería inversa, que es algo que hacemos los ingenieros -y en lo que yo trabajo desde hace 40 años- determinás qué es lo que puede hacer -no en teoría, sino lo que está haciendo en ese momento- y la capacidad que tiene para operar.
Por eso me parece fundamental que haya un peritaje ordenado por la Justicia, multidisciplinario, con profesionales de distintas universidades, con ingenieros que tengan experiencia concreta en radares de uso militar, para verificar que los equipos, el hardware, el software, todo lo que está instalado, no solamente está en condiciones operativas o sea está funcionando, sino los alcances peligrosísimos que tiene un radar extranjero en nuestras tierras.
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Llegando un poco al tema de cómo es que logra instalarse el radar, más allá de que sé que no es el tema en sí más peligroso, es importante saber cómo es que logra colocarse un dispositivo de estas características en un lugar tan sensible. ¿Qué normas existen que se violaron? ¿Existen normas?
Hay normas que se violaron y por eso hubo autoridades que ordenaron que se suspendan las obras que, lamentablemente, ya estaban muy avanzadas. Hubo advertencias del ex ministro Taiana en ese sentido. Ahora bien, también te puedo decir, por lo que conozco del ENACOM -en el cual trabajé muchos años en los gobiernos de Néstor y de Cristina-, que el organismo tiene incumbencias, y no es cierto que los radares dependen solamente del Ministerio de Defensa.
Tienen la responsabilidad de administrar el espacio radioeléctrico argentino en cualquier punto del territorio y, en ese sentido, se han lavado las manos: no cumplieron con la obligación de inspeccionar una vez que tomaron conocimiento del caso. Es lo que tendrían que haber hecho sin necesidad de una orden judicial, por el solo deber de verificar qué capacidad tenía el radar para monitorear aeronaves en vuelo y no únicamente basura espacial. Además, tenían la obligación de enviar el informe al Ministerio de Defensa para que tomara cartas en el asunto, ya que la instalación de radares de uso militar es formalmente su área. Pero la administración del espacio radioeléctrico —cómo se reparte, cómo se utiliza y si se opera de forma legal o ilegal— le corresponde al ENACOM.
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Y con respecto a este gobierno, porque ya el gobierno anterior tristemente lo colocó junto tanto el gobierno nacional como el gobierno provincial, ¿qué creés que va a suceder con este radar en el marco de este gobierno nacional?
Si me tengo que atener a las últimas declaraciones donde parece que nuestro presidente se malvinizó, yo diría que políticamente le conviene meterse en el tema y ocuparse de ir a clausurar ese radar, porque está obviamente en contra de sus declaraciones de que las Malvinas son argentinas. Pero como sé que lo hizo como una especulación política y que no tiene la menor intención de ir en contra de los accionistas de la empresa que instaló el radar, que son norteamericanos y británicos, no va a hacer absolutamente nada.
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¿Vos creés que hay una posibilidad de que el radar siga funcionando?
Yo creo que va a seguir funcionando, y que este gobierno no va a colisionar con los intereses británicos.
Sí me ponen contento las miles de firmas que consiguieron nuestros compatriotas para que se forme una Comisión Investigadora de la Legislatura de Tierra del Fuego haya dado resultado, que la movilización de la gente y el trabajo que vos hiciste y que hicieron pocos medios para denunciar esto haya tenido su fruto, y se haya constituido Comisión, en la cual yo tengo mis esperanzas.
Además, me parece que sus conclusiones no solamente deberían elevarse al Poder Ejecutivo para que tome nota y se haga cargo, sino también remitirlas al Congreso de la Nación. No es un tema que le tiene que interesar solamente a los fueguinos; es un asunto de soberanía nacional, sensible, que ha movilizado a millones. Porque si bien el radar está en Tierra del Fuego, está monitoreando zonas que no sólo incluyen al canal de Beagle, sino a zonas de la Patagonia, y del Atlántico Sur.
Es cuestión de que uno haga un mapa, poner un compás a escala y trazar un círculo equivalente a 800 kilómetros alrededor de Tolhuín -donde está instalado el radar- y se va a dar cuenta la enorme área de operaciones que puede abarcar. Y vuelvo a insistir, está diseñado para uso militar, más allá de la excusa formal de monitorear basura espacial. Obviamente la intención era otra.
Una vez terminada la labor de la comisión —a la cual felicito porque sigue avanzando y tomando declaraciones testimoniales—, se debe poner al tanto al Congreso de la Nación para que el Poder Legislativo y la Justicia también tomen cartas en el asunto. Por mi parte, no tengo muchas expectativas en la Justicia Federal en este caso, porque ha demostrado ser funcional al Poder Ejecutivo, pero sí tengo esperanzas en los representantes del pueblo que integran el Congreso de la Nación.
Luciano R Moreno Calderón
Presidente de
Unión Malvinizadora Argentina
Director de PalSur
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